La sucia prostitución

Mientras la Murcia nazarena y huertana se preparaba para vivir sus días de incienso y zaragüel, la Policía arrestaba a un matrimonio búlgaro que al parecer explotaba sexualmente a una discapacitada que ya estaba embarazada.

Hay muchas formas de prostitución. La más antigua es la que tiene un sentido más obvio. Se puede prostituir un oficio, un cargo, o una idea. Pero opino que si no hubiera demanda no habría oferta.

Pongamos, por ejemplo, que el individuo se llama Luis. Está frente al espejo. Se engomina el cabello, que ya le escasea, y se arregla el cuello de la camisa. Se gusta por fin y exclama en voz alta: “Me voy a por un puta”. Y coge el coche y se dirige a la trasera de una gran superficie comercial junto a Ronda Sur, en Murcia. Una zona que, por más que se intente, ha sido y es un clandestino escaparate de carne lúbrica al mejor postor.

Agente interroga a una mujer que ejerce la prostitución

El gesto de ese murcianico coqueto y decidido fue la gota que colmó el vaso y desencadenó que la UCRIF de la Policía Nacional acabase por arrestar a dos personas, y que se rescatara a una discapacitada de origen búlgaro de 23 años que era explotada sexualmente, y que además, hay que joderse, estaba ya embarazada. El abogado de los detenidos, el letrado Rafael Carmona, afirma que jamás serán condenados por “jamás los condenarán por trata de seres”, ya que ellos se declaran inocentes y víctimas de otro, que está en búsqueda y captura.

LAS OENEGÉS

Mientras la Murcia sardinera recogía balones lanzados durante el sábado del Entierro, el 7 de abril, conocíamos la noticia de esta operación, el auténtico balonazo se lo lleva uno al leer este complejo y doloroso caso. Por eso empece, a posteriori, a preguntar por él

Y en verdad, las que antes supieron de él fueron las entidades sociales. No las nombraremos porque a ellas les gusta cierto anonimato en estos menesteres. Lo detectaron el 15 de marzo: “dos chicas nuevas, a las cuales no habían visto nunca, y que al acercarse a hablar con ellas, observó como una de las chicas, la más joven, presentaba claros síntomas de tener una discapacidad intelectual o psíquica”. La otra chica, la que no parecía discapacitada “se encontraba en actitud vigilante, y decía que estaba allí para enseñar a la otra, más joven”.  Parece que actuaba de madamê. No aceptaban folletos de información y la joven parecía no saber lo que era un preservativo. Incomprensible.

“Una de las dos mujeres que ejercían la prostitución” reza el atestado policial

La Policía Nacional se puso a investigar el asunto, por si estábamos ante un caso de trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Solo tenían unos nombres vagos y sus lugares de ‘trabajo’. Pero entonces entró en escena el galán murciano.

LA DESAPARICIÓN

Estas dos chicas nuevas, que habían sido vistas ejerciendo en la carretera hacia Fortuna, cambiaron el sábado 17 de marzo a otra zona, junto a Ronda Sur. Allí se les acercó el galán. Se llevó a la joven, y ésta no regresó.

El macho man de esta historia tuvo que explicar a los investigadores que ese día fue a “contratar los servicios de una prostituta, y una chica extranjera le propone contratar los servicios de una chica nueva y muy jovencita, pactando con esta mujer el servicio de una hora por 50 euros”. Se lleva a la chica, pero que al llegar a la casa de éste no quiere trabajar (el dinero se lo quedo la otra) y entonces nuestro galán se enfada, llama a aquella para exigirle los servicios contratados, y en el ínterin, la que estaba con él huye y se lleva cinco euros que había sobre la mesilla. Pasó de ir por ella ni volver abrile la puerta. “Que se busque la vida”, debió de decidir.

Entonces Katia, que así se llama la que enseñaba a la joven discapacitada, viendo que a la hora ésta no volvía (se había quedado en la calle, perdida, con cinco euros) y sabiendo que ha habido problemas, llama a la Policía, y denuncia su desaparición.

LA INVESTIGACIÓN

Los agentes, en cuanto cruzaron datos de esta desaparición con la información de las dos chicas nuevas y raras detectadas por oenegés, dijeron “¡Pero pijo, si son las mismas!”. Y tiraron del hilo para desmadejar este cuento de brujas sin hadas y príncipes que son lobos.

A la joven búlgara la encontraron sola y perdida en la Arrixaca. Recaló proveniente del Morales Meseguer, vaya usted a saber por qué. Ni la traductora podía hablar con ella. El informe médico, del día 18 resume: “Gestación sin controlar. Problemática social. Retraso mental”.

Los investigadores hallan al galán y lo interrogan. Revisan las cámaras de vigilancia de las inmediaciones de aquellos lugares donde Katia pudo llevar a la joven a ejercer la prostitución. Hallan pruebas de que dos hombres las llevan y traen. Uno es el marido de Katia. Y los arrestan. A ella y a los otros dos hombres.

Los hombres que llevaban a las mujeres que se prostituían, captados por una cámara

“Se trata del artículo 188“, me explica Piedad Párraga, portavoz de la Policía Nacional. Un artículo que recoge las especiales circunstancias de explotar sexualmente a una víctima discapacitada, y que conlleva penas de entre dos y cinco años de cárcel.

La discapacitada está en un centro de protección. Siguiendo con su embarazo. Katia y su marido fueron enviados a prisión provisional por el juzgado. Ambos afirman que ella ejercía el oficio más antiguo del mundo. “Que notaron algo raro en ella pero que no se percataron de la discapacidad”, explica el abogado Carmona, y añade que solicitará su salida de prisión. Está a la espera de la documentación que acredite el arraigo de muchos años en Murcia de este matrimonio búlgaro encarcelado. “Se declaran inocentes, y víctimas de la persona que buscan”. Porque ése es el colofón final. ¿Quién trajo a la joven discapacitada a Murcia? La investigación, como dicen fuentes oficiales, continúa abierta.

Hay muchas formas de prostitución. Las basadas en la explotación son sucias, y ensucian.

4 comentarios en “La sucia prostitución

  1. En esta sociedad de mercado, en cualquier negocio está la oferta y la demanda. Si a uno le apetece tomarse unas vacaciones, siempre habrá personas que te den de comer, te sirvan una cerveza o te limpien el retrete donde haces tus necesidades. Sin embargo nadie dice nada de oficios sucios, incluido este último con directa conexión con la caca de otros. La frontera está en la legalidad de la actividad y que nadie te explote por servir cervezas, hacerte la comida o limpiar tus necesidades. Aquí si habría delito.
    La pregunta es: ¿por qué el tema sexual sigue siendo tan excepcional?. El trabajo sexual es una opción para mucha gente en un mundo rico como Murcia o España, que impide regularizar la situación administrativa a personas que vienen de otros países con trabajos “normales” hasta demostrar que llevas 3 años en España. También es una opción para personas españolas que pueden ganar más dinero que con otros trabajos. Otra cosa es que te exploten. Aquí también habría delito, claro.
    Cuando hablamos de personas que ejercen la prostitución yo suelo tener mucho respeto hacia ellas y por realizar una actividad tan estigmatizada.
    Las trabajadoras del sexo ni son sucias, ni realizan una actividad sucia. ¿O es que el sexo es sucio?. Y alimentar más los estereotipos, que son en los que se basa el estigma, hace mucho daño a las personas profesionales del sexo y a sus familias

    1. Querido Nacho.
      Te respondo para concederte que tienes razón en mucho de lo que dices, en mucho, pero hay una parte que entiendo que es opinión personal y en opinión, con todo el respeto y cariño, no coincido.
      Tienes razón en que el sexo es un tema excepcional, injustamente excepcional, por la moral nacionalcatolicista que ha imperado durante décadas de dictadura, Transición y parte de la Democracia. Tienes toda la razón en que el verdadero delito es la explotación, el engaño, la trata de seres. Que es de lo que va la operación policial de la que me hago eco. Y además, de una mujer discapacitada y encinta.
      ¿Hay personas que libre y voluntariamente se dediquen a ser trabajadores del texto? Sí. Lo hemos hablado usted y yo en muchas ocasiones. Tras el desmantelamiento de un club de alterne, la mayoría de mujeres siguen ‘el sector’.
      ¿El problema sería entonces la falta de regulación de una actividad tan antigua como la del ser humano? Puede que sí. También el consumo de estupefacientes sería legal si se regulase, y puede que hasta muchos lo aplaudiesen. Pero yo no.
      En cuanto a la suciedad que menciono en el texto, hablo desde un punto de vista literario y filosófico, no escatológico y ni siquiera ético. Por eso hablo de prostitución de ideas, de oficios, de cargos. Como una forma etérea de corrupción.
      Pero eso no es óbice para faltar el respeto a quienes, libre y voluntariamente, deciden dedicarse a esto. No era esa mi intención, y ruego a quien así haya interpretado mis palabras que disculpe la ofensa que nunca quise lanzar. Lo que yo no puedo aceptar, porque no lo concibo (esto, subrayo, es mi opinión) es con la cosificación del individuo/individua reducido a objeto sexual. A la venta de la sexualidad e intimidad. Ahí es donde discrepo.
      Habrá quien piense que yo prostituyo mi oficio dejándome comprar por estereotipos, pero eso, amigo Nacho, será una opinión y tampoco la compartiré.
      Saludos

  2. No señor, eso no es prostitucion, sino trata y explotación, no confunda a los lectores. Se lo dice una prostituta autonoma con 12 años de experiencia y que además estudió periodismo.

    1. Estimada Shirley.
      Le reconozco que tiene usted razón. No es lo mismo la TRATA de seres humanos con fines de EXPLOTACIÓN SEXUAL, el delito que la Policía perseguía en este caso, que la prostitución. Le reconozco que no era mi intención confundir a los lectores y que no está suficientemente matizado ni separado lo que pasaba con esta joven y los casos, como el suyo, que ejerce como autónoma, como así se explica.
      Lo único a lo que puede apelar para justificarme es que la confusión deriva de la idea de prostitución como venta de algo, como podía ser el hecho de cómo vendían a la víctima del caso.
      Le agradezco su comentario y gracias por leer el blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *