Bocas

Que cada uno acarree con sus palabras. Ahora bien, si tu sueldo lo pagamos entre todos, no te pases de listo

Casi todo el mundo sabe perfectamente qué es un bocas. La RAE, que suele ir lenta con el vocabulario que se usa en la calle, acaba de incluir este término en la última versión de su diccionario. Definición: bocazas; que a su vez significa “persona que habla más de lo que aconseja la discreción”.

¿Tienes ya a alguien en mente? Seguro. Tienes hasta buenos amigos que los son. Nadie es perfecto. Y si navegamos por internet… las redes sociales son un paritorio de bocas. Lo que no puedo entender es que haya quien ostenta un cargo público de responsabilidad que se permita el lujo de soltar veneno con descaro y esperar que nadie se le eche encima.

Hay miles de casos en los que hemos visto a empresarios, políticos, artistas, etc, salirse de lo que conocemos como “políticamente correcto“. Decir lo que uno piensa, sin tapujos, en crudo, puede ser incluso positivo y sentar como un soplo de aire fresco ante tanto corsé. Admiro la valentía de quien lo hace para visualizar una realidad semiescondida, para forzar un debate o porque simplemente no tiene por qué esconder su manera de ver la vida. Que cada uno acarree con sus palabras. Ahora bien, si tu sueldo lo pagamos entre todos, no te pases de listo.

No voy a hablar de Trump porque en cada tuit hay un ejemplo, pero en lo que llevamos de 2018 ya ha habido al menos tres cargos públicos en España que se han ganado el título de bocas.

Gregorio Serrano, director de la DGT

Más 3.000 vehículos quedaron atrapados durante horas en la carretera AP-6 durante el pasado fin de semana. Cierto, muchos de ellos fueron unos inconscientes por salir la carretera sin estar preparados para el temporal. Pero al director de la DGT, ante un caso como este, no se le pide que señale con el dedo, si no que trabaje. Al parecer, le sentó regular que le afeasen que durante la crisis –que se esperaba– estuviera en su querida Sevilla y él respondió con sorna:

Si tu trabajo en la DGT no tiene por qué ser presencial, ya nos podías haber ahorrado la reforma del pisito en Madrid.

Daniel Ventura, consejero de Bienestar Social de Melilla

Tiene gracia el cargo para lo que suelta por la boca. El pasado día 3 murió en un Centro Asistencial de Melilla un menor de origen extranjero. Sus padres, que acuden a recoger el cuerpo de su hijo, piden hablar con el responsable del lugar en el que ha fallecido el menor. La mala suerte ha querido que tal persona sea el señor Daniel Ventura.

Para empezar, tal y como recoge el diario Melilla Hoy, el consejero de Bienestar Social se han negado a recibir a los padres: “Que hubieran venido antes a por su hijo y no por su cadáver”. Tal cual. Ventura se escuda en que no saben con seguridad que esas personas sean los progenitores. Pero, para que no quede ninguna duda de que este caballero no tiene sensibilidad alguna, ha considerado pertinente tachar al joven de drogadicto. Al chico muerto, sí. En El Intermedio de La Sexta han tratado también este tema con estupor:

Jon Darpón, consejero de Sanidad del País Vasco


¿Cómo le quitas hierro al caos de los hospitales colapsados por la epidemia de gripe? Jon Darpón tiene la solución. Lo comparas con otra cosa más ociosa y seguro que la gente, que es tonta, pronto lo relativizan. Estas han sido las polémicas palabras del consejero de Sanidad del País Vasco: “Para ver el derby en San Mamés con el Athletic-Alavés hay más cola para sacar las entradas que lo que hay en muchos puntos de atención médica”.

Por muy vasco y duro que sea Darpón, alguien debería recordarle que, por su edad, le queda poco para pasar a ser población de riesgo en las epidemias de gripe. ¡Aupa Athletic!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *