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Centros de belleza en apuros

Hay que ver qué fácil es emitir opinión solo con echar un vistazo a un titular. El otro día, ayer creo, leí que la CUP quiere prohibir los centros de belleza. Claro (feo error) leí hasta ahí, y por lo que leí empecé a sacar conclusiones de lo que había entendido. Pensando en las buenas intenciones que la CUP viene desarrollando y creyendo que está era otra de esas, grandes y venerables, actuaciones que la CUP pone en marcha para evitar el desagravio social, pues me dije: ¡olé los huevos de la CUP! Porque yo siempre he pensado que si solo una persona no puede beber cava, pues que se beba cola; que si una sola persona no puede montar en avión, fuera los aviones; que si hay alguien que no pueda comer gambas de Águilas, pues fuera las gambas. ¡Qué disparate! ¿Verdad? Quizás yo llave una CUP dentro y no se me nota. Pero la razón es diferente. Quieren acabar con estos centros ‘porque son machistas’ ¡Ea! También porque en su interior se hacen ‘feminicidios’. ¿Lo están leyendo? Pues yo no puedo seguir escribiendo. ¡No puedo!

Tras el debate ¿llega la calma?

Para llegar a las masas eso de airear los trapos sucios no es buen invento. ¡Todo lo contrario! Cuando finalizó el debate a tres de la primarias el pepero se frotó tanto las manos que le sangraron; el de Podemos levitó un palmo (lo equivalente a ‘x’ escaños); el de la formación naranja se quedó centrado y los socialistas descubrieron que es cierto lo que se les contaba, que el patio anda revuelto y que nadie puede ver a nadie. Ahora, no es lo mismo que te lo cuenten, que verlo por tus ojos. Sea como fuere el caso es que vimos a una Susana Díaz de ideas claras y pico de oro que no dudó en señalar a Pedro Sánchez que su peor pesadilla es él mismo. Una Díaz que siempre estaba de acuerdo con lo que decía el árbitro, Patxi López, quizás por ahorrar balas para el verdadero enemigo. Si el debate fue una tarta, volviendo a la EGB, un tercio se lo comió la andaluza; Patxi chupó la cuchara y Pedro Sánchez se quedó contando las velas y aportando datos de cuando en lugar de velas se apagaban candiles para cantar el Happy Birthday.

El erotismo de la querella

Dos zanahorias llenas de amor y que se enroscan entre ellas hasta llegar a ser un solo cuerpo han provocado una avalancha de querellas criminales. Se ha librado el apuntaor porque este fin de semana prefirió comprobar el estado del agua del Mar Menor, en lugar de visitar el Salón del Erotismo en el recinto de Ifepa en Torre Pacheco. Ciudadanos del ayuntamiento de Murcia han recogido las quejas de los vecinos que no se sentían cómodos con las vistas del cartel. También porque, según los de naranja, se ha podido incumplir la ley de la publicidad. Si es por esto, bien, pero si es por el malestar de los vecinos ¡bendito sea Dios! ¡Qué manera de perder la vida en charcos! Dos zanahorias pintadas han provocado una querella criminal a el alcalde de Torre Pacheco; al gerente de Ifepa; al alcalde de Murcia y para su estreno, al presidente de la Comunidad Autónoma.  ¿De verdad? ¡Por dos zanahorias! Les juro que cuando lo he leído me han dado ganas de volver a casa y echarme la del borrego. ¡Qué pereza, señores! ¡Qué pereza!