No se pueden tomar decisiones sin conocer los límites reales del Mar Menor

En estos días nuestros políticos están discutiendo una Ley Integral del Mar Menor, para posibilitar una solución al grave problema que sufre el ecosistema.

Ya parecía que la oposición compuesta por el PSOE, Ciudadanos y Podemos había ganado la batalla de los votos, no sabemos si también la de la razón, pero ya estaba prácticamente dispuesta la nueva Ley, cuando, como resultado de una reunión de agricultores con el PSOE, la estabilidad del acuerdo de los partidos opositores empieza a tambalearse y es probable que se cambie la actual propuesta.

El caso es que las dudas y las diferencias entre unos y otros, están situadas en unos límites de la superficie del Campo de Cartagena, donde se deberían de guardar unas determinadas normas y obligaciones. Son las denominadas zonas 1, 2 y 3. Los cambios que los agricultores solicitan se basan en la eliminación o disminución de tales obligaciones en dos de ellas. El PSOE lo está estimando y consta que Ciudadanos parece que también lo hará.

La cuestión en la que deseo entrar no es sobre las normas u obligaciones, si no sobre los límites reales que deben ser tenidos en cuenta, si queremos salvar al Mar Menor.

Hay dos límites distintos que se deben entender y de conocer:

a) Límite del área de alimentación del acuífero del Campo de Cartagena. Tiene que estar muy bien definida, porque todo lo que se sitúe en la superficie de alimentación, sea agua, sean vertidos, herbicidas, insecticidas, purines, etc, una parte de ellos se van a infiltrar indefectiblemente hasta alcanzar las aguas subterráneas, de manera que llegarán al Mar Menor. Y da igual que el punto donde se infiltren esté más cerca o más lejos del Mar Menor. Si el área de alimentación del acuífero se encontrase en parte de las zonas 1, 2, 3 u otra zona, pueden ustedes tener la seguridad de su infiltración y de su posible llegada al Mar Menor, si no lo impidiera, por ejemplo, una barrera de sondeos perimetrales a la Laguna.

b) Límite de la cuenca hidrográfica del Mar Menor: es aquella, que situada donde lo esté, las aguas de escorrentía superficiales, producidas por las lluvias y por los riegos, viajarán y terminarán en el Mar Menor, arrastrando lodos de arcillas, pero también, restos de abonos, herbicidas e insecticidas sobrantes de los aplicados a las plantaciones.

Por tanto, o se tienen en cuenta estos dos límites o nos estamos haciendo trampas entre todos. Por ahora, no he visto que los límites de esta áreas hayan sido nombrados siquiera. Puede que hayan sido tenidos en cuenta a la hora de determinar las tres zonas, pero no me consta que se haya informado de manera pública.

Pido disculpas de antemano si esto se hubiesen tenido ya en cuenta y al público en general no nos hubiera llegado la atención a estos conceptos.

www.elblogdejoseluishervas.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *