IVÁN EL MARRERO

El hecho de que abandonen el marro con el que roban es lógico. Imaginen la escena: al doblar la esquina, un poli de ronda ve a los tipos cargados de Rólex, pasamontañas y un mazo enorme trufado de cristales rotos cuan brillante purpurina. Pero también fue la firma del delito.

Es un artista, pero no del pincel o de la gubia propios de esta tierra. Su herramienta es más tosca, un marro, un martillaco grande usado contra los escaparates de las joyerías. Lo suyo es el patrimonio ajeno.

Iván P. G. nació en Cartagena en 1976, se crío en Murcia pero sumó antecedentes policiales por toda la Región. Un regionalista convencido. Atesora detenciones por delitos de narcotráfico, robos con violencia, robos con fuerza y hurto. Del 94 al 2013 vistiendo pulseras de plata hasta en 22 ocasiones. Háblele usted a éste de rehabilitación y presunción de inocencia y tal.

El detenido durante el registro.


En 2016, que se sepa, creen que dio 7 palos a 6 comercios: 5 en Caravaca de la Cruz y 1 (¡en dos ocasiones!) en Cehegín. Del 8 de febrero al 5 de diciembre. Obtuvo unos 60.000 euros.

EL MÉTODO

-Hicieron un boquete grande, metieron la mano y se llevaron todo lo que pillaron.

Lo cuenta María Salcedo, dueña de Joyería Pilar, con la llaneza y sencillez de quien es víctima. Pero había más. Todo un modus operandi que los agentes descifraron hasta crear un patrón:

  1. Actúan de madrugada, entre las 4 y las 5 de la noche
  2. Roban en 5 minutos (romper, coger y correr)
  3. Usan un marro que abandonan junto al roto escaparate.
  4. Van tapados con gorras y guantes de los que se deshacen rápidamente.
  5. Son 3: uno roba, otro vigila, otro conduce para escapar.

Uno de los comercios asaltados. Se ven los dos agujeros hechos por los ladrones.


El hecho de que abandonen el marro con el que roban es lógico. No quieren que les vean con uno. Imaginen la escena: Al doblar la esquina, un poli de ronda ve a los tipos cargados de Rólex, pasamontañas y un mazo trufado de cristales rotos cuan brillante purpurina. Va a ser que no. Ellos lo dejan ahí mismo donde trabajan. Pero también es la firma del delito.

En Joyería La Rosa, de Cehegín, actuaron dos veces.

-Rompieron un cristal súper grueso, hicieron el agujero justo para meter la mano y sacarla llena de relojes -dice Benito Botía, el dueño.

Pero aquí comienza a romperse la suerte de los ladrones. Gracias a las cámaras y testigos, se supo que arrojaron prendas como gorras y guantes en una obra cercana. La Guardia Civil las recogió con sumo cuidado.

LA INVESTIGACIÓN

Dos gorras y dos guantes. Eso era todo lo que tenían los agentes. Expuestas en una mesa, pueden parecer escasas pruebas. Pero no. Miraron al milímetro cada fibra. Obtuvieron material genético de una gorra y de un guante.

Eso está genial. Da igual que ocultes tu rostro. El Departamento de Biología de Criminalística de la Guardia Civil va a encontrar un pelo, un resto de saliva, epiteliales, los va a descifrar y los va a guardar hasta que te pillen. Y lo pillaron.

Esa información genética fue introducida en la base de datos, la agitaron como una coctelera, y premio: Iván P. G.

-Está en prisión.

-¿Cómo?

-Que ya está en Villa Candado.

Fue localizado ya en la cárcel. Los agentes debieron esbozar la más amplia de las sonrisas, como la de Iván con el guante lleno de sortijas y gargantillas. Estaba ya en prisión por otros delitos. De los otros dos secuaces no pudieron saber nada. Pero sí de Iván.

Su abogado, Jorge Novella, dice que “independientemente de que esté cumpliendo condena por otros hechos, el material probatorio es muy endeble, y ni siquiera es de dentro del local”.

Extracto de las informe de diligencias. Los agentes contemplan el marro encontrado en casa de Iván.


La Guardia Civil lo que hizo fue registrar (previo mandato judicial) la vivienda del sospechoso por si hallaban objetos robados y joyas. Pero no encontraron nada. Sin embargo, a alguno se le ocurrió mirar en el trastero, y allí estaba. Envuelto en una bolsica. La única herramienta de obra en la estancia. Un marro.

Yo lo llamo Iván el Marrero.

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