El Blue Diamond

Dos personas murieron a manos, supuestamente, de un hombre ciego de alcohol, cocaína e ira, que vació el tambor de una pistola Llama.  El 21 de este mes se cumplirán tres años de la macabra noche.

El nombre Diamante Azul alude a una joya medieval de origen indio verdaderamente extraordinaria. Salvo porque llevaba asociada una legendaria maldición. Llevaba a la muerte o ruina a los que la tenían y codiciaban.

El local Blue Diamond, en el Polígono Industrial Oeste es hoy también una triste maldición. Su fachada ahora se descascarilla con carteles de se alquila. En su puerta tuvo lugar el brutal asesinato que mezcla por igual fatalidad y heroísmo.

La Fiscalía ya ha concretado su relato de lo ocurrido. Hay dos acusados. Establece seis delitos. Pide en total 58 años de cárcel. Ahora le toca a las defensas y acusaciones particulares (familias de los fallecidos) pronunciarse.  Después, se señalará juicio. El caso, aunque conocido, no deja de apabullar en sus detalles del fatal crimen.

LOS ACUSADOS

1.- MARIANO EL CHINO

Foto de Mariano tras su arresto.

Acusado de dos delitos de asesinato, dos tentativas de asesinato y tenencia ilícita de armas. La Fiscalía le pide 56 años de cárcel. Su abogado José María Caballero Salinas afirma que hay elementos para defender que no era dueño de sus actos.

Ese día estaba de fiesta. Da igual ya el motivo. Recalaron allí desde que empezaran a beber en el Hogar del Pensionista a las 14 horas. La Fiscalía explica con elegancia que, como “no encontró que el servicio que le daban las camareras del local era el adecuado comenzó a quejarse”. Pero en verdad estaba “amenazante y agresivo” profiriendo lindezas como “te voy a cortar el cuello” al hijo del dueño del local. Y al dueño un “te voy a cortar el cuello a ti también”.

Momento del hallazgo del revolver (otra vez cargado).

Esperaban que Carlos Jesús, el portero, pudiera “disuadir a los clientes y finalizar el incidente sin mayores  problemas”. Pero también fue amenazado y éste tuvo que echar a Mariano y sus acompañantes. Furioso, echando espumarajos por la boca, se fue en su coche Mercedes Benz y regresó a los 20 minutos con un arma.

El Mercedes del Chino, de techo negro, en la huida.

Se acercó a la puerta y al portero con la pistola a la espalda. Vacío el tambor. Seis disparos (se recogieron seis vainas). Mató al portero y a un cliente que, ajeno a todo el pobre desafortunado, entraba al local a tomarse algo. El Chino se montó en su coche y se las piró. Llamó a su primo para pedir ayuda.

2.- FEDERICO EL FEDERO

El Federo, detenido

Acusado de un delito de encubrimiento . La Fiscalía pide para él un año y seis meses de cárcel.

Momento en que el Federo, en otro local, recibe la llamada de su primo

Había estado esa tarde y noche de fiesta con Mariano y otros, pero estaba en otro local (se habrían separado dentro de los avatares etílicos del jolgorio) en el momento de los disparos. Siempre según el relato fiscal, acudió a la llamada de su primo, le ayudó a deshacerse del arma (hallada junto a una rotonda), le alojó en su casa de Espinardo y allí les sorprendió el despliegue policial que los arrestó al día siguiente.

En su casa se hallaron 16 gramos de cocaína y un par de balanzas de precisión. Con la defensa del abogado Pablo Martínez fue absuelto del delito de narcotráfico pero, hay que joderse, ahora está preso tras el macroproceso contra Los Pijetes.

LAS VÍCTIMAS

Durante 28 minutos trataron en vano de reanimarlos. Fallecieron por “parada cardiorrespiratoria y shock hipovolémico”. Se les paró el corazón y se quedaron sin sangre. La data de la muerte es a las 23:26 horas del 21 de noviembre.

1.- CARLOS JESÚS MONTIEL PEÑALVER (30/04/1989, 25 años)

 Carlos Jesús en uno de sus habituales entrenamientos.

El dueño del local, Jesús Ortiz, dijo que, cuando estaban en la puerta, cuando comenzaron los disparos, Carlos Jesús “le aparta/arrastra para de este modo recibir él los disparos o evitar que cualquiera de los dos -Jesús o su hijo Juan David- recibiera cualquier impacto, cogiéndolo fuertemente e introduciéndolo en el local, para después caer desplomado”.

 Fotos del informe balístico reconstruyendo los disparos en la puerta del Blue Diamond.

La autopsia revela que tenía siete orificios de bala en el cuerpo. Cuatro de entrada. Tres de salida. Tres balas le atravesaron. La cuarta se le quedó fragmentada dentro del brazo izquierdo.

Tenía 25 años. Quería ser bombero.

2.- PEDRO RUIZ  SAURA (12/01/1961, 53 años)

 Un sonriente Pedro en la foto de su DNI.

En el peor lugar y el peor instante. Entraba por la puerta cuando se desató el infierno. Murió a causa de dos balas que atravesaron a Carlos Jesús y le impactaron. Así lo dice un informe policial.

Qué puta es la vida a veces.

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