Los robagallinas de pueblo

Ser agente de la ley en un pueblo es muy jodido, como ser periodista: todos te conocen, no te toman en serio y hasta te hacen el vacío. Pero cuando el agente saca las esposas y el periodista la grabadora todos se ponen tiesos como una estaca.

Siempre he dicho que prefiero un caso del robagallinas de pueblo a cualquier otro de mafia internacional. Hay una belleza arcaica en el pequeño delito común y callejero frente a las frías e impersonales bandas profesionales. Hay que luchar contra ambos tipos de crimen. Se lo voy a decir en clave literaria: prefiero a Plinio, el jefe de la Policía Local de Tomelloso, antes que a James Bond.

Yo defiendo el producto regional, y el robagallinas actúa en las pedanías que yo piso. Hay más complejidad e ingenio destilado en atrapar al ladrón con tus manos que en todas las divisiones contra el ciberdelito del mundo. Ser agente de la ley en un pueblo es muy jodido, como ser periodista: todos te conocen, no te toman en serio y hasta te hacen el vacío. Pero cuando el agente saca las esposas y el periodista la grabadora todos se ponen tiesos como una estaca.

Hoy les voy a hablar de algunos casos ocurridos en Mula (aunque el verdadero caso para los muleños es la recuperación de su castillo ¡Mula por su Castillo, pero ya!) resueltos satisfactoriamente al alimón entre Guardia Civil y Policía Local.

EL TIRONERO

1.- EL HECHO: Ocurrió a las 11 del 16 de junio. Calle Elvira. Una señora que cumplió los 69 años este mes de mayo  caminaba cuando dos zangalotinos se le abalanzaron. La señora se resistió. Pero valiéndose de la violencia, intimidación y el forcejeo “le agarraron el monedero que portaba y dándole un fuerte tirón, lograron sustraérselo”.

2.- LA CLAVE: Los testigos. El suceso fue visto por algunas personas. Un vecino en concreto pudo describir la indumentaria de los susodichos individuos. Es más, de uno sabía el desdentado mote por el cual conocen a su familia.

3.- EL ARRESTO: Una pareja municipal halló a dos jóvenes de similares características un rato más tarde. Estaban varias manzanas más al sur. No portaban el monedero de la señora, pero el testigo los reconoció. Uno de  ellos, fue finalmente procesado por la Guardia Civil como el autor material.

EL EXHIBICIONISTA

1.- EL HECHO: Era tarde, pero había que bajar al perro. Como hacía bueno, la mujer lo sacó en compañía de sus hijos. Cuando se recogían, junto al portal, un tipo se masturbaba. Además, llamó la atención de los chavales para que le miraran. Subieron a casa, y el onanista insistió en llamar a la puerta para ser lúbricamente visto de nuevo. La señora llamó para denunciarlo. El tipo se montó en una moto negra, se puso un casco integral negro y huyó.

El onanista y exhibicionista arrestado.

2.- LA CLAVE: La rapidez. Una patrulla de locales se presentó muy pronto. Tomaron nota de todo y pusieron un pie detrás del otro por el medieval casco urbano muleño.

3.- EL ARRESTO: El suceso había tenido lugar en la Calle de las Monas. Una manzana más arriba, por Calle Campoy iba el motorista exhibicionista. Los agentes echaron a correr. Con dos cojones. Lo pillaron en calle Espinosa. La Guardia Civil, además, pudo relacionar al arrestado con algo más grave, un abuso sexual cometido el mismo día en la localidad de Pliego. Persiguió a una joven, la introdujo en un portal y le hizo tocamientos.

EL AGRESIVO

1.- EL HECHO: 6 de la madrugada. 23 de junio. Dos amigos se separan en esquina de calle San Miguel con Póstigos tras una noche de juerga. Regresan de una discoteca. Uno de ellos tiene una ligera deficiencia, por eso el otro amigo lo acompaña cerca de su casa. En cuanto el primero queda solo de las sombras sale un tipo. Dice la Benemérita que “le agarró por el cuello y le agredió de forma continuada”. Indefenso y en el suelo, le robó 30 euros. Como las monedas de plata que se llevó Judas.

El violenta ladrón con pulseras de plata.

2.- LA CLAVE: La coordinación. Este robo genero cierta alarma social. Robar con esta agresividad a un chico con una discapacidad. Las pesquisas de la Guardia Civil y Policía Local llevaron hasta una persona que se hallaba en la puerta de la discoteca cuando la víctima salió. Por eso sabía que iba de recogida y con algo de dinero.

3.- EL ARRESTO: El agresivo ladrón se sabía en el punto de mira, hasta el punto que “consiguió ponerse fuera del alcance de los agentes que le seguían el rastro”. Pero no pueden correr todo el rato. Se quedan sin aliento. Y como con lo que sí se quedan es con los antecedentes, si los tienen, debido a su “abultado historial delictivo” y las heridas causadas, fue enviado a Villa Candado.