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¿Por qué, durante la sequía, los Ayuntamientos y las empresas de agua no han hecho nada para ahorrar agua?

¿Desde cuándo estamos en la mayor sequía desde hace 75 años? ¿Desde cuándo la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, MCT, ha dicho que los Ayuntamientos de la Región de Murcia y la mitad de los de la provincia de Alicante tenían que hacer campañas de ahorro de agua domiciliaria?

Entonces, ¿por qué no se ha hecho? ¿por qué el día 21 de marzo Hidrogea inicia una campaña para el ahorro de agua? ¿por qué no lo ha hecho antes?

Todas las respuestas que Vds. puedan tener, indican claramente que los Ayuntamientos de la Región de Murcia han perdido la autoridad sobre la gestión del agua a los ciudadanos y a sus industrias y la han dejado en manos de las empresas de agua.

Ni los Ayuntamientos, ni las Federaciones de Municipios, ni las Comunidades Autónomas de Valencia y de Murcia parece que se hayan movido ni un milímetro para advertir a la población del gravísimo problema de la posible falta de agua y de la posición que se debía de haber adoptado, de solidaridad con los Regantes, además de la postura de presión al resto de España. No hemos salido en los medios de comunicación, luego no ha existido ningún problema de agua en esta zona.

Ha habido desde hace muchos meses la obligatoriedad y la necesidad de realizar fuertes campañas de ahorro de agua y no se han hecho. Esto es lo importante. No creo que los Ayuntamientos se hayan opuesto a que se realicen, más bien, tienen toda la gestión del agua entregada a las empresas concesionarias y no deben de controlarlas muy bien, porque no han hecho lo que debían de hacer.

Qué casualidad que Hidrogea haga la campaña de ahorro de agua cuando ya se anuncian nuevos trasvases y ha llovido en el resto de España. ¿Será para no dejar de facturar ni una gota de agua?

Qué casualidad que Hidrogea y su homónima Hidraqua (en Alicante), que constituían AQUAGEST, propiedad ambas del Grupo SUEZ, son las concesionarias de más del 85% de todas las empresas de agua de la Región de Murcia y de la mitad sur de la provincia de Alicante, que constituyen la zona más afectada por la sequía y que coincide con el área de abastecimiento de la MCT.

El problema de los Ayuntamientos respecto a la gestión de agua en sus municipios es la falta de políticos que tengan la obligación permanente de pensar en el ciclo del agua y la falta de funcionarios especializados en la misma. Las empresas han tejido una red de confianza, basada en que el agua siempre llega al grifo, como una ley general: si no falta el agua, es que está bien gestionada. Confía en nosotros.

Y esto no así. No solo debe de llegar el agua a los grifos. Debe de llegar de buena calidad, de buen sabor, con la mayor seguridad posible de no vulnerabilidad a la contaminación. Debe de llegar a todos. Y debe de llegar al mínimo precio posible, con el cual, por supuesto, se le pague al gestor su buen hacer.

El problema del Gobierno Regional es que tampoco controla el abastecimiento de agua de sus ciudadanos. Es que ¿solo es importante el agua de la agricultura?

Termino, por hoy, sin dejar de apuntar fuertemente, que la única solución pasa por la creación en nuestra Región de un Organismo Regulador del Agua, como existe ya en otros países. Desde el mismo, personal independiente de la política, pero dependiendo directamente de la Asamblea Regional, puede controlar los aspectos técnicos, económicos, y de futuro del agua en todos los Ayuntamientos, en colaboración con los mismos, siendo el frente con el que deben de confrontar las empresas de agua.

Si esto no se hace, seguiremos con un modelo tal, que son las empresas de agua, y más concreto aún, Hidrogea, la que parece que se ha constituido como Organismo Regulador del Agua de la Región de Murcia.

Si no se lo creen, díganme quién y cuando ha decidido hacer una campaña por el ahorro de agua urbana en la Región.ahorro

¿Por qué, durante la sequía, los Ayuntamientos y las empresas de agua no han hecho nada para ahorrar agua?

 

¿Desde cuándo estamos en la mayor sequía desde hace 75 años? ¿Desde cuándo la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, MCT, ha dicho que los Ayuntamientos de la Región de Murcia y la mitad de los de la provincia de Alicante tenían que hacer campañas de ahorro de agua domiciliaria.

Entonces, ¿por qué no se ha hecho? ¿por qué el día 21 de marzo Hidrogea inicia una campaña para el ahorro de agua? ¿por qué no lo ha hecho antes?

Todas las respuestas que Vds. puedan tener, indican claramente que los Ayuntamientos de la Región de Murcia han perdido la autoridad sobre la gestión del agua a los ciudadanos y a sus industrias y la han dejado en manos de las empresas de agua.

Ni los Ayuntamientos, ni las Federaciones de Municipios, ni las Comunidades Autónomas de Valencia y de Murcia parece que se hayan movido ni un milímetro para advertir a la población del gravísimo problema de la posible falta de agua y de la posición que se debía de haber adoptado, de solidaridad con los Regantes, además de la postura de presión al resto de España. No hemos salido en los medios de comunicación, luego no ha existido ningún problema de agua en esta zona.

Ha habido desde hace muchos meses la obligatoriedad y la necesidad de realizar fuertes campañas de ahorro de agua y no se han hecho. Esto es lo importante. No creo que los Ayuntamientos se hayan opuesto a que se realicen, más bien, tienen toda la gestión del agua entregada a las empresas concesionarias y no deben de controlarlas muy bien, porque no han hecho lo que debían de hacer.

Qué casualidad que Hidrogea haga la campaña de ahorro de agua cuando ya se anuncian nuevos trasvases y ha llovido en el resto de España. ¿Será para no dejar de facturar ni una gota de agua?

Qué casualidad que Hidrogea y su homónima Hidraqua (en Alicante), que constituían AQUAGEST, propiedad ambas del Grupo SUEZ, son las concesionarias de más del 85% de todas las empresas de agua de la Región de Murcia y de la mitad sur de la provincia de Alicante, que constituyen la zona más afectada por la sequía y que coincide con el área de abastecimiento de la MCT.

El problema de los Ayuntamientos respecto a la gestión de agua en sus municipios es la falta de políticos que tengan la obligación permanente de pensar en el ciclo del agua y la falta de funcionarios especializados en la misma. Las empresas han tejido una red de confianza, basada en que el agua siempre llega al grifo, como una ley general: si no falta el agua, es que está bien gestionada. Confía en nosotros.

Y esto no así. No solo debe de llegar el agua a los grifos. Debe de llegar de buena calidad, de buen sabor, con la mayor seguridad posible de no vulnerabilidad a la contaminación. Debe de llegar a todos. Y debe de llegar al mínimo precio posible, con el cual, por supuesto, se le pague al gestor su buen hacer.

El problema del Gobierno Regional es que tampoco controla el abastecimiento de agua de sus ciudadanos. Es que ¿solo es importante el agua de la agricultura?

Termino, por hoy, sin dejar de apuntar fuertemente, que la única solución pasa por la creación en nuestra Región de un Organismo Regulador del Agua, como existe ya en otros países. Desde el mismo, personal independiente de la política, pero dependiendo directamente de la Asamblea Regional, puede controlar los aspectos técnicos, económicos, y de futuro del agua en todos los Ayuntamientos, en colaboración con los mismos, siendo el frente con el que deben de confrontar las empresas de agua.

Si esto no se hace, seguiremos con un modelo tal, que son las empresas de agua, y más concreto aún, Hidrogea, la que parece que se ha constituido como Organismo Regulador del Agua de la Región de Murcia.

Si no se lo creen, díganme quién y cuando ha decidido hacer una campaña por el ahorro de agua urbana en la Región.

El conocimiento es previo a aplicar soluciones técnicas y jurídicas. Un magnífico ejemplo: el Mar Menor y José Luis Aróstegui.

Llevamos meses y años hablando y discutiendo sobre la contaminación del Mar Menor. Unos echan las culpas a otros. Aquellos otros dicen que ellos no han sido y que si acaso, puede que algo, pero solo un poquito. La mayoría absoluta de los que hablan y hablan, ni han tenido en cuenta, ni han creído en los aportes de agua subterránea a la laguna. Hay quien ha querido resolver el problema atacando las consecuencias y no a las causas y decidió que la mejor fórmula posible era crear enormes filtros verdes y muchos tanques de tormenta. El Gobierno Regional, autor de algunas decisiones que acabo de comentar, para sacudirse las responsabilidades o al menos, retrasarlas, las pasó a un Comité Científico, que siendo su creación una buena idea, la complicó de tal manera, que ha dado lugar a que en estos momentos sean ya, si no me equivoco, 35, las personas que pertenecen al citado Comité.

El desmesurado número de componentes del Comité Científico lo hace ineficaz, por la variedad de conocimientos desconectados entre sí. Da la impresión que no hay visión global. No solo hay que conocer una especialidad científica en sí misma, sino que hay que saber cómo se conecta con las demás ramas de la Ciencia. Me da la impresión que es como aquel que quería ir al médico y se encontró con 35 médicos. Es posible que el paciente feneciera en el tránsito de la puesta en común de los numerosos y diversos médicos que querían representarlo.

Por otro lado, desde que el Gobierno tiene un Comité Científico, se lo pasa muy bien. Observo que cuando le preguntan por el Mar Menor, siempre contesta en referencia a que lo que diga el Comité. Parece una película de los hermanos Marx. Y la oposición lo consiente porque tampoco sabe qué se debe de hacer.

De ahí la renuencia a responsabilizarse de crear una Ley para el Mar Menor. Entre el miedo que le tienen a los distintos actores que existen en el Mar Menor, en particular a los agricultores, parece que prefieren dejar pasar el tiempo y no sé, casi desear no ganar las próximas elecciones para no tener dicha responsabilidad.

Las verdaderas soluciones para cualquier problema, sea de la índole que sea, están basadas en el conocimiento. Para conseguirlo hay que ponerse a estudiar debidamente con los especialistas correspondientes y analizar en profundidad todos los aspectos que rodean a la cuestión. Una vez conseguido, vendrán por sí solas las soluciones técnicas y jurídicas que haya que aplicar. Y sobre todo, el conocimiento dota de autoridad para impartir justicia.

Hay en el Mar Menor, un factor que he apuntado sucesivas veces desde que empezaron a verse las consecuencias de los actos que se están realizando durante tantos años. Creo que no han sido muchas las personas que se han dado por enteradas, probablemente por no ser suficientemente leído. Son los aportes de agua subterránea a la laguna, las maneras de gestionarlos y los modos de impedir que llegue demasiado agua a la laguna en cantidad y calidad.

Hoy me alegro sobremanera de la presencia de José Luis García Aróstegui, al cual no he conocido hasta la realización del Hidrogeodía (Acto de un día, el pasado sábado, sobre qué es la hidrogeología). Es hidrogeólogo, de los de verdad, con una publicación conjunta con otros autores sobre el agua subterránea del acuífero que afecta al Mar Menor, que me ha llegado a emocionar. He visto plasmado y medido todo lo que pensaba que se debía de haber hecho para el buen conocimiento del agua subterránea que llega a la laguna. ¡Enhorabuena¡

Bueno, ya tenemos entonces los conocimientos. Ahora solo falta ponerlos en valor y que los partidos políticos se pongan a trabajar en lo que es su deber. Si ya sabemos lo que pasa y cómo pasa y además está medido en una larga serie de años pasados, el tema está solucionado si solo se piensa en el bien general y no en el bien particular de unos cuantos.

No queremos que se nos muera el Mar Menor y sabemos lo que hay que hacer. Seremos responsables, por inacción, de lo que pase.

 

¿Por qué no se habían enterado aún que el acuífero drena en el Mar Menor?

 

 

Es muy importante para todos los interesados en el problema del Mar Menor la aportación que acaban de hacer los investigadores Gonzalo González, Sallent y Martínez Ródenas con su estudio sobre las orillas de la laguna, donde han encontrado al menos 35 puntos de afloramiento de aguas salobres procedentes del acuífero y que alimentan a las aguas saladas del Mar Menor.

Esto es lo que hacía falta desde hace mucho tiempo. Está bien hablar y hablar, pero hay que hacerlo con cuantos más datos mejor. Personalmente, yo he escuchado a personas que pertenecen al Comité Científico del Mar Menor diciendo, hasta hace pocos meses, que no existían entradas de agua subterránea.

Tenemos un problema, no solo en Murcia, ni en España. Es a nivel mundial. La excesiva especialización en la investigación científica hace que se cometan errores de visualización global de los problemas. Por tanto, puede haber un excelente investigador de biología, de agricultura, de lo que sea, pero que, aprovechando la reflexión de hoy, no tenga ni idea de agua subterránea. El resultado de sus investigaciones, de sus propuestas y de sus planteamientos, cuando esté ante agua subterránea, no podrá ser todo lo bueno que lo podría haber sido. Y al revés también.

En Murcia, hay excelentes investigadores de agua subterránea, pero muy pocos. Y me da la impresión de que no se cuenta mucho con ellos. Es más, todo el mundo sabe de agua superficial, pero no de la del subsuelo. Con la calidad del agua pasa lo mismo.

¿Era previsible que el acuífero drenara agua de manera difusa a lo largo de toda su frente de contacto con la laguna? Sí.

¿Por qué tanto los investigadores y los pescadores, al menos, no se habían percatado de esta alimentación de agua durante tantos años? Para poder explicarlo bien, hay que remontarse 50 años atrás, cuando no había ni sondeos realizados en el acuífero. Digamos que en una situación estable, el acuífero recibía solo la alimentación del agua de lluvia que se infiltraba en el área de alimentación del mismo. Esta agua subterránea circulaba hacia la cota más baja, que es la línea de costas del Mar Menor. La salida de agua se producía de manera difusa y era de poco caudal. En la etapa siguiente, cuando se empiezan a realizar sondeos de explotación de agua, y siempre antes de la llegada de aguas del Trasvase, la situación es distinta. Se produce una sobreexplotación del acuífero, y el agua de lluvia que alimentaba al acuífero y éste a la laguna, ya no llega a ella de ninguna manera, porque es explotada por los sondeos y al producirse un descenso de nivel del agua subterránea, hasta es probable que el agua salada entrara en el acuífero rompiendo el equilibrio anterior de la interfase agua dulce/agua salada. Y llegamos a la tercera fase. Aparece el Trasvase. A partir de este momento, la alimentación del acuífero no es solo por el agua de lluvia, sino también por la infiltración del agua de riego que no es aprovechada por las plantas. En definitiva, desde 1979 hasta este momento se han incrementado las entradas de agua en el acuífero y por tanto las salidas del mismo hacia la laguna del Mar Menor.

¿Significa, que habiendo encontrado 35 puntos de agua dulce o salobre en la costa de la laguna, que la cantidad de agua drenada es enorme? No lo es. Lo que ocurre es que sí es cierto que el agua del acuífero rebosa a lo largo de muchos kilómetros, pero esta difusión tan amplia no necesariamente va acompañada de un gran caudal. La explicación es muy sencilla. El agua del acuífero es dulce o salobre, pero su densidad es más baja que la del agua salada del Mar Menor, por lo que al llegar subterráneamente hasta la laguna, encuentra una frontera impermeable (la interfase) que no puede atravesar, lo que le hace aflorar a la superficie, a la misma altura donde concurren las dos aguas, que es la costa. El mejor ejemplo de esto es lo que se cuenta siempre de los pescadores que encontraban agua dulce en La Manga con tan solo excavar el suelo. Era lógicamente el agua de lluvia ocurrida en esta franja, que al infiltrarse quedaba ocluida entre los dos mares y el agua subterránea salada de la franja. Encima de ella flotaba el agua dulce de la lluvia. Esto sigue pasando. Hagan la prueba y lo comprobarán.

Todo lo expresado hasta el momento, siendo un mecanismo muy fácil de comprender, es evidente que no es conocido por todos los profesionales que han dedicado todo su esfuerzo y parte o todo del   tiempo de su vida a la gestión o a la investigación del Mar Menor. La responsabilidad de no saberlo, creo que no les incumbe a ellos, es al Sistema que impera en las Universidades y a que a la Hidrogeología nunca se le ha tenido en cuenta de manera práctica ni ha estado en los temas de estudio de las Escuelas de Ingeniería ni de las Facultades de Ciencias en general.

Creo que la contaminación del Mar Menor no se ha producido de manera deliberada por parte de los distintos actores. Ha constituido una gran lección de humildad y de reconocimiento de lo que ha ocurrido después.

¿Para cuándo un Pacto Regional por el agua de beber?

 

En estos momentos se está próximo a un acuerdo sobre un Pacto del Agua, así, con carácter genérico, del agua, pero en realidad es un Pacto sobre el agua de riego. Están olvidados los consumos de agua de los habitantes y los consumos de agua industrial y no sé cómo se resolverá el agua de los caudales ecológicos de nuestros ríos, de los manantiales agotados y de los acuíferos sobreexplotados. Me da la sensación positiva de que por algún lado hay que empezar y la negativa de que estoy acostumbrado a percibir que no hay ninguna sensibilidad sobre el resto de necesidades de la sociedad, siendo de largo, el agua de beber, la que más debemos de cuidar, por nuestra salud y por nuestros bolsillos.

Dicen que una mentira repetida, en muchos casos llega a la categoría de verdad. Esto es lo que pasa con el agua potable de la Región de Murcia. No hay duda que es agua potable, pero a fuerza de suministrar un agua de tan mal sabor, los ciudadanos se han acostumbrado a beber, los que la beben, a esta calidad. Nadie dice nada, pero la mayoría no se la bebe. No protesta. Pero le cuesta al bolsillo, como la más cara de España. A lo que se suma, la sustitución del agua de beber por agua embotellada, que según cálculos efectuados, rondan los 50 a 60 millones de euros en la Región. También cuesta lo suyo al cuerpo, transportar las botellas de agua de la tienda a casa.

El agua del grifo que nos suministran los Ayuntamientos de Murcia es potable. Pero, aunque cumple con los requisitos de la ley, es reconocido por todos los habitantes, casi un millón y medio de personas, que al tener un sabor tan desagradable, no la suelen tomar. Hay dos municipios, Yecla y Jumilla, que al disponer de aguas subterráneas para su suministro no tienen el problema del mal sabor, o al menos, no debieran de tenerlo si el proceso final lo realizan como es debido.

¿Por qué es tan desagradable el sabor del agua? Por una sencilla razón: el agua que nos viene del Trasvase Tajo-Segura después de pasar el embalse del Talave, en lugar de llegar a las poblaciones y a las plantas potabilizadoras por una conducción cerrada y directa a las mismas, es volcada en el río Mundo, que desemboca en el Segura. Desde el río es enviada a las plantas potabilizadoras. Este descuido en el proyecto del Trasvase ha provocado que el agua a su paso por el río se enriquece en sales y en todo lo que se encuentre en el río, por lo que las plantas potabilizadoras no pueden más que mejorar todo lo que puedan la mala calidad del agua que les llega.

¿Cuál es el resultado de la potabilización? Que la calidad del agua es muy variable, siempre dentro de los límites exigidos en el abastecimiento de agua a la población. La salinidad puede variar de uno a multiplicarse por dos y más. Los compuestos organoclorados, como los trihalometanos, suelen estar muy altos y para terminar los sulfatos están mucho más altos que en el resto de España. La cuenca del Segura es muy rica en yesos, sulfato cálcico, por lo que al diluirse, por las lluvias, se suman al agua del río. De tal manera, que siendo el límite máximo de sulfatos en el agua para beber de 250 mg/litro, en la Región de Murcia, hace muchos años se excepcionó este límite, que impera en toda España, a 500 mg/litro, por que sino, no se podría cumplir con la ley. Esta excepción lógicamente se haría con carácter temporal hasta que se encontrase una solución al problema, pero a día de hoy ningún Gobierno Regional se ha preocupado por ello.

¿Cómo se puede resolver este problema? Por tres vías: a) construir la conducción cerrada desde el final del Talave hacia las plantas potabilizadoras evitando que circulen por el río Segura; b) abasteciendo a la población con agua desalada, cuidando del contenido en boro y realizando una debida remineralización del agua de inicio en las propias plantas desaladoras; c) la utilización de agua subterránea de buena calidad de acuíferos, que estén debidamente protegidos.

¿El agua utilizada en las industrias debe ser tenida en cuenta? Todas aquellas industrias que utilizan agua en la elaboración de sus productos necesitan un agua de buena calidad y un agua químicamente homogénea para no variar el producto final. Esto significa que las industrias que se asientan hoy día en la Región de Murcia (menos Jumilla y Yecla), tienen un sobrecoste por la necesidad de mejorar y homogeneizar la calidad del agua mediante plantas de ósmosis.

¿Quién debe de fomentar y apoyar este Pacto del Agua para beber? Si los agricultores se agrupan en Sindicatos, en Comunidades de Regantes y otras Plataformas, los ciudadanos nos agrupamos, por lo menos, en nuestros Ayuntamientos, que son los responsables de la cantidad y de la calidad del agua del abastecimiento a los ciudadanos. Estos se asocian en la Federación de Municipios de la Región de Murcia. Por encima, obviamente está la Comunidad Autónoma y el Gobierno que nos represente, formado por los partidos políticos a los que votamos. Y cómo no, el Estado Central, representado en la Confederación Hidrográfica del Segura y repartidor del dinero de los Presupuestos Generales del Estado. No debemos de olvidarnos del apoyo de los Regantes, que tanto y tanto deben a los murcianos.

¿Las empresas de agua pueden ayudar a realizar este Pacto? Las empresas que gestionan el agua de los municipios lo hacen de la mejor manera posible. Pero es importante saber que lo hacen con las infraestructuras que les entregan los Ayuntamientos y con la cantidad y calidad del agua que también les entregan. Por contrato entre Administración y empresa no tienen responsabilidad alguna en la consecución de más infraestructuras y agua de mejor calidad. Le corresponde exclusivamente a los Ayuntamientos. Ahora bien, sí que pueden aconsejar debidamente a los Ayuntamientos sobre lo que deben de hacer y estoy seguro que lo hacen y que lo harán para el caso de realizar este Pacto del Agua, porque ellos también se verán beneficiados en la imagen que proyectan ante los habitantes, que son a su vez, sus clientes. Y sobre todo, la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, que ha resuelto gran parte de los problemas de agua de beber de nuestra Región, pero que tiene una asignatura pendiente con la calidad. Por sí misma, con sus presupuestos no lo puede conseguir, pero estoy seguro que presiona y que presionará al Estado Central lo debido y necesario para lograrlo.

Para llegar a un Pacto del agua para beber, lo primero es que la población conozca que hay soluciones al actual agua potable, pero de mal sabor, de la que disponemos. Se debe de concienciar al mismo nivel que los regantes con el Trasvase. A partir de ahí, seguro que el motor se habrá puesto en marcha y este Pacto del Agua se hará realidad por el bien de todos.

 

Pacto

La información sobre el agua embalsada en España conlleva a un error de interpretación

Hay que tomar por cierto y verdadero que los datos sobre el estado de los embalses en España es realmente exacto. Existen páginas de internet donde se vuelcan estos datos en tiempo real, facilitados por el Ministerio correspondiente. Hoy día es fácil. No hay más que tener los dispositivos y sensores adecuados para que los resultados sean conocidos, al momento, por todas aquellas personas que los deseen saber. Está muy bien.

Pero, también, los datos son del dominio de todas las personas que siguen las previsiones del tiempo en las distintas cadenas de televisión, así como en las emisoras de radio y en los periódicos. O sea, son conocidas por todos. Yo diría que es uno de los datos de mayor relieve y frecuencia, que se utiliza en muchas conversaciones de los españoles.

El problema está en que el dato conocido es el porcentaje de agua embalsada en el conjunto de los embalses de cada cuenca hidrográfica, así como en el conjunto de España. Y esto es lo que produce una incorrecta información de la situación real en algunas cuencas, como la del Segura.

En estos últimos días de febrero, las informaciones de los medios apuntan a que en España nos encontramos en un 46% de contenido en el conjunto de los embalses de España, y que el Tajo dispone de un 46% también, el Júcar un 27% y el Segura un 13%.

Muchos españoles que estén informados de esta manera pensarán indefectiblemente que el agua embalsada en el Segura es la mitad de la existente en el Júcar y más o menos, entre la tercera y cuarta parte de la existente en el Tajo.

Sin embargo, si en lugar de porcentajes, se informara de los hectómetros cúbicos que ocupan los embalses de las distintas cuencas, se diría realmente que el Tajo dispone de 1.489 hm3, que el Júcar tiene 307 hm3 y que el Segura solo posee 63, de los cuales una parte son los lodos depositados en sus fondos.

O sea, que la relación entre el Tajo y el Segura, que en porcentaje es de 3 o 4 veces, pasa a ser de 24 veces, y la relación del Júcar con el Segura, que en porcentaje es de 2, pasa a ser de 5.

En definitiva, la estructura de la información del estado de los embalses en España, adolece de exactitud numérica, lo que induce a pensar en otros lugares de España, que la cuenca del Segura no está tan mal, cuando la realidad es muy distinta. Está que se muere.

Creo que nuestros responsables de comunicación de la Confederación Hidrográfica del Segura, así como los de los Gobiernos Regionales de Murcia y Comunidad Valenciana debieran de incidir en el cambio de la información para favorecer un mejor entendimiento de la situación hídrica en la cuenca del Segura, y por ende, un mejor entendimiento de los esfuerzos de los habitantes de esta zona de España que no dispone del agua suficiente.

Decir que el Segura se encuentra al 13% de su capacidad es como decir, en este caso, que una persona se encuentra al 13% de su capacidad de vivir. Ahora bien, decir que solo se tienen 63 hm3, de los que casi la mitad deben ser lodos, para toda una zona, donde viven dos millones y medio de personas, miles de instalaciones agrarias de última tecnología, que constituyen el primer exportador de productos agrarios de España y una cabaña ganadera de más de dos millones de cabezas, es para asustarse

Las aguas agresivas, las incrustantes y las corrosivas en el suministro de agua potable

Estamos atravesando una época de gran sequía en toda la zona de influencia, que es abastecida por la Mancomunidad de los Canales de Taibilla.

Por esta circunstancia, los responsables de la misma, han hecho de la necesidad, virtud, y han construido importantes infraestructuras de conducciones, bombeos y depósitos de agua para que el agua producida en las plantas desaladoras de agua de mar, puedan llegar a los abastecimientos de una zona tal, que puede suponer un montante de más de dos millones de personas consumidoras de dicha agua.

Esta operación se ha realizada de tal manera que hay que felicitar a los responsables del Ministerio, de la Confederación y del Taibilla por su excelente estructuración y la consecución de que gracias a ello, los habitantes de estas zonas no estemos sufriendo cortes de agua, tan molestos y tan peligrosos para la salud.

Pero, una vez más, tengo que protestar que prácticamente no se tiene en cuenta, como debiera de hacerse, la calidad del agua de beber. Las tres Instituciones citadas, así como muchos Ayuntamientos no controlan debidamente que el agua ofrecida a los ciudadanos, sea excelente, que lo puede ser. Parece como si no existiera esta preocupación. ¿Han asistido en Murcia a algún debate sobre el agua de beber? Acaso, en los debates de agua, ¿se invita a algún experto en el tema de la calidad del agua del grifo?

Los habitantes de las zonas de Alicante y Murcia, abastecidas por el Taibilla, son los que más dinero gastan en agua mineral y son los que más gastan en esfuerzo físico para transportar las botellas de agua a sus domicilios. Se calcula que más de 100 millones de euros anuales.

Si ha habido algo bueno en la sequía y el consiguiente abastecimiento de agua desalada en los domicilios, es que ya no llega, por ahora, el agua del Trasvase, embrutecida, castigada y muy perjudicada, aunque aún potable, que nos llegaba por el río Segura desde el embalse del Talave. Hoy no voy a entrar en ello, siendo un tema de vital importancia para todos.

Lo que en este artículo quiero poner de manifiesto es que los análisis de agua conocidos, según fuentes de Aguas de Murcia e Hidrogea en muestras tomadas en Murcia y Cartagena, denotan que el índice de Langelier es bastante menor de cero, lo que indica que las aguas desaladas que nos envía el Taibilla, no solo pueden ser agresivas, por lo pueden diluir el carbonato cálcico que recubre las paredes interiores de las tuberías, sino que además, pueden ser corrosivas, lo que trae consigo que pueden atacar el cemento y los metales.

Esto es lo que ya, vecinos de Murcia y de Cartagena, comentan en diversos foros, que les sale agua marrón por los grifos.

Evidentemente ha habido un cambio sustancial. Hasta antes de llegar las aguas desaladas, las aguas que discurrían por el interior de los tubos, depositaban carbonato cálcico, lo que supone una protección al posible ataque por el agua al cemento y a los metales, pero a partir de ahora, si no se trata bien el agua por el Taibilla, sí que lo hará y lo habrá hecho de ser ciertos los datos de los análisis y los comentarios de la población.

Si ponemos un agua de carácter corrosivo en contacto con los citados materiales, no solo los van a atacar, sino que puede que pasen a encontrarse disueltos en el agua transportada que acabará llegando al grifo. Ya pueden pensar qué elementos químicos pueden pasar y que hay que controlar: hierro, cobre, carbonatos, calcio y en casos de tuberías de fibrocemento, también amianto.

Por tanto, hay que ser muy prudentes. Hay que saber cómo tratar el agua que sale de una desaladora para conseguir que el agua no sea ni agresiva, ni corrosiva. Ha de ser incrustante. Hay que prestar más atención.

Viví la experiencia de Las Palmas de Gran Canaria. Allí se instaló la primera desaladora de Europa para producir agua potable. No se remineralizó bien el agua. El resultado fue que durante años se cargaron las uniones metálicas de los tubos de fibrocemento. Aparte de los aspectos sobre la salud, las inversiones necesarias para sustituir las redes han sido y lo son importantísimas.

Lo que me gustaría saber es si los Ayuntamientos de nuestra Región y los de Alicante han mostrado interés por este tema y si están preguntando, aconsejando o haciendo algo para evitar este importante problema.

Por favor, pensemos más en la calidad que en la cantidad.

¿Las avionetas antilluvia vendrán desde otros planetas?

¿De dónde, si no, iban a venir a la Tierra? Todos los metereológos andan partidos de risa. Todos los científicos se debaten entre reír o llorar. Todas las personas con sentido común, que no son científicos no pueden llegar a entender lo que ocurre en Murcia, ya no con las potenciales avionetas citadas, que ya suponen que no pueden existir con tales fines, si no, con nuestros políticos que no llegan a aprobar la asignatura de Ciencias de la Tierra, ni la del Conocimiento del Medio, ni la del Sentido Común, pero sí que deben obtener sobresaliente en la asignatura Te Digo Lo Que Tú Quieras y Ya Está.

Pero nuestros políticos no están solos en esta Academia del Conocimiento, si no que personas con poderosa influencia en la Región de Murcia (quiénes podrían ser, si no algunos agricultores) son compañeros suyos y les llevan a situaciones totalmente ridículas, propias como ya decíamos entonces, de salir en el Mundo Today, para escarnio de la murcianía. No lo tenemos muy fácil al salir de la Región al resto de España, pero noticias como ésta, nos impregnan a todos los murcianos de una careta exterior parecida a la de los carnavales. Se reirán de nosotros, sin duda.

Hace solo 15 meses, la Asamblea de Murcia, constituida por todos los partidos políticos de la Región, aprobaron por unanimidad, instar al Gobierno regional para que investigara de donde provienen las avionetas antilluvia, que tienen una manía muy especial. Es la de acudir a donde parece que se está formando una nube de la que puede llover y eliminarla para que no pueda cumplir su función. Así, sin más. No se sabe quién puede tener el suficiente y malvado interés en que esto ocurra, pero los denunciantes están completamente seguros. Tampoco se sabe qué ganan los ordenantes de tales hechos, ya que no se llevan el agua a otras partes, si no que lo hacen por hacer daño. Se ve que no tienen más que hacer y las avionetas están baratas y el yoduro de plata también.

Pues bien, la semana pasada algunos de estos agricultores fueron a entrevistarse con el Delegado del Gobierno, D, Francisco Bernabé, para expresarle la misma preocupación, que por lo visto la instancia al Gobierno, de hace un año, no ha debido funcionar o no han encontrado nada. Así que lo han puesto en manos del Delegado. El Sr. Bernabé los ha escuchado y ha instado a las autoridades militares de los aeropuertos de San Javier y de Alcantarilla que se pongan a investigar a las avionetas antilluvia. Así que ya tenemos a los funcionarios del Gobierno regional y a los militares españoles perdiendo el tiempo investigando lo que les piden. Me preocupa que sigan visitando a más autoridades y terminemos todos metidos hasta las cejas en esta investigación.

Les pediría a los agricultores preocupados por estas avionetas, que entren en internet, que busquen en milésimas de segundo, las precipitaciones de agua ocurridas en la cuenca del río Segura en los últimos 60 años, casi cuando no había ni avionetas, y observarán que las lluvias en esta zona semiárida de España solo ha disminuido un 5%, que es, a efectos de tiempo, como si no hubieran disminuido absolutamente nada.

Para apoyar su teoría, ahora han presentado análisis de aguas de lluvia recogidas en las últimas precipitaciones. Encuentran aluminio y otros elementos químicos. ¡Qué gastazo tienen los de las avionetas¡ pero se han preguntado acaso ¿si esos elementos químicos no proceden de los compuestos que les añaden a las plantaciones agrícolas y que nos están perjudicando al resto de los ciudadanos? Pueden ser los restos de los elementos químicos presentes en los abonos, herbicidas, insecticidas y demás que utilizan en cantidades mayores que realmente necesitan las plantas y al llover, las aguas los arrastran y disuelven a estos elementos.

Lo dicho, a fuerza de ver tantas películas de ciencia ficción, “la peña” cuando no entiende algo, no les pregunta a los científicos, en este caso, a los metereólogos, si no que se apunta a explicaciones etéreas y sin sentido.

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No se pueden tomar decisiones sin conocer los límites reales del Mar Menor

En estos días nuestros políticos están discutiendo una Ley Integral del Mar Menor, para posibilitar una solución al grave problema que sufre el ecosistema.

Ya parecía que la oposición compuesta por el PSOE, Ciudadanos y Podemos había ganado la batalla de los votos, no sabemos si también la de la razón, pero ya estaba prácticamente dispuesta la nueva Ley, cuando, como resultado de una reunión de agricultores con el PSOE, la estabilidad del acuerdo de los partidos opositores empieza a tambalearse y es probable que se cambie la actual propuesta.

El caso es que las dudas y las diferencias entre unos y otros, están situadas en unos límites de la superficie del Campo de Cartagena, donde se deberían de guardar unas determinadas normas y obligaciones. Son las denominadas zonas 1, 2 y 3. Los cambios que los agricultores solicitan se basan en la eliminación o disminución de tales obligaciones en dos de ellas. El PSOE lo está estimando y consta que Ciudadanos parece que también lo hará.

La cuestión en la que deseo entrar no es sobre las normas u obligaciones, si no sobre los límites reales que deben ser tenidos en cuenta, si queremos salvar al Mar Menor.

Hay dos límites distintos que se deben entender y de conocer:

a) Límite del área de alimentación del acuífero del Campo de Cartagena. Tiene que estar muy bien definida, porque todo lo que se sitúe en la superficie de alimentación, sea agua, sean vertidos, herbicidas, insecticidas, purines, etc, una parte de ellos se van a infiltrar indefectiblemente hasta alcanzar las aguas subterráneas, de manera que llegarán al Mar Menor. Y da igual que el punto donde se infiltren esté más cerca o más lejos del Mar Menor. Si el área de alimentación del acuífero se encontrase en parte de las zonas 1, 2, 3 u otra zona, pueden ustedes tener la seguridad de su infiltración y de su posible llegada al Mar Menor, si no lo impidiera, por ejemplo, una barrera de sondeos perimetrales a la Laguna.

b) Límite de la cuenca hidrográfica del Mar Menor: es aquella, que situada donde lo esté, las aguas de escorrentía superficiales, producidas por las lluvias y por los riegos, viajarán y terminarán en el Mar Menor, arrastrando lodos de arcillas, pero también, restos de abonos, herbicidas e insecticidas sobrantes de los aplicados a las plantaciones.

Por tanto, o se tienen en cuenta estos dos límites o nos estamos haciendo trampas entre todos. Por ahora, no he visto que los límites de esta áreas hayan sido nombrados siquiera. Puede que hayan sido tenidos en cuenta a la hora de determinar las tres zonas, pero no me consta que se haya informado de manera pública.

Pido disculpas de antemano si esto se hubiesen tenido ya en cuenta y al público en general no nos hubiera llegado la atención a estos conceptos.

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