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¿Qué apoyos tiene la Plataforma ProSoterramiento fuera de Murcia?

La Plataforma ProSoterramiento de Murcia lleva mucho tiempo luchando por que el tren deje de pasar en superficie por la ciudad. Sin embargo, ha sido con los planes de la llegada del AVE, y sobre todo en los últimos meses, cuando su reivindicación ha sido escuchada más allá de las fronteras de la Región.

El Ayuntamiento de Murcia y el Gobierno regional pudieron mirar a otra parte mientras que los gritos de los manifestantes no se oían más allá de nuestras tierras, pero con las redes sociales, las proclamas llegaron rápidamente a ciudades como Madrid y Barcelona, y a otras en donde sufrieron o están sufriendo el mismo problema, como Burgos o Valladolid. Así, llegó el día en el que el soterramiento aterrizó en forma de pregunta al Ministro de Fomento en el Congreso de los Diputados y, hace pocos días, los ecos de los gritos provocados por la actuación policial en las vías fueron escuchados en el Parlamento Europeo.

La Plataforma ProSoterramiento ha sido quien ha liderado las movilizaciones. Sin duda, ellos han difundido el mensaje desde el principio. Y, junto a ellos, los vecinos de Santiago El Mayor y del resto de ciudadanos de Murcia que se han solidarizado con la causa. Todos se han apoyado en los populares ‘hashtag’ #NoAlMuroMurcia y #ALasVías, llegando a convertirse el primero en ‘trending topic’ en España. Es entonces, y sobre todo después de los momentos –grabados– más violentos que se vivieron en las vías, cuando asociaciones y partidos políticos de fuera de la Región de Murcia se unieron a la causa. ¿Quiénes son?

Podemos se ha colocado siempre del lado de la Plataforma ProSoterramiento de Murcia y a las protestas han llegado a acudir Rafa Mayoral y Miguel Urban, diputado y eurodiputado de Podemos respectivamente. Tal ha sido la implicación de este partido en esta reivindicación, que dos de sus miembros han sido llamados a declarar por los últimos altercados. E incluso Pablo Iglesias, líder de la formación morada, sorprendió a los murcianos en plena crisis catalana con un tuit en el que denunciaba la violencia policial contra los vecinos de Santiago El Mayor.

Rafa Mayoral llegó, incluso, a explicar a todo el mundo por qué Murcia se había levantado en contra del muro que separa la ciudad.

Dos semanas antes fue el propio Pedro Sánchez, número uno del PSOE, quien denunció en un tuit otra escena violenta de un desalojo de las vías en donde se solidarizó con la Plataforma ProSoterramiento.

El mismo día y desde Izquierda Unida, Alberto Garzón apoyó la “lucha” vecinal tras las imágenes vilentas.

Hasta UPYD, casi inexistente en el espectro político desde las últimas elecciones en donde salieron del Congreso de los Diputados, apoyó la causa de Santiago El Mayor “en su lucha por defender unos barrios con futuro”.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, fue uno de los últimos que se sumaron a la lista de voces que se han indignado por la situación ferroviaria de la Región de Murcia –ya que él parece que tampoco está contento con lo que ocurre en su Comunidad Autónoma–.

Los sindicatos nacionales, aunque minoritarios, CNT y SF también se han manifestado en Twitter a favor de la lucha vecinal.

El movimiento Democracia Real Ya!, ligada íntimamente al 15M, también mira a Murcia de vez en cuando para ver como sigue la situación.

¿Se acuerdan de Gamonal? El barrio burgalés se levantó en 2014 contra la construcción de un bulevar y las imágenes, más propias de un conflicto bélico, salieron en todos los telediarios. La lucha vecinal, tal y como la conocemos hoy en día, se alimentó de los sucesos ocurridos aquellos días e incluso los vecinos de Santiago el Mayor avisaron de que esa situación podría darse en las calles de Murcia. Desde Burgos la Plataforma ProSoterramiento también ha encontrado apoyos.

A la revista El Jueves tampoco se le han pasado por alto las manifestaciones prosoterramiento y, aprovechándose de los días más violentos que se vivieron en las vías, ha sacado más de una viñeta en donde denuncia la actuación policial.

Los desalojos forzosos y cargas policiales que se vivieron en Santiago El Mayor a principios de octubre, coincidiendo con los sucesos acontecidos en Cataluña el 1 de octubre, día de la celebración del referéndum ilegal que se saldó, según la Generalitat, con cientos de heridos, fueron objeto de denuncia en redes sociales con el fin de criticar la respuesta del Estado –y al PP– ante movimientos ciudadanos. En consecuencia, muchos catalanes se solidarizaron con los murcianos.

Algún apoyo llegó, incluso, desde ‘Euskal Herria’.

¿Tenemos que exportar escenas violentas para que sean conscientes los dirigentes nacionales de los problemas de Murcia?

Cuando la ignorancia mata

No voy a hablar de las vacunas, aunque el tema podría estar relacionado. Me voy a referir en este post al comentario de una noticia en laopiniondemurcia.es que me ha hecho sangrar los ojos. Y espero y confío que a vosotros también.

Daryll Rowe

Daryll Rowe, un ciudadano británico, se ha dedicado, presuntamente, a ir infectando de VIH a sus amantes para luego, además, reírse de ellos. Está acusado de cuatro cargos por causar daños corporales graves y seis cargos de intentar causar daño corporal grave.

Según el Daily Mail, este individuo quedaba con otros hombres a través de una aplicación de contactos para mantener relaciones sexuales. Sabiendo que era portador del virus, no utilizaba preservativo o lo hacía después de sabotearlo. A una de sus víctimas le dejó el siguiente mensaje después de pasar por su cama: “Tal vez tienes la fiebre porque he estado dentro de ti y tengo el VIH, lol. ¡Vaya!”. Tiene 26 años y ya es todo un hijo de puta.

Todos en situación, llega ahora la miga murciana:

En el perfil de Facebook de La Opinión de Murcia, tras compartir la noticia, ha aparecido A. V. C. (me guardo la captura de pantalla por si decidiera borrarlo) para dejar este siniestro mensaje: “El vih no existió no existe y no existirá. Buscad en google”. Se me ha abierto el cuerpo.

Según datos de Onusida de 2015, 15,8 millones de personas están en tratamiento por la enfermedad de las casi 37 millones que la padecen. Es un tema muy serio como para que llegue un mindundi a propagar gilipolleces. Si tan seguro está de lo que dice, me pregunto si estaría dispuesto a pasar un rato en la intimidad con Daryll Rowe. Y, ya que estamos, luego negarse a ser tratado.

Por desgracia, A. V. C. no es el primero que no tiene vergüenza a la hora de hablar sin conocimiento en la plaza pública de internet. Llego, defeco y no vuelvo, podría decirse que ha hecho. En febrero, desde laopiniondemurcia.es nos hicimos eco de una noticia muy positiva sobre este tema: una vacuna logra frenar el VIH sin necesidad de fármacos. Aquí también aparecieron unos lumbreras.

“Dejen de subvencionar un virus que no existe”, reclamaba uno. Pero, puestos a perder la cabeza, el remedio contra el sida de “equinacea, uña de gato y ginseng… ¡y el veneno de abeja” de otra ¿lectora? no tiene desperdicio.

 

Dicen que la curiosidad mató al gato, pues yo digo que la ignorancia mata a personas.

SOS MuyBici

Mi compañera Ana García nos contaba el marzo pasado que el vandalismo de Murcia con las bicis públicas (pagadas con dinero de todos) superaba al de Medellín, ciudad colombiana de dos millones y medio de habitantes: “Lo que está pasando en Murcia no tiene nombre”, denunciaba entonces el gerente de MuyBici, Carlos Baile. Tanto es así que en dos años ya se ha gastado la totalidad de la inversión que habían previsto para el servicio en los 12 años del contrato.

¿Han cambiado algo las cosas con este verano? ¿Habrán decidido las almas cándidas que pasan su tiempo de ocio destrozando bienes públicos dedicarse a otra cosa como el ganchillo, petanca o, por qué no, escalar el Everest sin oxígeno? Ya sabéis la respuesta. Para la llegada de septiembre, acaban de sustituirse 150 bicicletas que habían sido robadas o dañadas y, en menos de 24 horas, MuyBici sorprendía con la denuncia con nuevas imágenes para la vergüenza: nuevas bicis destrozadas y abandonadas, ya inservibles.

No son pocos los murcianos que se han rendido ante el vandalismo y abogan por retirar el servicio. Al fin y al cabo, si no somos capaces de cuidar un bien de todos, ¿hasta cuándo vamos a tener que estar invirtiendo el dinero en algo que destruye sin cesar?

Me niego a pensar que Murcia no puede tener bicicletas de alquiler para uso y disfrute de sus ciudadanos. Yo digo que sí. Pero también que hay que perseguir con firmeza a aquellos que no saben vivir en sociedad. Me sale llamarles ‘hijos de puta’, pero me voy a contener porque me está quedando el post muy fino y no lo quiero echar a perder.

Sé que no soy el único que quiere que se le dé caza a la que confío que es una minoría incívica. Quiero que se mantengan las bicicletas de alquiler y, además, que se protejan. En las redes sociales ya hay un número considerable de ciudadanos que piden lo que es justo. Que no paguen justos por pecadores. El murciano Rubén Ayala es uno de ellos:

Delegación del Gobierno de Murcia, ¡queremos cámaras en las bancadas de MuyBici! ¡Queremos más tuits como este!

Maceteros antiyihadistas

¿Qué hubiera pasado en las Ramblas de Barcelona si a la entrada del paseo el terrorista Younes Abouyaaqoub se hubiera encontrado con un gran macetero? Nunca lo sabremos. Pero la pregunta despertó la conciencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que aconsejaron a los ayuntamientos de España colocar mobiliario urbano en las calles más transitadas de cada municipio. Bueno, parece que tiene sentido. Lo que se pueda evitar, bienvenido sea.

Vayamos al caso concreto: Murcia. Más de 400.000 habitantes y, ciertamente, con zonas bastante masificadas a determinadas horas y en ciertas celebraciones como la Feria. No es una ciudad con proyección internacional comparable a Madrid, Barcelona, Londres o París, pero no vaya a ser que los yihadistas cambien la táctica y nos llevemos un susto. Mejor pasarse que quedarse corto.

Es entonces cuando comienza en Murcia el juego de los bolardos y maceteros, una especie de ‘Risk’ urbano en donde estos elementos “disuasorios” cambian su papel tradicional: ya no están puestos para que el murciano de turno no aparque donde no debe o no acceda a una calle peatonal por accidente. Ahora son los protectores de la sociedad. ¿Dónde los ponemos? Parece que, lo lógico, y puesto que la finalidad decorativa ha quedado relegada a un segundo plano, es que se coloquen, tal y como aconsejan los expertos, por donde pasea una mayor cantidad de gente.

Hasta ahora bien, ¿no? Pues no del todo.

Ignoramos cuáles han sido los planes del ayuntamiento porque aún no han informado de cuántos bolardos y maceteros hay en la ciudad y cuántos más vamos a necesitar para protegernos de la amenaza yihadista. La formación Ahora Murcia ya le ha pedido al alcalde José Ballesta que actúe bajo un Plan Integral de Mobiliario Urbano y Espacio Público que tal vez podría facilitarnos esta información. Estamos a la espera.

Pero la polémica llegó por Ronda Sur. Resulta que, de un día para otro, unos operarios enviados por fuerzas del mal acudieron sin previo aviso y se llevaron sus maceteros. El barrio desprotegido. Me estoy imaginando a un tal Mohamed, escribiendo un mail cifrado desde una cueva de Siria al comando del ISIS en Murcia Sur para que aprovechen la oportunidad: “Volverán a ponerlos rápido. Es ahora o nunca”. Esto es algo que no se le escapó al presidente de la Junta Municipal de Santiago el Mayor, el socialista Juan José García, que se pregunta si “es que la seguridad de los vecinos y vecinas de Ronda Sur es menos importante”.

El concejal de Calidad Urbana del ayuntamiento, José Guillén, salió al paso de las acusaciones afirmando que el cambio de este mobiliario estaba previsto y que ya se había colocado el nuevo.

Pero el problema no era solo ese: los operarios también se llevaron jardineros que los propios vecinos de algunos edificios de la zona habían comprado con su dinero, según denunció un portavoz vecinal.

En su vida se habría imaginado tener que dar tantas explicaciones por unos maceteros. En una situación normal, que te pongan elementos urbanos nuevos en tu barrio es motivo de alegría. Pero en estos tiempos de amenaza terrorista ya no queremos una calle bonita. En Murcia el cuerpo nos pide tanques. Eso sí que disuade a un soldado de la yihad. A ver cómo pasa con su ‘furgo’. O sea, que no calmó los ánimos.

Mientras todo esto iba sucediendo, algún miembro de la anteriormente mencionada Ahora Murcia comenzó su caminata por Murcia aprovechando que el sol ya no aprieta tanto para descubrir dónde habían ido a parar esos maceteros antiyihadistas. La participación ciudadana tan demandada para los presupuestos apareció por fin y dieron con ellos en La Fica y el Cuartel de Artillería.

Qué valor. Desprotegiendo Ronda Sur para blindar el centro. Unas vidas por otras. De paso, fotografiaron el estado en el que se encontraban e informaron de que los que habían repuesto en Ronda Sur eran de plástico y se pueden mover con facilidad (ideal para un terrorista).

Entre pitos y flautas, unos 20 tuits o retuits sobre el tema. Hay que reconocerlo: seguimiento han hecho.

¿Se han cansado de bolardos y maceteros? Pues hay más. Los últimos en elevar sus quejas son los servicios de emergencias. El otro día una señora se cayó de bruces contra el suelo en plena plaza del Cardenal Belluga. Necesitó de asistencia sanitaria y el problema se hizo evidente enseguida. La ambulancia no podía llegar a ella por un gran macetero. La mujer está viva, como el debate.

Precisamente el tema más serio de todo esto es aquel en el que no intervienen los grupos municipales del ayuntamiento de Murcia, ¿se han dado cuenta? Espero que el ruido creado por éstos no haya llegado a oídos de aquellos que siembran el terror en el mundo. Con el daño que hacen, lo último que deseo es que les brindemos unas risas.

Intentemos los murcianos tomarnos todo esto como ‘política de vacaciones’. Por fin llegas, septiembre.

El camarero más honrado

Lahouari Saidani, frente al restaurante en el que trabaja en Palma de Mallorca. FOTO: M. Borrás

¿Qué harías tú si te encontraras 77.000 euros? No son tuyos y, seguramente, su legítimo dueño los estará buscando. Pero seguro que tu sueldo debería ser mayor, tienes una familia con muchas necesidades y te mereces un buen viaje después de tanto trabajo duro.

Toda España se está haciendo esta pregunta después de conocer la historia de Lahouari Saidani, el camarero del restaurante Arabica de Palma de Mallorca que, tras encontrar bajo su buzón una bolsa con casi veinte mil euros en metálico y una pequeña fortuna en cheques, decidió devolverlo. Tal cual. Acudió a la comisaría de la Policía Nacional más cercana e hizo entrega del ‘tesoro’.

Entonces ocurrió una situación algo pintoresca: “Tuve problemas al principio porque cuando los policías vieron a un árabe con una bolsa llena de dinero desconfiaron. No entendían nada“, relata Lahouari Saidani, originario de Argelia y padre de tres hijos, sin poder evitar una carcajada.

Tras dar con la propietaria de tal cantidad de dinero, una mujer de nacionalidad rumana y que dice dedicarse al sector inmobiliario, la Policía escuchó sus explicaciones, ya que no es normal portar una cantidad tan ingente de dinero, y se acabó la historia.

Pero la pregunta sigue en el aire: ¿Hubieras hecho lo mismo que Lahouari? Él lo tuvo claro en todo momento: “El Islam prohíbe robar. Y recibí una educación muy estricta de mis padres. Desde muy pequeño me enseñaron que nunca podía quedarme lo que no era mío. No, en ningún momento se me pasó por la cabeza”, asegura. Y hay más: “¿Y si la mujer lo necesitaba para pagar nóminas a otros trabajadores? ¿Y si no lo recuperaba y se metía en un problema grave? De ninguna manera podía quedármelo”, argumenta.

En principio, este comportamiento, creo, debería ser digno de admiración. Este hombre hizo lo correcto. Pero en las redes sociales no todo el mundo lo tiene tan claro. Ni siquiera por ‘postureo’, que es lo que me ha sorprendido.

“El dinero encontrado no se devuelve, seguro que tantas perras a saber si no lleva trafico detrás, y como están las cosas, yo me quedaba con las perras, para quedárselas el maldito estado de mierda, las disfruto yo que me hacen falta”, afirma un convencido Juan Antonio en el hilo de la publicación en Facebook de La Opinión. La reacción de Jesús es simple: “Toooonnnnnntoooooooo jajajajajaja”. Ángela tampoco hubiera seguido el ejemplo de Lahouari: “Yo me quedo con el dinero y los cheques lo he hecho en un buzón de correos”. José Luis, por su parte, llega con la teoría de la conspiración de esta historia: “Publicidad de la izquierda progre. Todo mentira”. Y, para terminar, Paco: “Un capullo lo voy a devolver”. Cristalino.

Por otro lado, el hecho de que este camarero sea argelino también es destacable para algunos usuarios. Jorge pide la nacionalización inmediata de Lahouari Saidani. Wiam dice que “este es musulmán 100%, no somos todo terroristas”. Soufiane: “Si fueras el presidente de Argelia, ningún argelino tendrá que abandonar su país teniendo gas y petróleo”. ¿Perdón?

Rubén, ante los comentarios del tipo que he mencionado anteriormente, expone que “si no lo hubiese devuelto, sería un ‘moro de mierda’ y estaríamos leyendo barbaridades, si lo devuelve, como es el caso, es un ‘gilipollas’ y un ‘tonto'”. Puede que no ande desencaminado…

En España llevamos, por desgracia, años abriendo los periódicos con corrupción. La Gürtel, la Púnica, el caso Umbra, Auditorio… Ante los políticos que meten, algunos aún presuntamente, la mano en la caja, encontramos infinidad de comentarios agresivos –cosa que entendemos todos–. Los llaman, “ladrones”, “sinvergüenzas”, y les desean, como mínimo, la cárcel.

Hoy, ante un hombre honrado, algunos individuos critican a Lahouari Saidani como si hubiera hecho algo malo. Debía haberse quedado el dinero, es el mensaje que subyace. No dejo de pensar en lo que haría esta gente si tuviera la oportunidad de acceder a las arcas públicas. No dejo de pensar en que los políticos, efectivamente, son un reflejo de la sociedad en la que vivimos.

Starbucks sigue provocando

La cadena de cafeterías Starbucks aterrizó en Murcia el 20 de septiembre de 2016. Hasta entonces, los murcianos solo podíamos disfrutar de sus ‘Frappuccino‘ en nuestros viajes. Pero eso se acabó. En plena Gran Vía, dentro de El Corte Inglés, tenemos nuestro antojo.

Los productos de Starbucks son caros si comparamos con cualquier cafetería de barrio. Pero si hay quien esté dispuesto a pagar por ello, bienvenido sea. La multinacional llegó con 15 contratos de trabajo y una nueva oferta para el paladar bajo el brazo. A priori, no parece que cause ningún problema a la población. Pero con las redes sociales, amigos míos, nunca se sabe. Los ‘haters‘ nunca duermen. Poco tardaron en virar su mirada hacia Starbucks y atacar sin piedad a la empresa y a sus clientes. Molestaba que alguien pudiera pagar más de tres euros por un café, por mucho hielo picado, caramelo y nata que llevara. Algunos criticaban que hubiera quien optara por un Starbucks en lugar de algún producto regional. Al parecer, ser de Murcia va ligado a comer paparajotes dos veces al día y, si tomamos café, siempre de puchero. El nacionalismo panocho, lo podríamos llamar.

Pero bueno, eso es agua pasada. Ningún comienzo es fácil y, a pesar de todo, la apertura fue un auténtico éxito a juzgar por las imágenes del día de la inauguración. Después de la tormenta, llega la calma, dicen.

Pero Starbucks lo ha vuelto a hacer. Los señores del café deluxe han osado –seguramente por el buen resultado de su primera tienda– abrir una segunda tienda en la capital de la Región. Insensatos. La bestia estaba dormida y la han despertado con una colleja. ¡Otro Starbucks más!

Para no ser vilipendiado por los ‘haters’ parece no quedar más remedio que entregarse a las hordas nacionalistas de Murcia.

Los operarios ya han desembarcado en la Plaza Belluga para remodelar el bajo que antaño ocupó Cajamar. FOTO: Juan Caballero

Y es que el Starbucks estará ubicado en la plaza del Cardenal Belluga de Murcia, a la vista de la mismísima catedral. Podríamos llamarlo herejía y todo. Además, para meter el dedo en la llaga, han pedido permiso al Ayuntamiento para poner una terraza y que los murcianos traidores disfruten de su Caffè Mocha mientras se lo restriegan a los valientes que, mientras, se estarán tomando un plato de michirones en la mesa de al lado.

Pero lo que más duele es, sin duda, que los malvados baristas del imperio cafetero han comenzado una nueva reclutación. Quieren convertir a más ciudadanos de bien en trabajadores asalariados, vendidos al consumismo que acaba con nuestra huerta.

He recopilado algunos comentarios de la noticia publicada por laopiniondemurcia.es en Facebook con el fin de entender este discurso. Entended que la transcripción no sea idéntica a la original, ha sido por el bien de la RAE.

Como dice el respetuoso Jesús, “siempre habrá imbéciles dispuestos a pagar 5 euros por una magdalena, solo porque allí la llamen ‘muffin'”. Pepa, por su parte, lo está pasando fatal: “A mí me da vergüenza ajena cuando paso y tras el cristal se ven borregos hacinados haciendo que estudian con su vaso ‘molongui'”. La pobre debe estar aún sin salir de casa. Sin duda, faltan revolucionarios como Pepa: “Acabarán con los pequeños negocios de cafetería como ya han hecho en el resto del mundo. Abajo las franquicias”. Sí, cada vez es más complicado encontrar una cafetería en el extranjero…

Personalmente, lo único que veo cuando la apertura de una cafetería en una ciudad causa tanto revuelo es un complejo de inferioridad que, seguramente, se pueda tratar en algunas clínicas. Mientras tanto, un consejo que nos deja Maru en el mismo hilo de Facebook. Es muy sencillo: “El que no quiera ir que no vaya”.

Los ‘conspiranoia’ de los conejos

La semana pasada, mi compañera Ana García destapó, en exclusiva, una noticia que alarmó a los murcianos. Un restaurante muy conocido de Murcia y experto en arroces albergaba en el sótano un matadero clandestino de conejos para uso del propio establecimiento. La noticia, como era de esperar, corrió como la pólvora.

El día que se publicó en la prensa escrita no se facilitó el nombre del local. Y entonces llegó ella, la ‘conspiranoia‘, que no obedece a la razón, es más, se alimenta de la ausencia de ella. Y las redes sociales son su caldo de cultivo.

“Me parece indignante que no se diga el nombre del restaurante”, denunciaba Almudena. Julián iba más allá: “Debe ser un restaurante amigo de algún político, si fuera de un pobre desgraciado ya lo habrían colgado, crucificado y, por supuesto, sabríamos el nombre y nacionalidad” –lo de la nacionalidad me fascina–. Antonio seguía por la misma línea: “¿Por qué ocultan a un presunto delincuente?”. Luego apareció Juan Antonio. que afirmó saber el nombre. Eso sí, no lo dio (nos hubiera ahorrado unas llamadas). Y, por último, llegaron las víboras para difamar a un restaurante que nada tenía que ver con el caso.

Me resultaría divertido decir que no se dio el nombre porque en la redacción de La Opinión de Murcia queremos ir a este restaurante el día que hagamos la cena de Navidad. Evidentemente, publicando el nombre peligraría el plan. O que nos han prometido descuento a todos los trabajadores y nos hemos vendido por un plato de arroz con conejo a 4 euros. La idea es tentadora.

Ahora bien, si nos centramos en la realidad, nos vamos a aburrir un poco. El motivo por el que no se dijo en un primer momento que el matadero clandestino de conejos se encontraba en Los Arroces de Segis es bien sencillo: las fuentes de la periodista en cuestión no se lo dijeron –algo que, por cierto, no impide que siguiera trabajando en ello junto a la redactora Ana Lucas–. Este dato se explicaba así en la noticia: “Según han confirmado fuentes sanitarias a esta Redacción, que no han querido desvelar el nombre del establecimiento, la escena que se encontraron tras acceder al sótano…”. Está en el segundo párrafo, no el decimonoveno.

Y, como era de esperar, desde La Opinión de Murcia se terminó por saber el nombre del restaurante, momento exacto en el que se publicó. Más tarde respondimos a la pregunta de por qué no se cerraba el restaurante y la multa a la que se enfrenta.

Supongo que para los ‘conspiranoicos’ esto ocurrió porque nos vimos obligados por la presión ciudadana. Victoria de la gente. Ya no iremos a Los Arroces del Segis de cena de Navidad.

Playa nazi

El ayuntamiento de San Pedro del Pinatar se está tomando muy en serio lo de legislar. Sobre todo, en lo que a las playas se refiere. La nueva ordenanza al respecto, que ya ha sido aprobada, pretende multar con hasta 750 euros a aquellas personas que jueguen con una pelota. Lo mismo para los que hagan pis en el agua, practiquen el nudismo, o vayan en bici por el Paseo Marítimo.

Lo reconozco, tengo dudas. Entiendo que a nadie le gusta meterse en el agua fresquita y pasar por una de esas ‘masas calientes’ que instintivamente te hacen pensar que alguien se ha meado. Ahora bien, quien lo hace no se queda en la orilla. No voy a decir eso de que “todos lo hemos hecho” para que nadie aparte la vista del texto. Pero, la lógica nos dice que, puestos a realizar una “evacuación fisiológica en el mar” –así se describe en la ordenanza–, nos meteríamos dentro del agua para, solo entonces, dar rienda suelta a nuestras necesidades.

Imaginemos que a algún desaprensivo se le ocurre tal atentado contra la salud pública. Bien, ¿qué tiene pensado el Excelentísimo Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar para pillarlo? Tal vez estén pensando en crear un Equipo Especial Buceadores de la Policía Local que se pasen el día bajo el agua vigilando si sale una corriente sospechosa del bañador de los veraneantes. También podrían llenar sus costas del famoso producto químico (del que todo el mundo ha hablado alguna vez pero que nadie ha visto) que hace cambiar de color la orina cuando es expulsada en el agua… ¿o esto solo funciona con cloro? Ya me estoy imaginando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pidiendo la colaboración ciudadana: “Si ven a una persona en el agua con cara de ‘gustito’ y relajación, acuda a la comisaría más cercana”.

En fin, un absurdo. Lo peor, que los únicos que van a pillar son a los niños pequeños que vayan a un rincón de la playa acompañados de sus padre o madre porque ya no aguantan más.

Nudistas tampoco. Nunca ha habido playa nudista oficial en San Pedro del Pinatar. Lo que sí hay es una zona en La Llana en donde los naturistas se quedan en bolas y lo llevan haciendo desde hace muchos años. Es más, todo el mundo sabe que en esa parte se puede estar tranquilo si se quiere uno desnudar. ¿Qué problemas ha generado esta situación? Nunca he tenido noticias de ello. Multar ahora a los que se desprenden del bañador en ese rincón de La Llana es algo confuso, sin duda. En mi opinión, lo único que van a ganar es enemigos.

Lo que sí que es preocupante es otra de las consideraciones que recoge la ordenanza: la práctica de juegos de pelota u otros que puedan molestar a los usuarios. ¿Nos está diciendo el ayuntamiento de San Pedro del Pinatar que se acabaron las palas en sus playas? ¿Ya no veremos más la pelota gorda de Nivea? Señores concejales, la playa es un lugar público donde los bañistas acuden a descansar, tomar el sol, pasar un buen rato y olvidarse del trabajo unos minutos sobre la arena. Entiendo que haya unas normas cívicas que cumplir, pero lo que están haciendo es legislar, con todos mis respetos, para mayores de 90 años. Solo se puede pasear (seguro que mejor como dice Luis Fonsi, despacito) y, dando gracias, estirar la toalla en la arena para tomar un poco el sol. Ya puestos, que pongan semáforos, que a veces hay algo de lío entre los que salen y entran al agua.

Todo es más sencillo de lo que parece y entre personas es fácil arreglarse cuando hay un problema. Si estoy jugando a las palas muy cerca de ti, me pides que me vaya más lejos y… ¡voilá! Me voy más lejos. Y si se me va la pelota de Nivea con el viento y llega a toalla ajena, voy a recogerla y pido disculpas al afectado. Y todo sin latigazos en la espalda ni 750 euros de multa. Se llama educación y la falta de ella está mal vista, pero ni siquiera conlleva sanción en la mayoría de los casos.

Miles de niños acaban de empezar las vacaciones y me gustaría verles a ustedes, legisladores de esta ordenanza, controlando y cacheando a la entrada de las playas cuando lleguen las familias. “Esa pelota, fuera”, “¿son eso unas palas? ¡Código rojo!”, “¿señor, ha hecho de vientre antes de venir?”, “la goma de su bañador está floja, como se le caiga…”. Tal vez así se darían cuenta del sinsentido que han aprobado.

Al final, llegará alguien que dirá que le molestan las carnes colgando de ese o que aquella no se corta bien las uñas de los pies. Y a ampliar la ordenanza. Playa nazi.

Político, no eres lo más visto

López Miras durante su última intervención en la Asamblea Regional.

Parece que hay una ley sobrenatural que dictamina que, cuanto más se esfuerza un político en ser la estrella de las noticias, menos caso le hacen los lectores de los medios. Al menos, así ocurre en laopiniondemurcia.es.

Ruedas de prensa en directo desde el Palacio de San Esteban después de la Junta de Gobierno, políticos que se presentan a sus primarias regionales, sesión de control –en directo, también– desde la Asamblea, Comisión de Fomento sobre el AVE a Murcia en el Congreso de los Diputados… Todo ofrecido en la web y compartido a través de las redes sociales. Pero nada, el político de turno pasa de largo sin pena y, sobre todo, sin gloria.

Evidentemente, la vocación de servicio público de un medio de comunicación como laopiniondemurcia.es obliga a difundir todo tipo de noticias de carácter político, ya que, al fin y al cabo, estos individuos nos gobiernan y toman decisiones que a todos nos afectan. Sin olvidar, cómo hacerlo, que manejan la caja común. Da igual, como periodistas, que sepamos de antemano que estas informaciones no nos van a proporcionar más visitas. Simplemente, es nuestra obligación.

Sin embargo, sí que cabe una reflexión. Alguien está haciendo algo mal cuando la actualidad sobre las decisiones que se están tomando sobre nuestro futuro día a día es invisible a los ojos de los ciudadanos. ¿Somos los medios de comunicación los culpables? ¿Los lectores viven a gusto en la ignorancia? ¿O es la casta política la que ha dejado de interesar tras provocar en la gente de la calle una decepción detrás de otra? La corrupción pasa factura, pero no necesariamente se traduce en votos, sino en indiferencia.

Voy a hacer un repaso rápido de esta semana:

El lunes estuvo Josep Piqueras en la UPCT con el Foro Nueva Murcia y dejó declaraciones en contra del separatismo catalán (no me negarán que está de actualidad desde hace años). Por su parte, el delegado del Gobierno defendió su postura de no prohibir la concentración de Lo Nuestro durante la celebración en Murcia del Orgullo Gay. Pues bien, lo más visto fue que el anuncio turístico del Mar Menor se ‘cuela’ en El Hormiguero.

Martes. López Miras entregó las tarjetas identificativas –con descuentos y prestaciones– a las víctimas del terrorismo, el juez Enrique Quiñonero mantiene que Pedro Antonio Sánchez mantuvo contactos con la Púnica para mejorar su imagen y, desde Cartagena, el popular Segado anuncia una querella por calumnias contra el exalcalde López. Noticia más leída: Así es el nuevo uniforme de los trabajadores del súper de El Corte Inglés. Si fuera político, me lo tomaría como un insulto.

El miércoles nos encontramos con la unanimidad otra vez en el Congreso para pedir que el AVE llegue soterrado y el alcalde de Alhama será candidato a liderar el PSRM. Pues bien, hasta el enfado de Cristina Pedroche por quitarle los pendientes con Photoshop superó el interés de los lectores. La noticia que se llevó la palma fue la masa de aire polar que bajaría las temperaturas.

Y jueves. Quince magistrados del TS cuestionan el nombramiento de Pasqual del Riquelme, entrevista con Juan Moreno Redondo, impulsor de la querella contra Bárcenas, el PSOE desbloqueará en Murcia el Presupuesto de 2017 en el Pleno de julio o la alcaldesa de Cartagena retira la bandera de la Provincia Marítima que López defendió. Nada. La gente estaba pegada al espectacular accidente frente a la Escuela de Idiomas.

Para los que no me creen, pueden ver cuáles están siendo las noticias más vistas de la opiniondemurcia.es aquí.

Posiblemente, esta desafección no sea culpa únicamente de los políticos “sinvergüenzas”, “que se lo llevan crudo”, etc. Estoy cansado, como redactor web, de ver los comentarios de algunas personas cada vez que difundimos una noticia de sociedad. “¿Y esto es noticia?”, “¿Y os llamáis periodistas?” Pues sí, así nos llamamos porque lo somos. Informamos de muchos temas, unos más serios que otros. Pero a ti, querido ‘troll’, nunca te he visto comentar una noticia de TSJ de Murcia o de la Asamblea Regional. Tal vez porque nunca entraste a leerla.

Futbolitis

Un nuevo brote de ‘futbolitis’ se ha detectado en nuestro país. La razón, Cristiano Ronaldo. La denuncia de la Fiscalía de Madrid contra el jugador del Real Madrid por cuatro presuntos delitos de fraude fiscal de 14,7 millones de euros podría provocar su marcha del club merengue. Y llegó el drama.

Pero, cuidado. El drama no tiene que ver con que un multimillonario como Cristiano intente, presuntamente, evadir impuestos y no pagar lo que le corresponde. Muy lejos de la realidad. El problema radica en que esta “persecución” ha provocado malestar en el astro del fútbol y ahora, según cuenta una publicación portuguesa, se quiere ir de España. Y por ahí no pasan algunos fanáticos del Real Madrid. Por supuesto que no.

Por ‘futbolitis’ entiendo el fenómeno que se produce cuando el ‘deporte rey’ en nuestro país adquiere la capacidad de nublar nuestro raciocinio, a la vez que provoca la muerte indiscriminada de neuronas y disminución del tamaño del cerebelo. Es grave. En el caso que nos ocupa, solo la ‘futbolitis’ puede explicar que una persona ‘sana’ haga lo que hemos visto hacer a Elsi Churrero. Esta usuaria ha iniciado en la plataforma Change.org una petición dirigida al Gobierno de España (ya puestos) para que Cristiano Ronaldo no se vaya. Su explicación es bien sencilla: “El dinero nos da igual”.

No creo que la iniciativa parta desde la seriedad y, por tanto, seguramente se trate de una acción dirigida simplemente a hacer ruido o de algún friki. Ahora bien, que en menos de dos días ya haya casi 1500 personas (20 de junio al mediodía) que la hayan secundado me da que pensar.

Estamos hablando de un grupo de individuos que quieren que a un futbolista, por el mero hecho de hacer generalmente bien su trabajo, Hacienda le trate de forma diferente. Y es que, seguramente, gran parte de estas firmas las hayan rubricado digitalmente hombres y mujeres que se levantan al salir el sol para acudir a la oficina, abrir su negocio o coger el coche y hacerse no sé cuántos kilómetros para llegar a su trabajo. Tras pasarse el día allí, sudando la gota gorda con el calor que está haciendo, malcomer en menos de una hora para seguir currando pensando en la siesta que se echarían y luego volver a casa al anochecer para dormir unas horas antes de volver a empezar un nuevo día con la misma rutina. Todo para recibir la nómina al final de mes y poder vivir con los suyos de la mejor manera posible, ya que tienen que contar con el concepto Tributación IRPF y la cotización pertinente.

Parece de justicia social que todos paguemos al arca común para sostener el país en el que vivimos. Pero llega la ‘futbolitis’ y a algunos se les abren las carnes al pensar que su Cristiano dejará de meter goles para el Real Madrid si se marcha de España al no querer, presuntamente, pagar lo que le corresponde. “¿Y si no ganamos la decimotercera en 2018?”, se deben preguntar.

Por mí que se lo pregunten hasta la saciedad si es menester. Yo no tengo ‘futbolitis’.