Archivo de la etiqueta: Murcia

La taquillera del cine Rex

Pocas son las salas de Murcia que han sobrevivido al empuje de los centros comerciales. Las que quedan, se van apagando poco a poco…

¿Alguien se ha dado cuenta de que la taquillera del cine Rex ha desaparecido? De baja, jubilada o despedida, la persona que ocupaba taquilla de uno de los cines más icónicos de Murcia ya no está. Al parecer, la empresa Neocine ha decidido –porque esta situación lleva así meses– que este puesto es innecesario. Ahora, cuando uno se acerca a comprar su entrada al despacho de billetes de la calle Vara de Rey, se topa con un cartel donde se indica que ha de pasar a la cantina. Así que, al tiempo que pides palomitas te venden la entrada.

No es una crítica, o no tiene por qué serlo, ya que puede que el 95 por ciento de las veces la película no llene el cine ni la mitad y no haya colas de ningún tipo. No nos engañemos, la gente, en general, no va tanto a ver filmes como antes.

Este lunes, sin ir más lejos, mi acompañante y yo llegamos con tiempo al cine Rex y, como ya sabíamos que en taquilla no nos iba a estar esperando nadie, nos dirigimos directamente a la cantina. Allí, la dependienta tuvo un gesto que nunca antes había visto. Iba a hacer palomitas nuevas, así las podríamos comer calientes, pero tendríamos que esperar cuatro minutos. Ningún problema al respecto, pero la mujer nos invitó a entrar y coger asiento. Cuando estuvieran las palomitas, ella misma nos las llevaría. Mira tú por dónde, ventajas de tener una  sala casi vacía, aunque algo me dice que los contras terminan pesando más en la balanza.

En el cartel se puede leer “Taquilla en el interior del cine (cantina)”

¿Puede un cine que normalmente está vacío mantenerse abierto eternamente en el tiempo? Y, concretando un poco, ¿debe estar asustada la taquillera de los cines Centrofama?

Un problema de fondo

No creo que la industria del cine esté en crisis porque ya no interesen las películas. La gente consume tanta ficción como antes, o incluso más. Lo que está en decadencia es la manera de consumirla.

Para empezar, la gran pantalla ya no es la joya de la corona. La ‘caja tonta’ se ha vengado de años de desprecio y altivez por parte de la meca del cine y ha terminado por hacerse con el negocio. Las series son los nuevos exitazos y las plataformas de televisión de pago luchan por ofrecer la mejor. El gran público se ha olvidado de las clásicas productoras como Paramount o Universal. La industria del entretenimiento ha cambiado –y sigue haciéndolo–. HBO y Netflix se llevan el aplauso del público.

Esta podría ser una de las causas que han provocado la imagen de vacío en muchas salas de cine hoy en día. Las descargas ilegales de películas (piratería) tienen, seguramente, la mayor parte de culpa –algo que también afecta a las series–. En resumen: pocos acuden a un estreno de cartelera porque ya lo verán en casa, con la mantita y de gratis. Y, como todo, esto trae consecuencias.

¿Alguien recuerda cómo era ir al cine en Murcia antes de los centros comerciales? Muy distinto. En los noventa en esta ciudad disfrutábamos de los filmes en los cines Floridablanca, Salzillo, Centrofama  y Rex. El del barrio del Carmen tenía tres salas, el Salzillo eran dos y Centrofama, cinco. El cine Rex no ha cambiado mucho. Eso sí, entonces era bastante común que abrieran la parte de arriba. Allí celebré una vez mi cumpleaños de niño. Vi con muchos amigos de clase la película Aladdín y pocas veces me he vuelto a reír tanto con una película. Aprovecho para pedir disculpas al resto de la sala que tuvo que soportarnos.

Al tiempo que la piratería iba popularizándose, los cines Floridablanca echaron la persiana, así como el cine Salzillo, que se reconvirtió –demos gracias– en la actual Filmoteca Regional Francisco Rabal.

En mi adolescencia llegó el Zig Zag, centro comercial con una decena de salas de cine. Aunque también acudí más de una noche para intentar colarme en alguna discoteca siendo aún menor de edad. No me miréis así, también lo habéis hecho. Hay que reconocerlo, este centro de ocio tuvo un gran éxito, pero desapareció tan rápido como le vino. Lo mismo pasó con los cines Cinesa del centro comercial Atalayas, que contaba con seis salas. Aunque la causa era evidente. Apareció una competencia voraz mientras se levantaba el nuevo templo del fútbol murciano.

La construcción del estadio Nueva Condomina vino acompañada de tres centros comerciales. Y todo en la misma zona: Nueva Condomina, Thader y El Tiro. ¿Hacía falta? No voy a entrar en eso. Pero sí en qué pasó con las salas de cine que quedaban en el centro de Murcia.

Los cines del Zig Zag pasaron a mejor vida, al igual que los de Atalayas, y las salas del Centrofama se redujeron a dos. El Rex se mantuvo. Siendo así, nos sobran los dedos de una mano para contar las películas que se pueden proyectan al mismo tiempo en el centro de Murcia: tres (y cinco si contamos con las dos salas de la Filmoteca Regional, que no son estrenos). Si quieres mas variedad, coge el coche y reza para que no haya partido del Real Murcia en Nueva Condomina, caso en el que acabarás en una atasco y llegarás a la película veinte minutos tarde. ¿Quién tiene la culpa de esto?

Neocine y Cinesa son las únicas empresas dedicadas a la exhibición cinematográfica que trabajan en Murcia pero, ¿son culpables de retirar las salas del centro? Cuando pienso en la poca oferta que tenemos los que intentamos ir a ver una película andando, suelo caer en la cuenta de que el cine suele estar prácticamente vacío. Sí, puede que haya unos pocos estrenos que rompan la regla, pero son solo eso, excepciones.

¿Habríamos acabado así si los murcianos hubiéramos mantenido las salas de cine llenas? ¿No estamos pagando las consecuencias de película-pirata y manta en el sofá de casa? ¿Cuántos están pagando HBO si la mayoría dice que ve Juego de Tronos? Pues eso.

Murcia Today

Hay que reconocer que El Mundo Today nos la tiene jurada a los murcianos. Tanto es así, que creo sinceramente que la publicación de noticias de humor debería tener su sección ‘Murcia‘ y abrir una delegación en la Región. Decenas de noticias sobre esta tierra se han difundido a través de la red, provocando risas y el cabreo de algún que otro paisano con poca capacidad para reírse de sí mismo.

A algunos murcianos les entristece mucho oír o leer bromas sobre el lugar que consideran su hogar. “Somos el nuevo Lepe”, dicen con amargura. Y es que esta es una consecuencia de ser una Comunidad tremendamente desconocida para una gran parte de los españoles: estamos encajonados en una esquina que a nadie le pilla de paso, tenemos un acento… especial y la mayoría de las veces aparecemos en las noticias nacionales cuando algún desaprensivo corta a cachitos a su familia –las protestas por el soterramiento del AVE son la excepción que confirma la regla–. Así es fácil ver al Gran Wyoming soltar chistes sobre Murcia. La vida es así.

Pero no nos vengamos abajo. Sabemos que en la Región podemos disfrutar de auténticas maravillas. Y lo sabemos porque nos hemos remojado en las playas vírgenes de Calblanque, porque hemos caminado por las ruinas del Teatro Romano de Cartagena, porque nos hemos hecho un ‘selfie’ en la fachada de la Catedral de Murcia… En fin, y porque el sol aguanta perenne casi los 365 días del año. Eso sí que es vitamina D. Quien aún no haya disfrutado de esto es porque no quiere y él se lo pierde.

Dicho esto, y como también tenemos lo nuestro –como todos–, me parece un ejercicio muy saludable reírse de nosotros mismos e, incluso, aplaudir al que nos ayuda a hacerlo con ingenio. Aquí va la lista de las 10 noticias más desternillantes de El Mundo Today sobre Murcia:

1. El Gobierno probará primero el artículo 155 en Murcia y si funciona lo aplicará a Cataluña

Como podéis imaginar, esta es de las más recientes. Lo mejor, imaginar la hipotética reacción del presidente del Ejecutivo murciano… “Pero si nosotros no hemos hecho nada, por qué la pagan con nosotros”, protestaba esta tarde el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras“. Con la que está cayendo, hay que reconocer que la coña es una genialidad: “El Gobierno de Mariano Rajoy no descarta mandar esta misma tarde a la cárcel al presidente de la Región de Murcia para ver qué pasa”.

2. El Gobierno soterrará Murcia para que no afecte al paisaje del trayecto del AVE

Más de un mes saliendo a las vías y recorriendo la ciudad de Murcia gritando ‘No queremos muro’ han llegado a todas las televisiones y diarios nacionales. Evidentemente, El Mundo Today no se iba a quedar atrás. “Querían soterramiento y se lo estamos dando, la cuestión es quejarse por todo”, son las declaraciones memorables que ‘recoge’ esta publicación del concejal Roque Ortiz.

3. La NASA pide a los extraterrestres que dejen de tirar piedras a los murcianos

Hollywood nos ha malacostumbrado a que, si cae algo del espacio, lo hace en Manhattan. Además, destruyéndola. Pues la realidad nos ha enseñado que, si se trata de basura, donde cae es en la Región. Concretamente, en Mula y Calasparra. Hasta la BBC nos dedicó un documental. ¿No da eso para echarse unas risas?

4. Toda Murcia se trasladará al Edificio España tras adquirirlo

El grupo murciano Baraka cerró el acuerdo con la empresa china Wanda para comprar este símbolo de Madrid y en una operación inesperada llegó a otro acuerdo para desprenderse de él. Todo muy rocambolesco. Carne de chanza y chascarrillo. “Antes de finalizar la operación, los murcianos quieren saber cuál es la planta de la acequia y si el edificio queda cerca del pozo”. Sin comentarios.

5. España intenta ceder Murcia a Reino Unido haciéndola pasar por Gibraltar

Imaginarse al ministro Dastis dirigiendo esta venta es una gozada. Pasen y lean: “Ya les digo yo ahora que Reino Unido puede quedarse con la soberanía de Gibraltar y todas sus localidades, desde Alcantarilla hasta Puerto Lumbreras, pasando por Caravaca de la Cruz“.

6. Murcia abrirá franquicias en todo el mundo

La idea es buena, Cataluña se ha gastado una millonada en ‘embajadas’, ¿por qué no nos íbamos a expandir nosotros con franquicias? Siendo así, podríamos cobrar entrada. Lo único que no me convence es el eslogan: “Think different, think Murcia. Just do it. ¿What else? Murcia, coño”.

7. Uber abandona Murcia porque el mulo se niega a llevar a nadie

“El mulo Ambrosio se ha negado a llevar a ninguna de las personas que habían contratado sus servicios”. Así no hay manera de llegar a La Fuensanta. Y, no es por nada, pero según apuntan las fuentes de El Mundo Today, el sector del taxi, en pie de guerra contra los coches de alquiler con conductor, está detrás.

8. Astrofísicos alertan de que la expansión del Universo está dejando atrás Murcia

“Especialmente las localidades de San Pedro del Pinatar, Águilas, Puerto Lumbreras y Mazarrón“. Cuanto más grave puede ser el problema, menos nos importa. Tanto es así, que el presidente de la Comunidad del momento, Pedro Antonio Sánchez, pidió al resto del Universo “que vaya tirando”. El alcalde Ballesta, totalmente de acuerdo: “A mí no me parece mal que sean los demás los que vayan de avanzadilla porque nunca sabes lo que te vas a encontrar”.

9. Dos arqueólogos descubren el metro de Murcia

Un metro de los años 60 con una única parada y que, por tanto, solo servía para “pasar el rato”. Teniendo en cuenta que el aeropuerto de Corvera aún está esperando –las obras acabaron en 2012– el despegue de su primer avión, tampoco es tan descabellado, ¿no?

10. Descubre a los 20 años que vive en Murcia pero sus padres se lo ocultaban

Cosmópolis, la capital de Marlia, es el mundo ficticio en el que unos murcianos habían criado a su hijo. Siempre fue Murcia. Neo tuvo que sentir lo mismo cuando le sacaron de Matrix.

¿Qué apoyos tiene la Plataforma ProSoterramiento fuera de Murcia?

La Plataforma ProSoterramiento de Murcia lleva mucho tiempo luchando por que el tren deje de pasar en superficie por la ciudad. Sin embargo, ha sido con los planes de la llegada del AVE, y sobre todo en los últimos meses, cuando su reivindicación ha sido escuchada más allá de las fronteras de la Región.

El Ayuntamiento de Murcia y el Gobierno regional pudieron mirar a otra parte mientras que los gritos de los manifestantes no se oían más allá de nuestras tierras, pero con las redes sociales, las proclamas llegaron rápidamente a ciudades como Madrid y Barcelona, y a otras en donde sufrieron o están sufriendo el mismo problema, como Burgos o Valladolid. Así, llegó el día en el que el soterramiento aterrizó en forma de pregunta al Ministro de Fomento en el Congreso de los Diputados y, hace pocos días, los ecos de los gritos provocados por la actuación policial en las vías fueron escuchados en el Parlamento Europeo.

La Plataforma ProSoterramiento ha sido quien ha liderado las movilizaciones. Sin duda, ellos han difundido el mensaje desde el principio. Y, junto a ellos, los vecinos de Santiago El Mayor y del resto de ciudadanos de Murcia que se han solidarizado con la causa. Todos se han apoyado en los populares ‘hashtag’ #NoAlMuroMurcia y #ALasVías, llegando a convertirse el primero en ‘trending topic’ en España. Es entonces, y sobre todo después de los momentos –grabados– más violentos que se vivieron en las vías, cuando asociaciones y partidos políticos de fuera de la Región de Murcia se unieron a la causa. ¿Quiénes son?

Podemos se ha colocado siempre del lado de la Plataforma ProSoterramiento de Murcia y a las protestas han llegado a acudir Rafa Mayoral y Miguel Urban, diputado y eurodiputado de Podemos respectivamente. Tal ha sido la implicación de este partido en esta reivindicación, que dos de sus miembros han sido llamados a declarar por los últimos altercados. E incluso Pablo Iglesias, líder de la formación morada, sorprendió a los murcianos en plena crisis catalana con un tuit en el que denunciaba la violencia policial contra los vecinos de Santiago El Mayor.

Rafa Mayoral llegó, incluso, a explicar a todo el mundo por qué Murcia se había levantado en contra del muro que separa la ciudad.

Dos semanas antes fue el propio Pedro Sánchez, número uno del PSOE, quien denunció en un tuit otra escena violenta de un desalojo de las vías en donde se solidarizó con la Plataforma ProSoterramiento.

El mismo día y desde Izquierda Unida, Alberto Garzón apoyó la “lucha” vecinal tras las imágenes vilentas.

Hasta UPYD, casi inexistente en el espectro político desde las últimas elecciones en donde salieron del Congreso de los Diputados, apoyó la causa de Santiago El Mayor “en su lucha por defender unos barrios con futuro”.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, fue uno de los últimos que se sumaron a la lista de voces que se han indignado por la situación ferroviaria de la Región de Murcia –ya que él parece que tampoco está contento con lo que ocurre en su Comunidad Autónoma–.

Los sindicatos nacionales, aunque minoritarios, CNT y SF también se han manifestado en Twitter a favor de la lucha vecinal.

El movimiento Democracia Real Ya!, ligada íntimamente al 15M, también mira a Murcia de vez en cuando para ver como sigue la situación.

¿Se acuerdan de Gamonal? El barrio burgalés se levantó en 2014 contra la construcción de un bulevar y las imágenes, más propias de un conflicto bélico, salieron en todos los telediarios. La lucha vecinal, tal y como la conocemos hoy en día, se alimentó de los sucesos ocurridos aquellos días e incluso los vecinos de Santiago el Mayor avisaron de que esa situación podría darse en las calles de Murcia. Desde Burgos la Plataforma ProSoterramiento también ha encontrado apoyos.

A la revista El Jueves tampoco se le han pasado por alto las manifestaciones prosoterramiento y, aprovechándose de los días más violentos que se vivieron en las vías, ha sacado más de una viñeta en donde denuncia la actuación policial.

Los desalojos forzosos y cargas policiales que se vivieron en Santiago El Mayor a principios de octubre, coincidiendo con los sucesos acontecidos en Cataluña el 1 de octubre, día de la celebración del referéndum ilegal que se saldó, según la Generalitat, con cientos de heridos, fueron objeto de denuncia en redes sociales con el fin de criticar la respuesta del Estado –y al PP– ante movimientos ciudadanos. En consecuencia, muchos catalanes se solidarizaron con los murcianos.

Algún apoyo llegó, incluso, desde ‘Euskal Herria’.

¿Tenemos que exportar escenas violentas para que sean conscientes los dirigentes nacionales de los problemas de Murcia?

SOS MuyBici

Mi compañera Ana García nos contaba el marzo pasado que el vandalismo de Murcia con las bicis públicas (pagadas con dinero de todos) superaba al de Medellín, ciudad colombiana de dos millones y medio de habitantes: “Lo que está pasando en Murcia no tiene nombre”, denunciaba entonces el gerente de MuyBici, Carlos Baile. Tanto es así que en dos años ya se ha gastado la totalidad de la inversión que habían previsto para el servicio en los 12 años del contrato.

¿Han cambiado algo las cosas con este verano? ¿Habrán decidido las almas cándidas que pasan su tiempo de ocio destrozando bienes públicos dedicarse a otra cosa como el ganchillo, petanca o, por qué no, escalar el Everest sin oxígeno? Ya sabéis la respuesta. Para la llegada de septiembre, acaban de sustituirse 150 bicicletas que habían sido robadas o dañadas y, en menos de 24 horas, MuyBici sorprendía con la denuncia con nuevas imágenes para la vergüenza: nuevas bicis destrozadas y abandonadas, ya inservibles.

No son pocos los murcianos que se han rendido ante el vandalismo y abogan por retirar el servicio. Al fin y al cabo, si no somos capaces de cuidar un bien de todos, ¿hasta cuándo vamos a tener que estar invirtiendo el dinero en algo que destruye sin cesar?

Me niego a pensar que Murcia no puede tener bicicletas de alquiler para uso y disfrute de sus ciudadanos. Yo digo que sí. Pero también que hay que perseguir con firmeza a aquellos que no saben vivir en sociedad. Me sale llamarles ‘hijos de puta’, pero me voy a contener porque me está quedando el post muy fino y no lo quiero echar a perder.

Sé que no soy el único que quiere que se le dé caza a la que confío que es una minoría incívica. Quiero que se mantengan las bicicletas de alquiler y, además, que se protejan. En las redes sociales ya hay un número considerable de ciudadanos que piden lo que es justo. Que no paguen justos por pecadores. El murciano Rubén Ayala es uno de ellos:

Delegación del Gobierno de Murcia, ¡queremos cámaras en las bancadas de MuyBici! ¡Queremos más tuits como este!

Starbucks sigue provocando

La cadena de cafeterías Starbucks aterrizó en Murcia el 20 de septiembre de 2016. Hasta entonces, los murcianos solo podíamos disfrutar de sus ‘Frappuccino‘ en nuestros viajes. Pero eso se acabó. En plena Gran Vía, dentro de El Corte Inglés, tenemos nuestro antojo.

Los productos de Starbucks son caros si comparamos con cualquier cafetería de barrio. Pero si hay quien esté dispuesto a pagar por ello, bienvenido sea. La multinacional llegó con 15 contratos de trabajo y una nueva oferta para el paladar bajo el brazo. A priori, no parece que cause ningún problema a la población. Pero con las redes sociales, amigos míos, nunca se sabe. Los ‘haters‘ nunca duermen. Poco tardaron en virar su mirada hacia Starbucks y atacar sin piedad a la empresa y a sus clientes. Molestaba que alguien pudiera pagar más de tres euros por un café, por mucho hielo picado, caramelo y nata que llevara. Algunos criticaban que hubiera quien optara por un Starbucks en lugar de algún producto regional. Al parecer, ser de Murcia va ligado a comer paparajotes dos veces al día y, si tomamos café, siempre de puchero. El nacionalismo panocho, lo podríamos llamar.

Pero bueno, eso es agua pasada. Ningún comienzo es fácil y, a pesar de todo, la apertura fue un auténtico éxito a juzgar por las imágenes del día de la inauguración. Después de la tormenta, llega la calma, dicen.

Pero Starbucks lo ha vuelto a hacer. Los señores del café deluxe han osado –seguramente por el buen resultado de su primera tienda– abrir una segunda tienda en la capital de la Región. Insensatos. La bestia estaba dormida y la han despertado con una colleja. ¡Otro Starbucks más!

Para no ser vilipendiado por los ‘haters’ parece no quedar más remedio que entregarse a las hordas nacionalistas de Murcia.

Los operarios ya han desembarcado en la Plaza Belluga para remodelar el bajo que antaño ocupó Cajamar. FOTO: Juan Caballero

Y es que el Starbucks estará ubicado en la plaza del Cardenal Belluga de Murcia, a la vista de la mismísima catedral. Podríamos llamarlo herejía y todo. Además, para meter el dedo en la llaga, han pedido permiso al Ayuntamiento para poner una terraza y que los murcianos traidores disfruten de su Caffè Mocha mientras se lo restriegan a los valientes que, mientras, se estarán tomando un plato de michirones en la mesa de al lado.

Pero lo que más duele es, sin duda, que los malvados baristas del imperio cafetero han comenzado una nueva reclutación. Quieren convertir a más ciudadanos de bien en trabajadores asalariados, vendidos al consumismo que acaba con nuestra huerta.

He recopilado algunos comentarios de la noticia publicada por laopiniondemurcia.es en Facebook con el fin de entender este discurso. Entended que la transcripción no sea idéntica a la original, ha sido por el bien de la RAE.

Como dice el respetuoso Jesús, “siempre habrá imbéciles dispuestos a pagar 5 euros por una magdalena, solo porque allí la llamen ‘muffin'”. Pepa, por su parte, lo está pasando fatal: “A mí me da vergüenza ajena cuando paso y tras el cristal se ven borregos hacinados haciendo que estudian con su vaso ‘molongui'”. La pobre debe estar aún sin salir de casa. Sin duda, faltan revolucionarios como Pepa: “Acabarán con los pequeños negocios de cafetería como ya han hecho en el resto del mundo. Abajo las franquicias”. Sí, cada vez es más complicado encontrar una cafetería en el extranjero…

Personalmente, lo único que veo cuando la apertura de una cafetería en una ciudad causa tanto revuelo es un complejo de inferioridad que, seguramente, se pueda tratar en algunas clínicas. Mientras tanto, un consejo que nos deja Maru en el mismo hilo de Facebook. Es muy sencillo: “El que no quiera ir que no vaya”.

Los ‘conspiranoia’ de los conejos

La semana pasada, mi compañera Ana García destapó, en exclusiva, una noticia que alarmó a los murcianos. Un restaurante muy conocido de Murcia y experto en arroces albergaba en el sótano un matadero clandestino de conejos para uso del propio establecimiento. La noticia, como era de esperar, corrió como la pólvora.

El día que se publicó en la prensa escrita no se facilitó el nombre del local. Y entonces llegó ella, la ‘conspiranoia‘, que no obedece a la razón, es más, se alimenta de la ausencia de ella. Y las redes sociales son su caldo de cultivo.

“Me parece indignante que no se diga el nombre del restaurante”, denunciaba Almudena. Julián iba más allá: “Debe ser un restaurante amigo de algún político, si fuera de un pobre desgraciado ya lo habrían colgado, crucificado y, por supuesto, sabríamos el nombre y nacionalidad” –lo de la nacionalidad me fascina–. Antonio seguía por la misma línea: “¿Por qué ocultan a un presunto delincuente?”. Luego apareció Juan Antonio. que afirmó saber el nombre. Eso sí, no lo dio (nos hubiera ahorrado unas llamadas). Y, por último, llegaron las víboras para difamar a un restaurante que nada tenía que ver con el caso.

Me resultaría divertido decir que no se dio el nombre porque en la redacción de La Opinión de Murcia queremos ir a este restaurante el día que hagamos la cena de Navidad. Evidentemente, publicando el nombre peligraría el plan. O que nos han prometido descuento a todos los trabajadores y nos hemos vendido por un plato de arroz con conejo a 4 euros. La idea es tentadora.

Ahora bien, si nos centramos en la realidad, nos vamos a aburrir un poco. El motivo por el que no se dijo en un primer momento que el matadero clandestino de conejos se encontraba en Los Arroces de Segis es bien sencillo: las fuentes de la periodista en cuestión no se lo dijeron –algo que, por cierto, no impide que siguiera trabajando en ello junto a la redactora Ana Lucas–. Este dato se explicaba así en la noticia: “Según han confirmado fuentes sanitarias a esta Redacción, que no han querido desvelar el nombre del establecimiento, la escena que se encontraron tras acceder al sótano…”. Está en el segundo párrafo, no el decimonoveno.

Y, como era de esperar, desde La Opinión de Murcia se terminó por saber el nombre del restaurante, momento exacto en el que se publicó. Más tarde respondimos a la pregunta de por qué no se cerraba el restaurante y la multa a la que se enfrenta.

Supongo que para los ‘conspiranoicos’ esto ocurrió porque nos vimos obligados por la presión ciudadana. Victoria de la gente. Ya no iremos a Los Arroces del Segis de cena de Navidad.