Tontos
Tonto abundante, tonto sobrao, tontico sin remedio, tontín de tontería, tontazo del día, tonto de libro, tonto insufrible, tonto pelao, tonto de caerse, tonto peligroso, tonto dañino, tonto imbécil, tontilay, tontucio, tontico de baba, tonto incapaz, tonto mentiroso, tonto del pijo… miravés, si hay tontos en el mundo, y todos van de listos, porque si no, no serían tontos. No hay semana que alguien no dirija su cabreo diario desde el píloro a sus dedicos y se queje en el Facebook del tonto del día, y todos los que lo leemos nos acordamos de dos o tres tontucios que periódicamente nos la hacen, bien hecha… y es que pijo, mira que hay tontos, tantos, que todos debemos de haber sido tontos para otros alguna vez. Unos más que otros, porque alguien que crea que no es tonto para nadie puede que sea el más tonto de todos. Esos, esos son los tontos tontos, así dicho el primer tonto hacia arriba, y el segundo fijando, bajando brazo y cejas, en plan peli italiana de los cincuenta.
Los tontos van de listos, y eso les hace peligrosos. El tonto cree que la mayor virtud es fijar conceptos inamovibles, escalafones, mediciones vitales, y según su clasificación, moverse cual viborilla engominada, paseando brazos por espaldas acomodadas, muchas veces de otros tontos ilustrados, y así van subiendo, que entre tontos hay entendimiento, hasta que el más tonto se convierte en listillo, y corta el flujo, que la tontería vale hasta que el tonto se ilustra. Los tontos suelen vestirse de seda, y aunque la mayoría se quedan mona, los hay que se cuelan, y hacen del aparentar todo un arte. Lo tienen todo escrupulosamente medido, y por eso saben moverse en el mundo que les conviene. La virtud del tonto es absorber su mediocridad hasta la extenuación, y esa es real. Los hay que lo saben, estoy seguro de ello, y los hay que se lo creen, que tan tontos son, que olvidan que son tontos. También están esos que piensan que cuanta más gente crea que son tontos, mejor para ellos, bueno, ahí entra la envidia en juego, pero el vanidoso que la confunde con tontuna pura está bien perdido, y se convierte en un tonto tonto.
El antónimo de tonto es amigo, digo, porque en defensa de la condición humana podemos sostener que a quien conoces bien no le tienes por tonto, aunque pueda parecerlo, aunque también existe la raza de falsos, que también tienen un buen porcentaje de atontamiento. No hay más tonto que un falso vital, esos que lo hacen todo para el espejo, como si fueran un coro griego eterno. Prevalece el corazón en la amistad, por muy tonto que se actúe, y ahí siempre termino: ¿los tontos son tontos, o nos lo parecen? ¿Son tontos o se lo hacen? ¿Hay un tonto que es tonto para todos los demás? O es que los que no consideran tonto al tonto son más tontos que el mismo tonto, que también hay demostración empírica aquí. Esos en los que está usted pensando… dos, tres, cuatro quizás, sus tontos rémora, ¿creerán que usted es tonto? Sin embargo, yo jamás he podido decirle a un tonto que es tonto, y mira que a veces dan ganas, pero al final nos puede nuestra propia tontería, y musitamos un suspiro: - No merece la pena… ¿Le has dicho tonto a algún tonto alguna vez? Vale.
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Comentarios
Añado otro por si os gusta, este es de mí cosecha ,el tonto sin paga, porque yo respeto muchisimo al tonto con paga, y me refiero cuando lo nombro a ese tonto que es limitrofe no en su C.I sino que va de sabelotodo y que enseguida lo pillas.Vamos tonto pa listo y listo pa tonto.Y que nadie se enfade que yo trabajo con retrasados y me tienen loca de lo que los quiero…

Enhorabuena por su exhaustiva relación de tontos. Quisiera completarla con un tonto cuyo significado sólo es comprensible en una determinada situación. Cuando te acercas a la “acha” con “esas” intenciones y ella dice “¡Ay que tontico estas!”