De (super)héroes y villanos

Yo de pequeño leía los tebeos de Mortadelo y Filemón. Quizá por eso crecí pensando que lo español es chapucero y casposo. Cuando adolescente, elegí cómics de superhéroes. Tienen su complejidad y lirismo. No puedes salvar al mundo y a ti mismo. Uno acaba jodido. Como la vida misma. Pero ellos siempre saben qué elegir. Falta épica en nuestro día a día, pero tampoco nos es ajena. Ahí van unos ejemplos.

JUAN CARLOS MAYA Y EL GUACHO

Auto de la jueza Ana Belén Carrión

Hoy Archena homenajea a un superhéroe. Hoy le entregan a título póstumo el Escudo de Oro a Juan Carlos Maya. Muchos municipios pueden destacar a científicos, deportistas o artistas. Pero no a un superhéroe. Y lo dice bien claro la jueza Ana Belén Carrión en un merecido y casi necesario rapto de sinceridad personal y gracia literaria: “con una conducta heroica propia de un superhéroe de cómic, superando, nuevamente, la realidad a la ficción”.

Toma ya. Eso, créanme, no se suele leer en autos judiciales ordinarios. Claro, pero es que lo que hizo Juan Carlos fue extraordinario. Juan Carlos “forcejeó con el agresor para quitarle el cuchillo”. El Guacho, Ramón Jiménez, las imágenes parece que no dejan duda, iba a quitarle la vida a la chica a la que quería agredir.

No sabemos a qué se refería la Juzgadora con aquello de “nuevamente”, pero sí que superó la ficción.

Por desgracia, aquí, el superhéroe lo pagó con su vida.

EL CHIQUÍTÍN Y EL CHINO

Carlos Jesús cuando competía como culturismo

Blue Diamond. Alcantarilla. 22:40 horas. 21 de noviembre de 2014. Siete disparos. Dos fallecidos. Uno que pasaba por allí, y otro que se puso ante las balas.

Horas antes empezó la fiesta de cumpleaños, a lo bestia, tanto que el grupo de machos alfa es invitado a marcharse, porque iban pasaos y uno en especial, Mariano Garrido, alias El Chino,  que quería camareras para ellos solos y para bailar.

Están ya en la puerta. Arman bulla. Llaman incluso a la Policía. El grupo se va. Llegan los polis. “Na, ya se ha ido”. Se marchan los agentes. Pero vuelven los del cumple. De la espalda Mariano se saca un revolver Llama, modelo Martial, calibre 38 especial, es decir, 8 cartuchos.

En la puerta la gente que entra y sale. El dueño del local, que habla con dos clientes. El portero. El portero que los había echado.

Según la investigación, El Chino descerraja cinco tiros a Carlos Jesús, alias El Chiquitín, llamado así porque medía 1.90 metros, era culturista, era natural de Valdepeñas y quería opositar a bombero en 2015. Se podría decir que le salvó la vida al dueño del local. El otro fallecido era Pedro Ruiz, un empresario de Algezares.

LA TESTIGO DEL MÓVIL Y HRISTO IVANOV

Frame del vídeo grabado por la testigo.

Éste caso es el que más debate puede generar, pero su acto cambió el curso de esta historia. Le dijo a una amiga “voy a grabar porque me parecen que van a por ellos”. No hizo gran sacrificio. Tan solo movió un dedo. El necesario para darle al REC del vídeo del móvil. Y lo que grabó fue al búlgaro Hristo Ivanov dándole un brutal puñetazo a Andrés Martínez, el joven de Alcantarilla que a punto estuvo de fallecer y que estuvo casi un mes inconsciente en la UCI. En cuanto vino la Policía y Andrés aún estaba en el suelo de la plaza les pasó el vídeo. Sin ese vídeo no se habría visto la traicionera acción de Ivanov, la demoledora fuerza de su impacto, la frialdad con que lo abandonaron. No se habría visto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *