La Bastilla de Fortuna

El 14 de julio de 1789, los parisinos tomaron por la fuerza la Bastilla, un antigua fortificación reconvertida en terrible cárcel y símbolo de la opresión de una monarquía caduca e ineficaz. Arrancaba la Revolución Francesa.

Luis XVI y María Antonieta no tuvieron en su guillotinado final mucha fortuna. Donde también se agolparon las turbas violentas es en Fortuna. Digamos que en el municipio conocido históricamente por sus aguas termales, las aguas se salieron de cauce, y en el techo de la Cueva Negra se puede escribir ya un nuevo verso sobre este episodio de violencia y odio.

 

ORIGEN

Desde hacía tiempo, varias familias de etnia gitana y naturales de Guadahortuna (Granada) se habían instalado en unos adosados que construyera el otrora empresario de las basuras, Ángel Fenoll, implicado en el caso Brugal y ya lejos de los negocios.

Los vecinos reiteran que “en Fortuna hay muchos gitanos, pero estos son muy agresivos”. Afirman que sufrían continuos robos, que estas familias “hacían lo que querían, y si les decías algo te amenazaban con sacar la navaja”.

La gota que colmó el vaso fue al parecer un altercado que hubo en la piscina municipal, donde un pequeño de estas familias defecó en la piscina, fue recriminado por el socorrista y los padres se le encararon malamente, que le amenazaron.

Al contrario que los parisinos de finales del XVIII, los fortuneros de hoy sí tienen Whatsapp, y por ahí se convocó una protesta vecinal cuyo objetivo era trasladar una enérgica queja al Consistorio. El primer edil les atendió, pidió calma pero reconoció estar atado de pies y manos para forzar la salida de nadie, porque eso era lo que se pedía. Echarlos.

La multitud, cientos de vecinos cabreados, tomaron entonces el camino hacia los dúplex ilegalmente ocupados. Como en la toma de la Bastilla, transcurría todo en una calurosa tarde de julio.

ESTALLIDO

No fue una marcha estudiantil ni una manifa por agua. Fue una jornada venezolana de protestas e ira. Era gente sencilla, humildes, hartos y exaltados por la situación que arrastraban. Estaban fuera de toda cordura y civismo. Estaban hasta los cojones. Algunos iban con el rostro tapado. Llegaron coreando consignas contra los okupas.

Seis agentes  (4 guardias y 2 municipales) les esperaban. Ese fue todo el cordón policial. Nadie esperaba un giro así de los acontecimientos. Los protestantes llegaron increpando, vociferaban desde un solar contiguo. Los agentes se esforzaban, con la defensa ya en la mano, para mantenerlos a raya. Mucho empujón, mucho grito a cara de perro.

Secuencia de un vídeo del apaleamiento a un okupa.

Como no podían acercarse, muy al estilo bíblico, comenzaron a lanzar piedras a la viviendas. El gentío seguía gritando “¡Cobardes! ¡A ver si salís ahora!”. Por allí apareció, vaya usted a saber por qué, uno de los okupas, que se encaró con los protestantes y estos arremetieron contra él. Hombres y mujeres, pateando en el suelo al gitano, que fue rescatado por un guardia que se lo llevó volando. Se vio tal cual en los noticiarios. Todo muy versallesco, muy rococó.

 

RESULTADO

Se marcharon. Se asustaron. Las familias de okupas cogieron sus bártulos y se piraron. El consistorio les puso un autobús y un camión para trasladar sus pertenencias. Y a la par que salían, albañiles tapiaban las puertas de acceso.

Si van a Fortuna, mírenles con asombro y respeto. Son vecinos bravos. Han conseguido lo que querían, cuan victoriosa legión imperial de Roma. Pero tomando la justicia por su mano. Por ello, a catorce les han arrestado. No se puede tener todo, y la Benemérita no iba a quedarse de brazos cruzados después de tener que usarlos tanto en la jornada de marras.

Les denuncian por desórdenes públicos: “quienes actuando en grupo o individualmente pero amparados en él, alteraren la paz pública ejecutando actos de violencia sobre las personas o sobre las cosas”. Esto no ha sentado bien en el vecindario. Respecto a los okupas se les investiga por usurpación de bienes inmuebles, defraudación del fluido eléctrico y estafa.

Estos días, la localidad ha vivido sus festejos patronales en honor a San Roque, y la celebración de las Fiestas de Sodales Íbero-Romanos. Curiosamente, entre los grupos participantes no existen Sodales de Marte, dios de la Guerra. Será porque lo celebraron a finales de julio.

 

2 comentarios en “La Bastilla de Fortuna

  1. Y nos los tenéis que mandar de vuelta a Guadahortuna…
    Los podriais haber metido en un barco y haberlos mandado a Marruecos o Argelia…
    No sabéis como estamos en Guadahortuna de esta gente… ojalá los mismos huevos que los vecinos de Fortuna

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