Las andanzas del Gorreta

Si los atentados de Barcelona y Cambrils no nos hubieran herido en lo más hondo y elevado nuestro umbral de la sorpresa y del dolor, habríamos flipado mucho con las andanzas de este mozo de 21 años que es todo un portento en acumular delitos. Lleva medio agosto dando titulares a los sucesos.

J.D.G. es natural del Barrio de San Andrés, en Murcia. En su corta vida adulta ya acumula ocho detenciones, la mayoría por robo en vehículo. Los agentes que lo han perseguido le llaman ‘El Gorreta’. Sólo con el arresto del pasado domingo, ha ganado la acusación de cuatro delitos más: robo con fuerza, allanamiento de morada, coacciones y atentado a la autoridad.

J.D.G. camino de los juzgados tras su arresto. Foto: Israel Sánchez

ATROPELLO Y FUGA

Eran las 7 de la mañana del domingo 6 de agosto. Puerto de la Cadena. Autovía A-30.

El Gorreta iba en moto. Dirección Murcia. Debió de ver a lo lejos las luces giratorias y azules, reverberando en el asfalto, generando sombras en la pinada circundante. Un control de la Guardia Civil. Tiró para adelante. Un agente de los Linces se adelantó para darle el alto. Le arrolló. Intentaron darle alcance pero se perdió con las primeras luces del día. El agente herido resultó policontusionado, está de baja y aún se recupera.

BENIAJÁN Y FUGA

Fue identificado. J.D.G. El juzgado de Lo Penal número 4 había ordenado su búsqueda, detención e ingreso en prisión a primeros de mayo por robo con fuerza. Por eso se saltó el control. Llevaba más de tres meses huido.

Al día siguiente hubo una oportunidad para cazarlo. En otro control preventivo de GC y Policia Loczl de Murcia, en Beniaján, iba en un coche con otros tres tipos. Aparcaron unos metros antes y se metieron en un bar. Los guardias sospecharon y fueron dentro también.  De nuevo, cuán Chapo Guzmán, cuán ibérico Lute, se escapó por entre los dedos. Pero los otros sí fueron arrestados. En el vehículo, los agentes hallaron un arma de fuego, una pistola del calibre 22, y un marro.

J.D.G. debía de estar muy necesitado, porque se buscó a otro colega de andanzas y se fue al poco a robar en un ático que tendrían controlado en su barrio.

Foto de detenido de un joven J.D.G.

INTENTO DE ROBO Y ARRESTO

Es medianoche del 19 al 20 del agosto caluroso y tranquilo en una Murcia medio vacía. Dos siluetas se cuelan en un ático de la calle Ericas. Una persona vecina del inmueble llama a la Policía Nacional. Va un furgón de la UPR.

La historia es rocambolesca, chunga y violenta. Los tres agentes consiguen subir a la terraza comunitaria y ven la ventana forzada. Hay herramientas en el suelo. Habían accedido por una terraza contigua. Los policías sacan las linternas y al enfocar hacia dentro del ático ven a dos tipos. Uno de estos, corre hacia la ventana y la intenta cerrar. Uno de los agentes lo intenta evitar. El ladrón rompe deliberadamente los cristales hiriendo al policía e hiriéndose también él, y huye hacia el interior de la casa.

Los agentes se meten a buscarlos. No los encuentran, ni a los dueños. Mientras avisan al propietario para que venga, sigue la búsqueda. Se percatan que una ventana da al patio de luces y está abierta, junto a un gran tubo del aire acondicionado por donde podían haber podido huir.

Llegan más agentes, Policía Científica y hasta el dueño del ático. Pasan los minutos. Los ladrones… ¿dónde estaban? Era un rompecabezas. Una colmena de pisos. Pero un agente se percató de una ventana abierta más abajo siguiendo el tubico de la fuga.

Llaman a la puerta que corresponde a esa ventana. Es una familia china. Son las 2 de la madrugada. Le dicen que buscan a unos ladrones. Los chinos dicen que no hay nadie allí. Pero están muy nerviosos y no paran de hablar en chino entre ellos. Consienten en que los agentes inspeccionen la vivienda y cuando van hacia una habitación, el hijo les dice que dentro hay dos tipos, que llevan allí una hora y que les tenían atemorizados.

Los policías entran. Allí estaban. Pero aún intentaron fugarse otra vez. A hostia limpia. A puñetazos. Lanzando objetos. A la carrera. Pero no corrieron mucho. Fueron reducidos y engrilletados.

Al que acompañaba a J. D. G., por cierto, le buscaba un juzgado de Alicante por robo con violencia, y en el cacheo le pillaron un porro de marihuana que conllevó una nueva acta-denuncia.

Dos agentes, además de los ladrones, resultaron heridos. Y así termina la más extraña madrugada de esa comunidad de vecinos. Ahora el Gorreta tiene otros vecinos. De celda.

 

9 comentarios en “Las andanzas del Gorreta

  1. A ver la justicia q se hace y lo q tarda en volver a sus andadas porq este individuo por lo q se ve es peligroso y no deberia andar suelto

  2. Me da pena por los policías que son los que se comen los marrones, pero mañana lo sueltan y a jugarse el tipo otra vez…

  3. Buenos días.
    Esta información la veo embellecida en sucesos y cosas que no pasaron.
    Me da un poco de vergüenza ajena a que un periodista tenga que recurrir a mentiras para engrandecer una historia que si investigáis un poco , se quedaría en una historia mas .
    También me hace gracia el echo de mentar los atentados como si se pudiera comparar.
    Con esto no quiero defender al individuo del que se habla, pero no quiero leer historia a lo GTA .
    Sucesos de estos pasan a diario, si la educación , gobierno… ayudaran estos sucesos no pasarían . Y me gustaría que con este escrito no se tomara como una ofensa (aunque es muy fácil tomárselo a si ) Disculpas si mi palabras de indignación suenan mal. Pero mas mal suena que la mentira o la verdad embellecida

    1. Hola. Aceptamos cualquier crítica si es educada. La información aquí referida es veraz y contrastada. Puede darse con más detalles o menos. El estilo puede ser directo o descriptivo, y sobre gustos no hay nada escrito. Son frecuentes los robos y delitos contra el patrimonio, pero no tanto lo que ha ocurrido en este caso, con agentes heridos. Y respecto a los atentados en Cataluña no era una comparativa, sino que esos terribles hechos han ocupado mucho nuestra atención. Saludos.

    2. Creo que tú sí que ni sabes de lo que hablan, por que ya te digo yo que todo lo que pone en estas líneas es parte de toda la verdad y lo sé de buena tinta, osea que si eres familiar o allegado de este individuo, por llamarlo de alguna manera o tanta estima le tienes ya lo tienes fácil para ir a visitarlo en sangonera lo tienes . Y ojalá sea por muchos años.

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