Jueves, 18 de Marzo de 2010

DE UTOPIAS Y MICHELINES

Es lo que tienen los cambios, que muchas veces nos llevan a descubrir lo que somos.

Veamos un par de ejemplos. Un periódico “hoja parroquial” se renueva, hace albricias por decir que deja el pasado, gráficamente hablando, y se convierte en lo que siempre había deseado, ser una copia del ABC.

La cocina murciana, tan deseosa y necesitada de una tradición, que es la única que reivindica el poder regional, se ve reflejada con una estrella Michelín en uno de los restaurantes más vanguardistas de la comunidad. Paradojas que liberan.

Poco a poco los caminos de gastronomía murciana deben de ir despojándose del miedo al futuro, que el miedo a caminar con lo que se ha sido no debe de pesar, pero teniendo la suficiente fuerza para ser quien se quiere ser, pero no quien se ha obliga a ser.

Las evoluciones tienen estas cosas. De la noche a la mañana, porque en este caso la noticia fue nocturna, la cocina murciana tiene un claro ejemplo a seguir No por lo que tiene que poner en el plato, sino por el rigor de lo que se pone y la técnica con que se pone.
Una de las lecciones que puede dar la cocina moderna es el esfuerzo que hace por investigar, por ser rigurosas, por descifrar y explicar. Pero no diciendo que el único camino es el del extremo vanguardista, sino que ha ampliado las miradas de las cocinas para que todas ellas puedan situarse en el mismo nivel y puedan ser contempladas con igual admiración, o con escepticismo, según llegue el momento.

El comentario que hace unas horas colgaba en su blog “Observación gastronómica” Philippe Regol me parece esclarecedor sobre este aspecto: “Hoy la diversidad gastronómica es más que nunca la regla. El público, los profesionales y los mismos clientes lo han decidido así”.

Los caminos, vías y senderos que nos quedan por recorren son amplios, pero los que hasta este momento han querido guiarlos tienen ya sus días contados, cansados.

Hay que buscar nuevas directrices que puedan volver a cargar las pilas, y las ilusiones de quienes trabajan en este sector y de quien dirigen políticamente las actividades relacionadas con este sector.

La utopia, esa referencia “a un plan, proyecto, doctrina o sistemas optimistas que aparecen como irrealizables en el momento de su formulación” parece un camino muy apropiado para una zona como la murciana, casi una isla en el panorama nacional, a semejanza de la brasileña isla de Fernando de Norohna, que tantas alabanzas merecía por parte del geógrafo descubridor Americo Vespucio.

¿Acaso no es un paraíso un lugar que produce por propia geografía tres culinarias tan diversas como la del mar, la de la huerta y la del secano o zona norte?, ¿con una riqueza en materias primas de calidad estimable, que van desde los langostinos del mar menor, hasta el cordero segureño, desde la riqueza de una huerta que se esfuerza en volver a lo biológico/ecológico con lo que supone de eso de recuperación del sabor pasando por aceites, arroces, pimentones, vinos, etc, etc etc?

Las formas en que se producen las culinarias murcianas tienen posibilidades amplísimas, porque no sólo hablo de restaurantes de lujo, sino de barras, locales de playa, tabernas de amplio sentido popular. Si queremos existir, ahora que finalmente se ha reconocido con esta gustosa estrella afrancesada en sus orígenes, hay que ser rigurosos y de la misma manera que el sector vinícola ha hecho, querer colocarnos sin complejo y sin provincianismos, que no sin características regionales, en un mercado para hacernos visibles y evidentes.

Y tanta obligación tienen los integrantes del sector como quien visitan los locales.
Debe haber un diálogo fluido entre las dos voluntadas, para evidenciar, y participar y decir que Murcia tiene no sólo para una, sino para algunas más, porque ello hará que todos salgan beneficiados y dejemos de habitar las galas del hombre invisible.

La utopía es querer cambiar. Porque como cantaba en maestro Dylan, los tiempos están cambiando, y queremos que eso sea más evidente.

Felicidades a La cabaña. Felicidades a la culinaria murciana. Tienen un ejemplo a seguir. Un ejemplo para ponerse al día como los tiempos piden.

¿Seremos capaces al menos de que el diálogo se inicie?

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Comentarios

hola sabias que hace unos años , cuando michelin daba una estrella, estaba casi prohibido que un restaurante elegido diera banquetes?
quizas ahora quieren vender mas guias, en Murcia ?
en Almeria?
un restaurante bien, cocina bien da banquetes, tiene un marco bonito, jardines , pero no deja de ser una cabaña, y aprovecha el tiron mediatico para decir que tiene un equipo de 30 personas, pero si tiene ocho mesas y abre no se cuando
que si los mediodias de jueves, viernes que si las noches
de sabado , cuando hay banquete no abre,SEÑORES DE LA MICHELIN MAS OBJETIVIDAD, en esta region se la dieron a los churrascos tambien con enchufe y se la quitaron enseguida. En Murcia Raimundo Gonzalez si fue bien merecida

Sea como sea, señorita noelia, una estrella hará que mucha gente se fije en Murcia.

Desde luego que el favorecido es La Cabaña, que me gusta, aunque no comparta sus horarios. Le recuerdo que muchos grandes con tres estrellas dan banquetes. Berasategui tiene salón, los bulli dan caterings.
Aunque es muy cierto que el nivel del salón de La Finca, nada tiene que ver con el de La Cabaña.
Yo, un mero comensal, haría esfuerzos para que se la dieran a Traperia30, Incluso al Palacete de la Seda. Sería estupendo poder llegar a tener 3 estrellas en estas ciudad. Además no creo que hayan otras posibilidades.
De todas formas la guía más que venderse, vende a los locales, y es una actitud política que la comunidad debería de luchar por hacer que nuestra comunidad estuviera más presente en el mapa gastronómico regional.

señor Aanguren se nota que es usted amigo del pirata y cocinero señor Gras como el mismo se define , ahi difiero de usted y aplaudo el sitio del Palacete

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