Jueves, 18 de Marzo de 2010

Pecados y delitos…

El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, ha asegurado que el aborto, todos los tipos de aborto, no son sólo un “gravísimo pecado”, sino también un “delito” que atenta contra la moral y el “no matarás”.

 

 

Por suerte, estamos en un país democrático donde la libertad de expresión, incluida la suya, la mía y la de todos, sea en el sentido que sea, es un derecho fundamental reconocido y protegido en el artículo 20 de la Constitución Española.

 

 

Dicho esto, respeto las palabras del portavoz de la Conferencia Episcopal, pero se me debe permitir que no las comparta. Personalmente puedo “entender” que para el creyente sus palabras puedan ser entendidas como un dogma: “Esto es pecado y esto otro no” y por tanto, éstos, los creyentes se abstengan de realizar ciertas prácticas y/o acciones porque “son pecado”. Me parece perfecto. Pero es fácilmente entendible que los no creyentes quedan lógicamente fuera de “pecado”.

 

 

En lo que yerra el Portavoz es en calificar determinada “práctica” como un delito. El delito es una conducta, acción u omisión tipificada por la ley, contraria a Derecho, culpable y punible y que por tanto infringe el Derecho Penal. Es obvio que no es delito lo que no está tipificado por la ley como es el caso que nos ocupa. Hay que quizá recordar que las leyes son aprobadas por las Cortes Generales, tienen la potestad legislativa y que éstas representan al pueblo español, el cual es el titular de la soberanía nacional del que emanan los poderes del Estado.

 

 

Realizadas estas series de reflexiones me surgen algunas preguntas de quizá sencilla respuesta: ¿Quién aborta, por ejemplo en Londres, como pasaba antes y porque disponía de recursos económicos, peca y comete un delito? ¿Se obliga a alguien con o sin credo a abortar? ¿El reconocimiento del derecho a abortar crea la obligación de ponerlo en práctica? Considero que la respuesta a estas preguntas es un NO rotundo.

 

 

No puedo saltarme para finalizar, las declaraciones de Mayor Oreja actual Eurodiputado del Partido Popular que ha manifestado estar conforme con las palabras del Portavoz de Conferencia Episcopal, lo cual yo respeto, ¿Pero por qué él no impulsó la derogación de la actual Ley del Aborto durante los 8 años 8 en las que fue ministro del Gobierno de Aznar? ¿Puede asegurar él o el Sr. Rajoy que en el caso de una hipotética victoria electoral del PP derogará la Ley del Aborto en toda su extensión?

 

 

Recuerdo una viñeta de la revista satírica “El Jueves” en la que se ve a Aznar con un cartel en el que se podía leer “ZP mata niños”, y un ciudadano le dice: ¡En tú época también se abortaban niños! y le responde Aznar: ¡Algo habrán hecho!

 

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Comentarios

No comprato su oponión es más me parece cogida con calzador pero bueno no me voy a poner a hablar de tecnicismos de la palabra voy a usar el sentido común.

Cuando se aborta, lo que se hace es descuartizar un ser que vive dentro del la barriga de una mujer. Eso no solo es un delito es una atrocidad un acto que tiene tantos descalificativos como granos de arena el desierto del sahara.

Un saludo!

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