Viernes, 19 de Marzo de 2010

Pacto por la educación

El pacto por la educación corre peligro de verse lastrado por los intereses partidistas, que suplantarían el interés general. (Imagen tomada de http://ecodiario.eleconomista.com)

El pacto por la educación corre peligro de verse lastrado por los intereses partidistas, que suplantarían el interés general. (Imagen tomada de http://ecodiario.eleconomista.com)

No  he escrito hasta ahora apenas una palabra respecto del Pacto por la educación que Zapatero ha encomendado lograr a su ministro, mi profesor Ángel Gabilondo. Quiero documentarme lo suficiente para opinar con algún fundamento. Sí puedo decir que soy escéptica. No dudo de que haya voluntad sincera por parte del ministro, pero sí de que, tal como se está gestando, sea un instrumento eficaz para mejorar la educación y solucionar o paliar sus más graves problemas. Hoy, sin ir más lejos, ya he escuchado en la radio la idea de que hay generada  una expectativa social tan grande al respecto, que ninguno de los partidos va a jugarse la impopularidad que supondría quedar como causante de la falta de acuerdo. Es decir, que, una vez más, cabe el riesgo cierto de que sean los especuladores de las expectativas de voto, los artífices de las campañas electorales (en sentido amplio), los muñidores de los acuerdos (los que dicten lo que se acepta y lo que no), en lugar de serlo los técnicos y protagonistas, o simplemente los verdaderos políticos, en el sentido noble del término, es decir, los de verdad preocupados e interesados en salvaguardar, favorecer y mirar por el bien común, por los intereses de la sociedad y no meramente por los intereses partidarios o partidistas. Si se hace un pacto por la educación que no aborde con verdadero rigor y perspectiva histórica los aspectos realmente decisivos del asunto, centrado en las consignas electoralistas, entonces para ese pacto no necesitábamos alforjas. Me lo voy a leer todo, los documentos de unos y de otros, y cuantas opiniones sea capaz de recabar. Como sea para un agua de borrajas, otra vez, me temo que me voy a enfadar. Desde ya, por si pasa lo peor, pido su benevolente comprensión: cuando el problema de la educación en España se concreta en “la defensa del castellano” o la “educación para la ciudadanía”, es que le dan a una ganas de tirar la toalla, la verdad. En fin, puesto que en el texto del Ministerio se emplea varias veces la palabra “excelencia”, alimentemos la esperanza.

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Comentarios

Tiene uno la sensación de que los sondeos de votos mandan en política lo que las audiencias en televisión. Vista la pésima calidad de la televisión resultante, ¡da miedo pensar que tu razonamiento y tu desconfianza acaben confirmándose, Carmen!

Un saludo.

Y a mi que me da que se van a hacer la foto nada más. Y lo mas rapido que puedan antes de que cambie de opinion alguno y se arrepienta. Asi no van a estudiar es serio los cambios que hagan falta.

La educación es lo más valiso que tenemos. Espero que el pacto se resuelva de la mejor forma posible. Aunque también soy escéptica.

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