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Odio

Hemos perdido la vergüenza. Y la culpa no la tienen las redes sociales

¿A cuántas personas criticaste ayer en Twitter? Tal vez fue a un político acusado en el pasado por corrupción, a alguien a quien presupones una conducta indigna, puede que te rieras de algún famoso que no destaque por su coeficiente intelectual o de un futbolista que no es capaz de articular frases subordinadas. Da igual, alguien fue objeto de tu odio y te importa un comino.

Llevamos ya años suficientes administrando nuestros perfiles en redes sociales como para darnos cuenta de que la crítica a todo aquel que respire ha crecido de manera alarmante.

Antes, cuando nos referíamos a un tercero, primaba la prudencia. No puedo decir esto de alguien que no conozco en persona, cómo lo voy a poner a parir delante de este tío que puede que sea su amigo, me niego a dejar por escrito este vocabulario tan soez, etc. Nos preocupaba nuestra imagen. Temíamos hablar de lo que ignorábamos por miedo a parecer paletos ante el mundo. Eso se acabó.

Que sube la luz, ladrones; que vienen refugiados, terroristas; que que se encienden las luces de Navidad, hay cosas más importantes en las que invertir; que Amancio Ortega hace una donación a la sanidad pública, evade impuestos; que abre un nuevo Starbucks, café de mierda. Así con todo. No hay expertos suficientes en todo el mundo para refutar tanto odio en internet. De haberlos, tampoco merecería la pena.

Por supuesto, hay reacciones que están más que justificadas. La crítica es sana cuando es constructiva y todo el mundo tiene derecho a opinar y expresarse libremente; pero se pierden todas las razones cuando el insulto y las ganas de hacer daño son las únicas aportaciones.

No, no había tanto de esto cuando no teníamos Facebook y Twitter. Pero que nadie se confunda. Las redes sociales no nos han vuelto más salvajes. Son simples espejos de cada usuario. Agradezco enormemente cuando las barbaridades son expresadas desde un perfil sin foto y con un nombre falso. Un troll, vamos. Al menos, estos especímenes tienen algo de vergüenza propia y esconden su identidad para no poder ser señalados.

Lo que asusta es ver cómo cada vez hay más Nombre y Apellido, con foto acompañado de su mujer e hija, despotricando sobre alguien por un tema, que sí, que nos afecta a todos, pero que desconoce por completo. Es que le da igual. Tras el vómito, guarda el móvil en el bolsillo y sigue con su vida, no volverá al tema, pero ha dejado su bilis en la red y cualquier tipo de respuesta que reciba le es indiferente. ¿Vergüenza, yo?

La taquillera del cine Rex

Pocas son las salas de Murcia que han sobrevivido al empuje de los centros comerciales. Las que quedan, se van apagando poco a poco…

¿Alguien se ha dado cuenta de que la taquillera del cine Rex ha desaparecido? De baja, jubilada o despedida, la persona que ocupaba taquilla de uno de los cines más icónicos de Murcia ya no está. Al parecer, la empresa Neocine ha decidido –porque esta situación lleva así meses– que este puesto es innecesario. Ahora, cuando uno se acerca a comprar su entrada al despacho de billetes de la calle Vara de Rey, se topa con un cartel donde se indica que ha de pasar a la cantina. Así que, al tiempo que pides palomitas te venden la entrada.

No es una crítica, o no tiene por qué serlo, ya que puede que el 95 por ciento de las veces la película no llene el cine ni la mitad y no haya colas de ningún tipo. No nos engañemos, la gente, en general, no va tanto a ver filmes como antes.

Este lunes, sin ir más lejos, mi acompañante y yo llegamos con tiempo al cine Rex y, como ya sabíamos que en taquilla no nos iba a estar esperando nadie, nos dirigimos directamente a la cantina. Allí, la dependienta tuvo un gesto que nunca antes había visto. Iba a hacer palomitas nuevas, así las podríamos comer calientes, pero tendríamos que esperar cuatro minutos. Ningún problema al respecto, pero la mujer nos invitó a entrar y coger asiento. Cuando estuvieran las palomitas, ella misma nos las llevaría. Mira tú por dónde, ventajas de tener una  sala casi vacía, aunque algo me dice que los contras terminan pesando más en la balanza.

En el cartel se puede leer “Taquilla en el interior del cine (cantina)”

¿Puede un cine que normalmente está vacío mantenerse abierto eternamente en el tiempo? Y, concretando un poco, ¿debe estar asustada la taquillera de los cines Centrofama?

Un problema de fondo

No creo que la industria del cine esté en crisis porque ya no interesen las películas. La gente consume tanta ficción como antes, o incluso más. Lo que está en decadencia es la manera de consumirla.

Para empezar, la gran pantalla ya no es la joya de la corona. La ‘caja tonta’ se ha vengado de años de desprecio y altivez por parte de la meca del cine y ha terminado por hacerse con el negocio. Las series son los nuevos exitazos y las plataformas de televisión de pago luchan por ofrecer la mejor. El gran público se ha olvidado de las clásicas productoras como Paramount o Universal. La industria del entretenimiento ha cambiado –y sigue haciéndolo–. HBO y Netflix se llevan el aplauso del público.

Esta podría ser una de las causas que han provocado la imagen de vacío en muchas salas de cine hoy en día. Las descargas ilegales de películas (piratería) tienen, seguramente, la mayor parte de culpa –algo que también afecta a las series–. En resumen: pocos acuden a un estreno de cartelera porque ya lo verán en casa, con la mantita y de gratis. Y, como todo, esto trae consecuencias.

¿Alguien recuerda cómo era ir al cine en Murcia antes de los centros comerciales? Muy distinto. En los noventa en esta ciudad disfrutábamos de los filmes en los cines Floridablanca, Salzillo, Centrofama  y Rex. El del barrio del Carmen tenía tres salas, el Salzillo eran dos y Centrofama, cinco. El cine Rex no ha cambiado mucho. Eso sí, entonces era bastante común que abrieran la parte de arriba. Allí celebré una vez mi cumpleaños de niño. Vi con muchos amigos de clase la película Aladdín y pocas veces me he vuelto a reír tanto con una película. Aprovecho para pedir disculpas al resto de la sala que tuvo que soportarnos.

Al tiempo que la piratería iba popularizándose, los cines Floridablanca echaron la persiana, así como el cine Salzillo, que se reconvirtió –demos gracias– en la actual Filmoteca Regional Francisco Rabal.

En mi adolescencia llegó el Zig Zag, centro comercial con una decena de salas de cine. Aunque también acudí más de una noche para intentar colarme en alguna discoteca siendo aún menor de edad. No me miréis así, también lo habéis hecho. Hay que reconocerlo, este centro de ocio tuvo un gran éxito, pero desapareció tan rápido como le vino. Lo mismo pasó con los cines Cinesa del centro comercial Atalayas, que contaba con seis salas. Aunque la causa era evidente. Apareció una competencia voraz mientras se levantaba el nuevo templo del fútbol murciano.

La construcción del estadio Nueva Condomina vino acompañada de tres centros comerciales. Y todo en la misma zona: Nueva Condomina, Thader y El Tiro. ¿Hacía falta? No voy a entrar en eso. Pero sí en qué pasó con las salas de cine que quedaban en el centro de Murcia.

Los cines del Zig Zag pasaron a mejor vida, al igual que los de Atalayas, y las salas del Centrofama se redujeron a dos. El Rex se mantuvo. Siendo así, nos sobran los dedos de una mano para contar las películas que se pueden proyectan al mismo tiempo en el centro de Murcia: tres (y cinco si contamos con las dos salas de la Filmoteca Regional, que no son estrenos). Si quieres mas variedad, coge el coche y reza para que no haya partido del Real Murcia en Nueva Condomina, caso en el que acabarás en una atasco y llegarás a la película veinte minutos tarde. ¿Quién tiene la culpa de esto?

Neocine y Cinesa son las únicas empresas dedicadas a la exhibición cinematográfica que trabajan en Murcia pero, ¿son culpables de retirar las salas del centro? Cuando pienso en la poca oferta que tenemos los que intentamos ir a ver una película andando, suelo caer en la cuenta de que el cine suele estar prácticamente vacío. Sí, puede que haya unos pocos estrenos que rompan la regla, pero son solo eso, excepciones.

¿Habríamos acabado así si los murcianos hubiéramos mantenido las salas de cine llenas? ¿No estamos pagando las consecuencias de película-pirata y manta en el sofá de casa? ¿Cuántos están pagando HBO si la mayoría dice que ve Juego de Tronos? Pues eso.

Políticos cangrejo

Ni dimite ni se retira nadie. Acabaron los ceses o despidos. Ahora lo que se lleva es “dar un paso al lado”

Echar, cesar, dimitir, retirarse o, incluso, jubilarse. Muchos conceptos sirven para explicar que una persona que está al frente de algo, simplemente deja de estarlo. Puede ser por voluntad propia o ajena, de ahí que se use una terminación u otra.

En España estamos acostumbrados a que sea el propio sujeto de la noticia el que anuncia que se va. “Empiezo una nueva etapa”, “por asuntos personales” o “ya tengo casi setenta años y creo que ya es hora” son las explicaciones al uso. Raro es que llegue un cese fulminante y público. O raro era. Desde que los casos de corrupción comenzaron a salir como confeti en Nochevieja, nuestros políticos se vieron obligados a innovar y marcharse ante la evidencia. Asistimos perplejos ante unos actos propios de los anglosajones. No soporta la vergüenza. Se va.

Evidentemente, los políticos españoles tienen una capacidad de aguante mucho mayor todavía: noticias como la del ministro británico Michael Fallon dimitiendo por un escándalo sexual de 2002 en España no hubiera sido tan fácil. “He caído por debajo de los estándares requeridos”, aseguraba Fallon, admitiendo que tocó la rodilla a una periodista. En nuestro querido país, de llegar a una dimisión, antes hubiéramos visto a un partido acusando a la periodista de mentir, de encabezar una campaña de desprestigio y, puede, que con una sentencia judicial que llegara mucho después, dimitiría por asuntos personales. Bueno, al menos hemos dado un paso.

Lo que me llama la atención es cómo, entre los políticos, se ha impuesto una terminología estratégicamente suave para pedir a alguien que se vaya a su casa o para darle una patada en el trasero. Todo depende del caso. Excepto en el Congreso, donde se piden dimisiones a diestro y siniestro, en la calle, con mucha educación y saber estar, ahora invitan a aquellos políticos que han metido la pata –o la mano– a “dar un paso a un lado”. Que se retire un poquito para no salir en la foto, vamos.

Este fenómeno, el de andar como los cangrejos, lo hemos visto tanto a nivel nacional como regional y, como todo aquello que es de naturaleza forzada, tiende a resultar falso enseguida.

¿Cómo entendió Oriol Junqueras los “cambios” –o ceses– que el presidente de la Generalitat hizo en julio de este año, cuando se acercaba el fatídico 1-O? Fácil, Puigdemont “ha querido tener a su alrededor a personas diferentes, y algunas han decidido ellas dar un paso al lado“. Pero no lo dijo él solo, el mismo ‘president’ sugirió que fueron los salientes los que decidieron “dar un paso al lado”.

Santi Vila, consejero del Govern contrario a la secesión unilateral, dejó su puesto el día antes de que el Parlamento catalán declarase independencia y dijo que, ante esa situación, solo podía dar… Ya saben cómo acaba. Hasta el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, pidió en octubre al entonces mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, que dé “un paso al lado” y deje su cargo.

No sabemos cómo sería el fútbol si los jugadores corrieran de lado detrás de la pelota, pero hasta el mismísimo Gerard Piqué, ante las presión ciudadana de que se quitara la camiseta de España si tan independentista se sentía, se ofreció entre lágrimas a dar ese paso que ni va para adelante ni para atrás: “Ir a la selección no es una cuestión patriótica“.

Pero Cataluña no es la única Comunidad en donde los políticos andan como los cangrejos. Cómo vamos a olvidar en la Región de Murcia al expresidente Alberto Garre, justo después de pedir la baja en el PP, pidiendo en directo para La Sexta que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, diera, sí señores, “un paso al lado”. Con su archienemigo Pedro Antonio Sánchez fue más duro, sin duda.

Y si hablamos de Garre, también podemos hablar de PAS. El ya expresidente de la Comunidad, después de dimitir finalmente,  afirmó con un sonrisa: “Lo mejor era dar un paso al lado”. Como si esperara volver.

Si miramos a Cartagena, Jacinto Martínez Moncada, que fue director general del área de Urbanismo del Ayuntamiento, dimitió para ser juzgado tras haber sido acusado de prevaricación por la presunta expropiación ilegal de una parcela en La Azohía. El líder del PP en la ciudad portuaria, Joaquín Segado, también está acusado en la misma causa por el mismo delito. Sin embargo, éste decidió no dimitir de sus cargos. Así le pidió el entonces alcalde de la ciudad, José López, que hiciera lo propio: “Si no dar el paso atrás, sí al lado, y dejar el nombre de su partido más o menos limpio”.

Hablemos claro. “Dar un paso al lado”, cuando significa que dejas tu puesto por razones de peso como un caso de corrupción, es una perversión del lenguaje. En todo caso, la zancada la das para atrás, pero hasta la casilla del principio. Nos estamos acostumbrando tanto a ir de canto, que hasta una maldita jubilación se disfraza de “paso al lado”. Para muestra, Domingo Coronado, que ha anunciado este miércoles que se va del ayuntamiento de Las Torres de Cotillas porque va a cumplir 65 años. ¿Y cómo lo ha hecho? De costado, sin necesidad alguna.

Tantos pasos al lado… Tal vez nos estemos olvidando de ir hacia delante.

Murcia Today

Hay que reconocer que El Mundo Today nos la tiene jurada a los murcianos. Tanto es así, que creo sinceramente que la publicación de noticias de humor debería tener su sección ‘Murcia‘ y abrir una delegación en la Región. Decenas de noticias sobre esta tierra se han difundido a través de la red, provocando risas y el cabreo de algún que otro paisano con poca capacidad para reírse de sí mismo.

A algunos murcianos les entristece mucho oír o leer bromas sobre el lugar que consideran su hogar. “Somos el nuevo Lepe”, dicen con amargura. Y es que esta es una consecuencia de ser una Comunidad tremendamente desconocida para una gran parte de los españoles: estamos encajonados en una esquina que a nadie le pilla de paso, tenemos un acento… especial y la mayoría de las veces aparecemos en las noticias nacionales cuando algún desaprensivo corta a cachitos a su familia –las protestas por el soterramiento del AVE son la excepción que confirma la regla–. Así es fácil ver al Gran Wyoming soltar chistes sobre Murcia. La vida es así.

Pero no nos vengamos abajo. Sabemos que en la Región podemos disfrutar de auténticas maravillas. Y lo sabemos porque nos hemos remojado en las playas vírgenes de Calblanque, porque hemos caminado por las ruinas del Teatro Romano de Cartagena, porque nos hemos hecho un ‘selfie’ en la fachada de la Catedral de Murcia… En fin, y porque el sol aguanta perenne casi los 365 días del año. Eso sí que es vitamina D. Quien aún no haya disfrutado de esto es porque no quiere y él se lo pierde.

Dicho esto, y como también tenemos lo nuestro –como todos–, me parece un ejercicio muy saludable reírse de nosotros mismos e, incluso, aplaudir al que nos ayuda a hacerlo con ingenio. Aquí va la lista de las 10 noticias más desternillantes de El Mundo Today sobre Murcia:

1. El Gobierno probará primero el artículo 155 en Murcia y si funciona lo aplicará a Cataluña

Como podéis imaginar, esta es de las más recientes. Lo mejor, imaginar la hipotética reacción del presidente del Ejecutivo murciano… “Pero si nosotros no hemos hecho nada, por qué la pagan con nosotros”, protestaba esta tarde el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras“. Con la que está cayendo, hay que reconocer que la coña es una genialidad: “El Gobierno de Mariano Rajoy no descarta mandar esta misma tarde a la cárcel al presidente de la Región de Murcia para ver qué pasa”.

2. El Gobierno soterrará Murcia para que no afecte al paisaje del trayecto del AVE

Más de un mes saliendo a las vías y recorriendo la ciudad de Murcia gritando ‘No queremos muro’ han llegado a todas las televisiones y diarios nacionales. Evidentemente, El Mundo Today no se iba a quedar atrás. “Querían soterramiento y se lo estamos dando, la cuestión es quejarse por todo”, son las declaraciones memorables que ‘recoge’ esta publicación del concejal Roque Ortiz.

3. La NASA pide a los extraterrestres que dejen de tirar piedras a los murcianos

Hollywood nos ha malacostumbrado a que, si cae algo del espacio, lo hace en Manhattan. Además, destruyéndola. Pues la realidad nos ha enseñado que, si se trata de basura, donde cae es en la Región. Concretamente, en Mula y Calasparra. Hasta la BBC nos dedicó un documental. ¿No da eso para echarse unas risas?

4. Toda Murcia se trasladará al Edificio España tras adquirirlo

El grupo murciano Baraka cerró el acuerdo con la empresa china Wanda para comprar este símbolo de Madrid y en una operación inesperada llegó a otro acuerdo para desprenderse de él. Todo muy rocambolesco. Carne de chanza y chascarrillo. “Antes de finalizar la operación, los murcianos quieren saber cuál es la planta de la acequia y si el edificio queda cerca del pozo”. Sin comentarios.

5. España intenta ceder Murcia a Reino Unido haciéndola pasar por Gibraltar

Imaginarse al ministro Dastis dirigiendo esta venta es una gozada. Pasen y lean: “Ya les digo yo ahora que Reino Unido puede quedarse con la soberanía de Gibraltar y todas sus localidades, desde Alcantarilla hasta Puerto Lumbreras, pasando por Caravaca de la Cruz“.

6. Murcia abrirá franquicias en todo el mundo

La idea es buena, Cataluña se ha gastado una millonada en ‘embajadas’, ¿por qué no nos íbamos a expandir nosotros con franquicias? Siendo así, podríamos cobrar entrada. Lo único que no me convence es el eslogan: “Think different, think Murcia. Just do it. ¿What else? Murcia, coño”.

7. Uber abandona Murcia porque el mulo se niega a llevar a nadie

“El mulo Ambrosio se ha negado a llevar a ninguna de las personas que habían contratado sus servicios”. Así no hay manera de llegar a La Fuensanta. Y, no es por nada, pero según apuntan las fuentes de El Mundo Today, el sector del taxi, en pie de guerra contra los coches de alquiler con conductor, está detrás.

8. Astrofísicos alertan de que la expansión del Universo está dejando atrás Murcia

“Especialmente las localidades de San Pedro del Pinatar, Águilas, Puerto Lumbreras y Mazarrón“. Cuanto más grave puede ser el problema, menos nos importa. Tanto es así, que el presidente de la Comunidad del momento, Pedro Antonio Sánchez, pidió al resto del Universo “que vaya tirando”. El alcalde Ballesta, totalmente de acuerdo: “A mí no me parece mal que sean los demás los que vayan de avanzadilla porque nunca sabes lo que te vas a encontrar”.

9. Dos arqueólogos descubren el metro de Murcia

Un metro de los años 60 con una única parada y que, por tanto, solo servía para “pasar el rato”. Teniendo en cuenta que el aeropuerto de Corvera aún está esperando –las obras acabaron en 2012– el despegue de su primer avión, tampoco es tan descabellado, ¿no?

10. Descubre a los 20 años que vive en Murcia pero sus padres se lo ocultaban

Cosmópolis, la capital de Marlia, es el mundo ficticio en el que unos murcianos habían criado a su hijo. Siempre fue Murcia. Neo tuvo que sentir lo mismo cuando le sacaron de Matrix.

¿Qué apoyos tiene la Plataforma ProSoterramiento fuera de Murcia?

La Plataforma ProSoterramiento de Murcia lleva mucho tiempo luchando por que el tren deje de pasar en superficie por la ciudad. Sin embargo, ha sido con los planes de la llegada del AVE, y sobre todo en los últimos meses, cuando su reivindicación ha sido escuchada más allá de las fronteras de la Región.

El Ayuntamiento de Murcia y el Gobierno regional pudieron mirar a otra parte mientras que los gritos de los manifestantes no se oían más allá de nuestras tierras, pero con las redes sociales, las proclamas llegaron rápidamente a ciudades como Madrid y Barcelona, y a otras en donde sufrieron o están sufriendo el mismo problema, como Burgos o Valladolid. Así, llegó el día en el que el soterramiento aterrizó en forma de pregunta al Ministro de Fomento en el Congreso de los Diputados y, hace pocos días, los ecos de los gritos provocados por la actuación policial en las vías fueron escuchados en el Parlamento Europeo.

La Plataforma ProSoterramiento ha sido quien ha liderado las movilizaciones. Sin duda, ellos han difundido el mensaje desde el principio. Y, junto a ellos, los vecinos de Santiago El Mayor y del resto de ciudadanos de Murcia que se han solidarizado con la causa. Todos se han apoyado en los populares ‘hashtag’ #NoAlMuroMurcia y #ALasVías, llegando a convertirse el primero en ‘trending topic’ en España. Es entonces, y sobre todo después de los momentos –grabados– más violentos que se vivieron en las vías, cuando asociaciones y partidos políticos de fuera de la Región de Murcia se unieron a la causa. ¿Quiénes son?

Podemos se ha colocado siempre del lado de la Plataforma ProSoterramiento de Murcia y a las protestas han llegado a acudir Rafa Mayoral y Miguel Urban, diputado y eurodiputado de Podemos respectivamente. Tal ha sido la implicación de este partido en esta reivindicación, que dos de sus miembros han sido llamados a declarar por los últimos altercados. E incluso Pablo Iglesias, líder de la formación morada, sorprendió a los murcianos en plena crisis catalana con un tuit en el que denunciaba la violencia policial contra los vecinos de Santiago El Mayor.

Rafa Mayoral llegó, incluso, a explicar a todo el mundo por qué Murcia se había levantado en contra del muro que separa la ciudad.

Dos semanas antes fue el propio Pedro Sánchez, número uno del PSOE, quien denunció en un tuit otra escena violenta de un desalojo de las vías en donde se solidarizó con la Plataforma ProSoterramiento.

El mismo día y desde Izquierda Unida, Alberto Garzón apoyó la “lucha” vecinal tras las imágenes vilentas.

Hasta UPYD, casi inexistente en el espectro político desde las últimas elecciones en donde salieron del Congreso de los Diputados, apoyó la causa de Santiago El Mayor “en su lucha por defender unos barrios con futuro”.

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, fue uno de los últimos que se sumaron a la lista de voces que se han indignado por la situación ferroviaria de la Región de Murcia –ya que él parece que tampoco está contento con lo que ocurre en su Comunidad Autónoma–.

Los sindicatos nacionales, aunque minoritarios, CNT y SF también se han manifestado en Twitter a favor de la lucha vecinal.

El movimiento Democracia Real Ya!, ligada íntimamente al 15M, también mira a Murcia de vez en cuando para ver como sigue la situación.

¿Se acuerdan de Gamonal? El barrio burgalés se levantó en 2014 contra la construcción de un bulevar y las imágenes, más propias de un conflicto bélico, salieron en todos los telediarios. La lucha vecinal, tal y como la conocemos hoy en día, se alimentó de los sucesos ocurridos aquellos días e incluso los vecinos de Santiago el Mayor avisaron de que esa situación podría darse en las calles de Murcia. Desde Burgos la Plataforma ProSoterramiento también ha encontrado apoyos.

A la revista El Jueves tampoco se le han pasado por alto las manifestaciones prosoterramiento y, aprovechándose de los días más violentos que se vivieron en las vías, ha sacado más de una viñeta en donde denuncia la actuación policial.

Los desalojos forzosos y cargas policiales que se vivieron en Santiago El Mayor a principios de octubre, coincidiendo con los sucesos acontecidos en Cataluña el 1 de octubre, día de la celebración del referéndum ilegal que se saldó, según la Generalitat, con cientos de heridos, fueron objeto de denuncia en redes sociales con el fin de criticar la respuesta del Estado –y al PP– ante movimientos ciudadanos. En consecuencia, muchos catalanes se solidarizaron con los murcianos.

Algún apoyo llegó, incluso, desde ‘Euskal Herria’.

¿Tenemos que exportar escenas violentas para que sean conscientes los dirigentes nacionales de los problemas de Murcia?

Cuando la ignorancia mata

No voy a hablar de las vacunas, aunque el tema podría estar relacionado. Me voy a referir en este post al comentario de una noticia en laopiniondemurcia.es que me ha hecho sangrar los ojos. Y espero y confío que a vosotros también.

Daryll Rowe

Daryll Rowe, un ciudadano británico, se ha dedicado, presuntamente, a ir infectando de VIH a sus amantes para luego, además, reírse de ellos. Está acusado de cuatro cargos por causar daños corporales graves y seis cargos de intentar causar daño corporal grave.

Según el Daily Mail, este individuo quedaba con otros hombres a través de una aplicación de contactos para mantener relaciones sexuales. Sabiendo que era portador del virus, no utilizaba preservativo o lo hacía después de sabotearlo. A una de sus víctimas le dejó el siguiente mensaje después de pasar por su cama: “Tal vez tienes la fiebre porque he estado dentro de ti y tengo el VIH, lol. ¡Vaya!”. Tiene 26 años y ya es todo un hijo de puta.

Todos en situación, llega ahora la miga murciana:

En el perfil de Facebook de La Opinión de Murcia, tras compartir la noticia, ha aparecido A. V. C. (me guardo la captura de pantalla por si decidiera borrarlo) para dejar este siniestro mensaje: “El vih no existió no existe y no existirá. Buscad en google”. Se me ha abierto el cuerpo.

Según datos de Onusida de 2015, 15,8 millones de personas están en tratamiento por la enfermedad de las casi 37 millones que la padecen. Es un tema muy serio como para que llegue un mindundi a propagar gilipolleces. Si tan seguro está de lo que dice, me pregunto si estaría dispuesto a pasar un rato en la intimidad con Daryll Rowe. Y, ya que estamos, luego negarse a ser tratado.

Por desgracia, A. V. C. no es el primero que no tiene vergüenza a la hora de hablar sin conocimiento en la plaza pública de internet. Llego, defeco y no vuelvo, podría decirse que ha hecho. En febrero, desde laopiniondemurcia.es nos hicimos eco de una noticia muy positiva sobre este tema: una vacuna logra frenar el VIH sin necesidad de fármacos. Aquí también aparecieron unos lumbreras.

“Dejen de subvencionar un virus que no existe”, reclamaba uno. Pero, puestos a perder la cabeza, el remedio contra el sida de “equinacea, uña de gato y ginseng… ¡y el veneno de abeja” de otra ¿lectora? no tiene desperdicio.

 

Dicen que la curiosidad mató al gato, pues yo digo que la ignorancia mata a personas.

SOS MuyBici

Mi compañera Ana García nos contaba el marzo pasado que el vandalismo de Murcia con las bicis públicas (pagadas con dinero de todos) superaba al de Medellín, ciudad colombiana de dos millones y medio de habitantes: “Lo que está pasando en Murcia no tiene nombre”, denunciaba entonces el gerente de MuyBici, Carlos Baile. Tanto es así que en dos años ya se ha gastado la totalidad de la inversión que habían previsto para el servicio en los 12 años del contrato.

¿Han cambiado algo las cosas con este verano? ¿Habrán decidido las almas cándidas que pasan su tiempo de ocio destrozando bienes públicos dedicarse a otra cosa como el ganchillo, petanca o, por qué no, escalar el Everest sin oxígeno? Ya sabéis la respuesta. Para la llegada de septiembre, acaban de sustituirse 150 bicicletas que habían sido robadas o dañadas y, en menos de 24 horas, MuyBici sorprendía con la denuncia con nuevas imágenes para la vergüenza: nuevas bicis destrozadas y abandonadas, ya inservibles.

No son pocos los murcianos que se han rendido ante el vandalismo y abogan por retirar el servicio. Al fin y al cabo, si no somos capaces de cuidar un bien de todos, ¿hasta cuándo vamos a tener que estar invirtiendo el dinero en algo que destruye sin cesar?

Me niego a pensar que Murcia no puede tener bicicletas de alquiler para uso y disfrute de sus ciudadanos. Yo digo que sí. Pero también que hay que perseguir con firmeza a aquellos que no saben vivir en sociedad. Me sale llamarles ‘hijos de puta’, pero me voy a contener porque me está quedando el post muy fino y no lo quiero echar a perder.

Sé que no soy el único que quiere que se le dé caza a la que confío que es una minoría incívica. Quiero que se mantengan las bicicletas de alquiler y, además, que se protejan. En las redes sociales ya hay un número considerable de ciudadanos que piden lo que es justo. Que no paguen justos por pecadores. El murciano Rubén Ayala es uno de ellos:

Delegación del Gobierno de Murcia, ¡queremos cámaras en las bancadas de MuyBici! ¡Queremos más tuits como este!

Maceteros antiyihadistas

¿Qué hubiera pasado en las Ramblas de Barcelona si a la entrada del paseo el terrorista Younes Abouyaaqoub se hubiera encontrado con un gran macetero? Nunca lo sabremos. Pero la pregunta despertó la conciencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que aconsejaron a los ayuntamientos de España colocar mobiliario urbano en las calles más transitadas de cada municipio. Bueno, parece que tiene sentido. Lo que se pueda evitar, bienvenido sea.

Vayamos al caso concreto: Murcia. Más de 400.000 habitantes y, ciertamente, con zonas bastante masificadas a determinadas horas y en ciertas celebraciones como la Feria. No es una ciudad con proyección internacional comparable a Madrid, Barcelona, Londres o París, pero no vaya a ser que los yihadistas cambien la táctica y nos llevemos un susto. Mejor pasarse que quedarse corto.

Es entonces cuando comienza en Murcia el juego de los bolardos y maceteros, una especie de ‘Risk’ urbano en donde estos elementos “disuasorios” cambian su papel tradicional: ya no están puestos para que el murciano de turno no aparque donde no debe o no acceda a una calle peatonal por accidente. Ahora son los protectores de la sociedad. ¿Dónde los ponemos? Parece que, lo lógico, y puesto que la finalidad decorativa ha quedado relegada a un segundo plano, es que se coloquen, tal y como aconsejan los expertos, por donde pasea una mayor cantidad de gente.

Hasta ahora bien, ¿no? Pues no del todo.

Ignoramos cuáles han sido los planes del ayuntamiento porque aún no han informado de cuántos bolardos y maceteros hay en la ciudad y cuántos más vamos a necesitar para protegernos de la amenaza yihadista. La formación Ahora Murcia ya le ha pedido al alcalde José Ballesta que actúe bajo un Plan Integral de Mobiliario Urbano y Espacio Público que tal vez podría facilitarnos esta información. Estamos a la espera.

Pero la polémica llegó por Ronda Sur. Resulta que, de un día para otro, unos operarios enviados por fuerzas del mal acudieron sin previo aviso y se llevaron sus maceteros. El barrio desprotegido. Me estoy imaginando a un tal Mohamed, escribiendo un mail cifrado desde una cueva de Siria al comando del ISIS en Murcia Sur para que aprovechen la oportunidad: “Volverán a ponerlos rápido. Es ahora o nunca”. Esto es algo que no se le escapó al presidente de la Junta Municipal de Santiago el Mayor, el socialista Juan José García, que se pregunta si “es que la seguridad de los vecinos y vecinas de Ronda Sur es menos importante”.

El concejal de Calidad Urbana del ayuntamiento, José Guillén, salió al paso de las acusaciones afirmando que el cambio de este mobiliario estaba previsto y que ya se había colocado el nuevo.

Pero el problema no era solo ese: los operarios también se llevaron jardineros que los propios vecinos de algunos edificios de la zona habían comprado con su dinero, según denunció un portavoz vecinal.

En su vida se habría imaginado tener que dar tantas explicaciones por unos maceteros. En una situación normal, que te pongan elementos urbanos nuevos en tu barrio es motivo de alegría. Pero en estos tiempos de amenaza terrorista ya no queremos una calle bonita. En Murcia el cuerpo nos pide tanques. Eso sí que disuade a un soldado de la yihad. A ver cómo pasa con su ‘furgo’. O sea, que no calmó los ánimos.

Mientras todo esto iba sucediendo, algún miembro de la anteriormente mencionada Ahora Murcia comenzó su caminata por Murcia aprovechando que el sol ya no aprieta tanto para descubrir dónde habían ido a parar esos maceteros antiyihadistas. La participación ciudadana tan demandada para los presupuestos apareció por fin y dieron con ellos en La Fica y el Cuartel de Artillería.

Qué valor. Desprotegiendo Ronda Sur para blindar el centro. Unas vidas por otras. De paso, fotografiaron el estado en el que se encontraban e informaron de que los que habían repuesto en Ronda Sur eran de plástico y se pueden mover con facilidad (ideal para un terrorista).

Entre pitos y flautas, unos 20 tuits o retuits sobre el tema. Hay que reconocerlo: seguimiento han hecho.

¿Se han cansado de bolardos y maceteros? Pues hay más. Los últimos en elevar sus quejas son los servicios de emergencias. El otro día una señora se cayó de bruces contra el suelo en plena plaza del Cardenal Belluga. Necesitó de asistencia sanitaria y el problema se hizo evidente enseguida. La ambulancia no podía llegar a ella por un gran macetero. La mujer está viva, como el debate.

Precisamente el tema más serio de todo esto es aquel en el que no intervienen los grupos municipales del ayuntamiento de Murcia, ¿se han dado cuenta? Espero que el ruido creado por éstos no haya llegado a oídos de aquellos que siembran el terror en el mundo. Con el daño que hacen, lo último que deseo es que les brindemos unas risas.

Intentemos los murcianos tomarnos todo esto como ‘política de vacaciones’. Por fin llegas, septiembre.

El camarero más honrado

Lahouari Saidani, frente al restaurante en el que trabaja en Palma de Mallorca. FOTO: M. Borrás

¿Qué harías tú si te encontraras 77.000 euros? No son tuyos y, seguramente, su legítimo dueño los estará buscando. Pero seguro que tu sueldo debería ser mayor, tienes una familia con muchas necesidades y te mereces un buen viaje después de tanto trabajo duro.

Toda España se está haciendo esta pregunta después de conocer la historia de Lahouari Saidani, el camarero del restaurante Arabica de Palma de Mallorca que, tras encontrar bajo su buzón una bolsa con casi veinte mil euros en metálico y una pequeña fortuna en cheques, decidió devolverlo. Tal cual. Acudió a la comisaría de la Policía Nacional más cercana e hizo entrega del ‘tesoro’.

Entonces ocurrió una situación algo pintoresca: “Tuve problemas al principio porque cuando los policías vieron a un árabe con una bolsa llena de dinero desconfiaron. No entendían nada“, relata Lahouari Saidani, originario de Argelia y padre de tres hijos, sin poder evitar una carcajada.

Tras dar con la propietaria de tal cantidad de dinero, una mujer de nacionalidad rumana y que dice dedicarse al sector inmobiliario, la Policía escuchó sus explicaciones, ya que no es normal portar una cantidad tan ingente de dinero, y se acabó la historia.

Pero la pregunta sigue en el aire: ¿Hubieras hecho lo mismo que Lahouari? Él lo tuvo claro en todo momento: “El Islam prohíbe robar. Y recibí una educación muy estricta de mis padres. Desde muy pequeño me enseñaron que nunca podía quedarme lo que no era mío. No, en ningún momento se me pasó por la cabeza”, asegura. Y hay más: “¿Y si la mujer lo necesitaba para pagar nóminas a otros trabajadores? ¿Y si no lo recuperaba y se metía en un problema grave? De ninguna manera podía quedármelo”, argumenta.

En principio, este comportamiento, creo, debería ser digno de admiración. Este hombre hizo lo correcto. Pero en las redes sociales no todo el mundo lo tiene tan claro. Ni siquiera por ‘postureo’, que es lo que me ha sorprendido.

“El dinero encontrado no se devuelve, seguro que tantas perras a saber si no lleva trafico detrás, y como están las cosas, yo me quedaba con las perras, para quedárselas el maldito estado de mierda, las disfruto yo que me hacen falta”, afirma un convencido Juan Antonio en el hilo de la publicación en Facebook de La Opinión. La reacción de Jesús es simple: “Toooonnnnnntoooooooo jajajajajaja”. Ángela tampoco hubiera seguido el ejemplo de Lahouari: “Yo me quedo con el dinero y los cheques lo he hecho en un buzón de correos”. José Luis, por su parte, llega con la teoría de la conspiración de esta historia: “Publicidad de la izquierda progre. Todo mentira”. Y, para terminar, Paco: “Un capullo lo voy a devolver”. Cristalino.

Por otro lado, el hecho de que este camarero sea argelino también es destacable para algunos usuarios. Jorge pide la nacionalización inmediata de Lahouari Saidani. Wiam dice que “este es musulmán 100%, no somos todo terroristas”. Soufiane: “Si fueras el presidente de Argelia, ningún argelino tendrá que abandonar su país teniendo gas y petróleo”. ¿Perdón?

Rubén, ante los comentarios del tipo que he mencionado anteriormente, expone que “si no lo hubiese devuelto, sería un ‘moro de mierda’ y estaríamos leyendo barbaridades, si lo devuelve, como es el caso, es un ‘gilipollas’ y un ‘tonto'”. Puede que no ande desencaminado…

En España llevamos, por desgracia, años abriendo los periódicos con corrupción. La Gürtel, la Púnica, el caso Umbra, Auditorio… Ante los políticos que meten, algunos aún presuntamente, la mano en la caja, encontramos infinidad de comentarios agresivos –cosa que entendemos todos–. Los llaman, “ladrones”, “sinvergüenzas”, y les desean, como mínimo, la cárcel.

Hoy, ante un hombre honrado, algunos individuos critican a Lahouari Saidani como si hubiera hecho algo malo. Debía haberse quedado el dinero, es el mensaje que subyace. No dejo de pensar en lo que haría esta gente si tuviera la oportunidad de acceder a las arcas públicas. No dejo de pensar en que los políticos, efectivamente, son un reflejo de la sociedad en la que vivimos.

Starbucks sigue provocando

La cadena de cafeterías Starbucks aterrizó en Murcia el 20 de septiembre de 2016. Hasta entonces, los murcianos solo podíamos disfrutar de sus ‘Frappuccino‘ en nuestros viajes. Pero eso se acabó. En plena Gran Vía, dentro de El Corte Inglés, tenemos nuestro antojo.

Los productos de Starbucks son caros si comparamos con cualquier cafetería de barrio. Pero si hay quien esté dispuesto a pagar por ello, bienvenido sea. La multinacional llegó con 15 contratos de trabajo y una nueva oferta para el paladar bajo el brazo. A priori, no parece que cause ningún problema a la población. Pero con las redes sociales, amigos míos, nunca se sabe. Los ‘haters‘ nunca duermen. Poco tardaron en virar su mirada hacia Starbucks y atacar sin piedad a la empresa y a sus clientes. Molestaba que alguien pudiera pagar más de tres euros por un café, por mucho hielo picado, caramelo y nata que llevara. Algunos criticaban que hubiera quien optara por un Starbucks en lugar de algún producto regional. Al parecer, ser de Murcia va ligado a comer paparajotes dos veces al día y, si tomamos café, siempre de puchero. El nacionalismo panocho, lo podríamos llamar.

Pero bueno, eso es agua pasada. Ningún comienzo es fácil y, a pesar de todo, la apertura fue un auténtico éxito a juzgar por las imágenes del día de la inauguración. Después de la tormenta, llega la calma, dicen.

Pero Starbucks lo ha vuelto a hacer. Los señores del café deluxe han osado –seguramente por el buen resultado de su primera tienda– abrir una segunda tienda en la capital de la Región. Insensatos. La bestia estaba dormida y la han despertado con una colleja. ¡Otro Starbucks más!

Para no ser vilipendiado por los ‘haters’ parece no quedar más remedio que entregarse a las hordas nacionalistas de Murcia.

Los operarios ya han desembarcado en la Plaza Belluga para remodelar el bajo que antaño ocupó Cajamar. FOTO: Juan Caballero

Y es que el Starbucks estará ubicado en la plaza del Cardenal Belluga de Murcia, a la vista de la mismísima catedral. Podríamos llamarlo herejía y todo. Además, para meter el dedo en la llaga, han pedido permiso al Ayuntamiento para poner una terraza y que los murcianos traidores disfruten de su Caffè Mocha mientras se lo restriegan a los valientes que, mientras, se estarán tomando un plato de michirones en la mesa de al lado.

Pero lo que más duele es, sin duda, que los malvados baristas del imperio cafetero han comenzado una nueva reclutación. Quieren convertir a más ciudadanos de bien en trabajadores asalariados, vendidos al consumismo que acaba con nuestra huerta.

He recopilado algunos comentarios de la noticia publicada por laopiniondemurcia.es en Facebook con el fin de entender este discurso. Entended que la transcripción no sea idéntica a la original, ha sido por el bien de la RAE.

Como dice el respetuoso Jesús, “siempre habrá imbéciles dispuestos a pagar 5 euros por una magdalena, solo porque allí la llamen ‘muffin'”. Pepa, por su parte, lo está pasando fatal: “A mí me da vergüenza ajena cuando paso y tras el cristal se ven borregos hacinados haciendo que estudian con su vaso ‘molongui'”. La pobre debe estar aún sin salir de casa. Sin duda, faltan revolucionarios como Pepa: “Acabarán con los pequeños negocios de cafetería como ya han hecho en el resto del mundo. Abajo las franquicias”. Sí, cada vez es más complicado encontrar una cafetería en el extranjero…

Personalmente, lo único que veo cuando la apertura de una cafetería en una ciudad causa tanto revuelo es un complejo de inferioridad que, seguramente, se pueda tratar en algunas clínicas. Mientras tanto, un consejo que nos deja Maru en el mismo hilo de Facebook. Es muy sencillo: “El que no quiera ir que no vaya”.