El maltratador reincidente

UNO

“Y si te vuelvo a ver pintar / un corazón de tiza en la pared / te voy a dar una paliza por haber / escrito mi nombre dentro”. ¿Quién no lo ha canturreado alguna vez?

Esta canción se publicó en el año 1990. ETA seguía matando. Barcelona se preparaba para las Olimpiadas, Sevilla para la Expo, Hugo Sánchez metía goles para el Real Madrid, que ganaba su quinta liga seguida, y Carlos Collado presidía la Región.

Es el ‘Corazón de tiza’ de Radio Futura, que no debían de saber mucho del futuro pero molaban con su pinta de malotes. El futuro conllevó, entre más cosas, una batalla jurídica, cultural y social contra el mal hábito de algunos de pegar a las mujeres por pintar un corazón de tiza, por pintarse los labios o por sus santos cojones.

Un corazón de tiza en la pared.


Tres años más tarde. Empapado de esa melodía, nacía Jotadé

DOS

Al protagonista de esta historia lo llamaremos JotaDé. Su caso demuestra lo amplio que se ha vuelto el sistema y a la vez, lo improductivo si no se le pone empeño. El joven que nació tres años después del ‘Corazón de tiza’ acumula detenciones desde 2010. Robo con fuerza, con violencia, sustracción de vehículos, lesiones, contra la Administración de Justicia, atentado a la autoridad, injurias, infracción por tenencia de drogas… Pero donde sobresale es en violencia de género. En su corta existencia ya acumula tres condenas con tres mujeres.

El tipo del que les hablo tenía una orden de alejamiento hacia su última víctima que expiraba en febrero de 2018. No podía comunicarse con su ex ni acercarse a menos de 200 metros. Sin embargo, según dice la propia víctima, es el padre de su bebé de pocos meses.

TRES

De cada diez mil mujeres de la Región de Murcia, más de ochenta han sufrido violencia de género. En concreto 80,88. Es decir, de cada mil mujeres con la que se cruce usted a la semana, a 8 las han maltratado.

Lo dice la Memoria de 2016 del TSJ de Murcia. Las cifras son sonrojantes. Si a nivel de infraestructuras creen ustedes que estamos como en una isla, en Violencia de Género somos también insulares: sólo nos supera Baleares (93,3) y Canarias (81,27).

Las cifras son sonrojantes. En 2016 se pusieron 6.302 denuncias en esta materia. Un 25% más que en el año anterior (¿más casos o más sensibilidad?). Pero ojo, hay datos para todos los gustos. En uno de cada diez casos juzgados por violencia sobre la mujer, la víctima no quiso declarar en contra del acusado.

CUATRO

Lunes, 21 de agosto de 2017. 21:30 horas de la noche. Jotadé está en la terraza de un bar, en una pedanía de Murcia. Puede que estuviera pensando en lo ocurrido unos días antes.

Unos días antes la había liado parda. Se acercó a su ex pareja en un parque. La persiguió. La alcanzó. Ella iba con el carricoche y el bebé. Le dijo que quería ir a su casa. Ella le dijo que nones. Entonces le quitó el móvil que llevaba en el carrito. Le dijo que le dejara entrar en casa o no se lo devolvía. Ella le dijo que se quedara el teléfono. Se tuvo que cabrear mucho porque le dió un golpe que le arrancó las gafas de la cara a ella. Luego Jotadé huyo.

Volvemos al lunes noche. Ella lo ve en la terraza. Más altanero que distraído. Ella llama a la Guardia Civil. Resulta que la terracica está a menos de 200 metros de la casa donde ella vive, y estaría incumpliendo la orden de alejamiento. Jotadé se pira. Llegan los agentes. Ella les explica lo de hoy y lo que pasó en el parque. Los agentes se marchan a buscarlo. Al rato ella vuelve a llamarlos. Jotadé había vuelto al bar. Lo detienen.

Sala de vistas de juicios en Murcia.

Días más tarde fue el juicio rápido. En su declaración él lo niega todo. Haberle cogido el móvil, haberle pegado y ser el padre de la criatura. Pero sí que estaba en el bar. Dos años de cárcel. Uno por malos tratos y otro por quebrantamiento de la orden de alejamiento. Se llevó la condena puesta.  Ahora comparte el mismo cielo que usted, pero Jotadé lo hace en el patio de la cárcel de Campos del Río. Ahora tiene paredes donde pintar con tiza, pero dudo que le dejen, que quiera o que tenga tiza.

A la mujer se le ofreció ir a otro domicilio o casa de acogida, pero ella se ha negado.

Posiblemente Jotadé no cumpla los dos años íntegros en prisión. La pregunta es ¿qué pasará cuando salga?

Todo esto me trae otros sones, otra canción pero de Presuntos Implicados, del año 1991: “Ah, cómo hemos cambiado / qué lejos ha quedado aquella amistad”.