Los extranjeros que aman el sol murciano

El mismo día pero en lugares distintos, Guardia Civil y Policía Nacional llevaron a cabo operaciones contra el narcotráfico en la Región. En ambos casos había narcos extranjeros implicados. Como si no tuviéramos bastante con los de aquí.

Algunos me dicen que puedo empezar temporada haciendo un resumen de lo más destacable del pasadogeolocator  año. Yo les digo que ése no es mi estilo. Que siempre hay temas, que suceden casos, y que muchos son interesantes. Pero hay que mostrar interés en hallar el interés. Y cuando nos topamos con el dato interesante, es cuando se dibuja esa sonrisa canallesca y socarrona que bautiza a la prensa.

No sabemos si el Brexit finalmente se llevará a cabo, pero los británicos no se irán nuestra Región. No es por el sol, la gastronomía o las pintas que se toman con sus libras cambiadas a euros. Que también. Sino porque España y Murcia son tierra de frontera, de llegada de hachís y producción de marihuana. Y ambas cosas son muy valoradas en las calles de la City.

El pasado 2 de noviembre era jueves y se produjo un dispositivo policial antidroga, la operación Plus-Transporte.  He aquí el dato interesante: en Cabezo de Torres se estaba produciendo otra  el mismo día pero por la Guardia Civil: la operación Artemios. En ambos casos hay narcos extranjeros, en su mayoría británicos. ¡Como si no tuviéramos bastante con los de aquí!

OPERACIÓN ARTEMIOS

Por la boca muere el pez, pero los cultivadores de marihuana lo hacen por el consumo eléctrico. Los vatios consumidos se disimulan mal. Si a eso unimos  a un asiático con cara de pocos amigos entrando y saliendo de un inmueble que huele a marihuana… como mínimo llama la atención a los vecinos, y los vecinos a quien llaman entonces es a la Guardia Civil con “quejas de todo tipo que se reciben, en su mayoría anónimas, por miedo a represalias”.

Plantaciones de cannabis en Cabezo de Torres

Vigilando una casa en Cabezo de Torres, a la Guardia Civil le bastaron dos semanas para armar un informe y conseguir una orden judicial. Actúan el 2 de noviembre. Detienen al asiático, Theo. En verdad es nacido en Seúl, pero tiene nacionalidad y nombre holandeses. Le encuentran 19 kilos de cogollos secos. Es un secadero. Faltaba el cultivo.

El holandés de origen surcoreano Leo.

Así que resulta que tiene más: cinco pisos alquilados también en el Cabezo. Se explica: “Que llegó a España en el 2015; que no tenía trabajo y en el 2016 alquiló el 3ºC de la Calle ….. y en 2 habitaciones comenzó a cultivar”, y de ahí fue alquilando otros pisos del mismo bloque, y siguió cultivando. Concluye “que no tiene otro trabajo y solo se dedica a eso”. Alquiló también el A, B, G y F. Casi un abecedario. El detenido consiente los nuevos registros. Obtienen 32 kilos más de plantas pero sin secar.

Con él son detenidos dos españoles. Pobreticos. Uno el encargo de cuidar los perros que Theo tiene en los pisos (para prevenir que le roben la droga), y el otro es el que lleva en coche al cuidador de perros porque éste lo tiene roto.

Al día siguiente los agentes se van a Bullas, a una casita en el paraje de la Rafa. Allí reside un viejo conocido suyo de origen inglés, dos veces detenido por traficar, que visita el bloque de los pisos alquilados. Tiene un sofisticado laboratorio. Para hacer aceite de hachís, “de mucho más valor” porque es más concentrado. Y además dos cultivos con unas 300 plantas.

Lo trincan y a dos británicos más que tienen allí, esta vez sí, de empleados. Junto con Theo, a prisión provisional.

OPERACIÓN PLUS – TRANSPORTE

La otra trama de la que les hablo es parecida pero distinta. Es la de meter la droga  directamente en Reino Unido. Y lo que ha metido es a los nueve detenidos en la prisión de Sangonera.

Vigilancia a los británicos de la costa del sol

 

La historia tiene dos vertientes. La de la policía británica, que persigue la entrada de una serie de alijos en las Islas Británicas, y pone en su punto de mira a un español, un camionero murciano al que apodan Cuqui, que sería el encargado de introducirla oculta y luego bajar a España con el dinero de la entrega. Allí, en un área de servicio de Winchester se reúne con hijos de la Gran Bretaña que pasan largas temporadas en el sureste Español. Es la llamada Operación Ultra.

 

La otra vertiente es la española. La Policía Nacional hacía el camino a la inversa. Perseguía a empresas sospechosas de entrar en contacto con británicos para darles cobertura legal y llevarles la droga. Una de ésas es para la que trabaja Cuqui. Es la Operación Transporte, llevada a cabo por la Udyco de Murcia.

El patriarca de los intermediarios británicos en suelo murciano

Así que cruzan datos, interceptan llamadas en inglés y en español, la operación es inminente. Les siguen hasta Catral. Están cargando la droga que querían llegar Reino Unido. Habían salido desde Estepona en vehículos y ahora  la metían en un camión cargado de lechugas murcianas. Y les caen con todo el equipo. Es el 31 de octubre. Les pillan 624 kilos de hachís y 10 de cannabis. Dos días después, el 2 de noviembre, previa autorización judicial, hacen siete registros en Murcia y Málaga.

Resumen policial de lo incautado en el camión murciano

Llevar droga desde el soleado sureste ibérico a la brumosa britania siempre será un negocio lucrativo. Siempre tendremos británicos por aquí. Pero también es un negocio de riesgo porque priva de libertad a muchos de ellos.

2 comentarios en “Los extranjeros que aman el sol murciano

  1. Maestro, lo mismo es otra fuente de riqueza turística tras cargarse el Mar Menor y seguir haciendo creer las bondades de una Región de Murcia en la cola de casi todo. Murcia crisol de culturas. Dónde crece la María! Porque lo de Murcia , qué hermosa eres ya no cuela. Buen artículo, maestro.

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