Archivo de la etiqueta: Islam

El camarero más honrado

Lahouari Saidani, frente al restaurante en el que trabaja en Palma de Mallorca. FOTO: M. Borrás

¿Qué harías tú si te encontraras 77.000 euros? No son tuyos y, seguramente, su legítimo dueño los estará buscando. Pero seguro que tu sueldo debería ser mayor, tienes una familia con muchas necesidades y te mereces un buen viaje después de tanto trabajo duro.

Toda España se está haciendo esta pregunta después de conocer la historia de Lahouari Saidani, el camarero del restaurante Arabica de Palma de Mallorca que, tras encontrar bajo su buzón una bolsa con casi veinte mil euros en metálico y una pequeña fortuna en cheques, decidió devolverlo. Tal cual. Acudió a la comisaría de la Policía Nacional más cercana e hizo entrega del ‘tesoro’.

Entonces ocurrió una situación algo pintoresca: “Tuve problemas al principio porque cuando los policías vieron a un árabe con una bolsa llena de dinero desconfiaron. No entendían nada“, relata Lahouari Saidani, originario de Argelia y padre de tres hijos, sin poder evitar una carcajada.

Tras dar con la propietaria de tal cantidad de dinero, una mujer de nacionalidad rumana y que dice dedicarse al sector inmobiliario, la Policía escuchó sus explicaciones, ya que no es normal portar una cantidad tan ingente de dinero, y se acabó la historia.

Pero la pregunta sigue en el aire: ¿Hubieras hecho lo mismo que Lahouari? Él lo tuvo claro en todo momento: “El Islam prohíbe robar. Y recibí una educación muy estricta de mis padres. Desde muy pequeño me enseñaron que nunca podía quedarme lo que no era mío. No, en ningún momento se me pasó por la cabeza”, asegura. Y hay más: “¿Y si la mujer lo necesitaba para pagar nóminas a otros trabajadores? ¿Y si no lo recuperaba y se metía en un problema grave? De ninguna manera podía quedármelo”, argumenta.

En principio, este comportamiento, creo, debería ser digno de admiración. Este hombre hizo lo correcto. Pero en las redes sociales no todo el mundo lo tiene tan claro. Ni siquiera por ‘postureo’, que es lo que me ha sorprendido.

“El dinero encontrado no se devuelve, seguro que tantas perras a saber si no lleva trafico detrás, y como están las cosas, yo me quedaba con las perras, para quedárselas el maldito estado de mierda, las disfruto yo que me hacen falta”, afirma un convencido Juan Antonio en el hilo de la publicación en Facebook de La Opinión. La reacción de Jesús es simple: “Toooonnnnnntoooooooo jajajajajaja”. Ángela tampoco hubiera seguido el ejemplo de Lahouari: “Yo me quedo con el dinero y los cheques lo he hecho en un buzón de correos”. José Luis, por su parte, llega con la teoría de la conspiración de esta historia: “Publicidad de la izquierda progre. Todo mentira”. Y, para terminar, Paco: “Un capullo lo voy a devolver”. Cristalino.

Por otro lado, el hecho de que este camarero sea argelino también es destacable para algunos usuarios. Jorge pide la nacionalización inmediata de Lahouari Saidani. Wiam dice que “este es musulmán 100%, no somos todo terroristas”. Soufiane: “Si fueras el presidente de Argelia, ningún argelino tendrá que abandonar su país teniendo gas y petróleo”. ¿Perdón?

Rubén, ante los comentarios del tipo que he mencionado anteriormente, expone que “si no lo hubiese devuelto, sería un ‘moro de mierda’ y estaríamos leyendo barbaridades, si lo devuelve, como es el caso, es un ‘gilipollas’ y un ‘tonto'”. Puede que no ande desencaminado…

En España llevamos, por desgracia, años abriendo los periódicos con corrupción. La Gürtel, la Púnica, el caso Umbra, Auditorio… Ante los políticos que meten, algunos aún presuntamente, la mano en la caja, encontramos infinidad de comentarios agresivos –cosa que entendemos todos–. Los llaman, “ladrones”, “sinvergüenzas”, y les desean, como mínimo, la cárcel.

Hoy, ante un hombre honrado, algunos individuos critican a Lahouari Saidani como si hubiera hecho algo malo. Debía haberse quedado el dinero, es el mensaje que subyace. No dejo de pensar en lo que haría esta gente si tuviera la oportunidad de acceder a las arcas públicas. No dejo de pensar en que los políticos, efectivamente, son un reflejo de la sociedad en la que vivimos.